Atención: la DGT vuelve los ojos a las furgonetas de reparto: están en tierra de nadie y "no basta con endurecer la normativa"

Los datos muestran un aumento de la siniestralidad de las furgonetas de reparto en vías interurbanas, con 79 fallecidos y un incremento de los heridos hospitalizados.

La Dirección General de Tráfico pone el foco en las furgonetas de reparto, un tipo de vehículo cuyo parque ha aumentado en los últimos años debido al auge de la logística y el reparto de mercancías. Y hay datos que empiezan a preocupar al organismo público: aumento de la siniestralidad en vías interurbanas de los heridos hospitalizados. Por ello, la DGT advierte que están en tierra de nadie y "no basta con endurecer la normativa".

El pasado 12 de septiembre, la DGT celebró una jornada dedicada a las furgonetas en la que reunió a expertos y responsables del sector, con el objetivo abrir un debate que permita avanzar en la elaboración de un plan específico para mejorar la seguridad vial de este colectivo, cada vez más presente en carreteras interurbanas y en las calles de las ciudades.

Durante el encuentro, el director Pere Navarro recalcó que estos vehículos están siempre en un “segundo plano” respecto a otros vehículos, principalmente por su definición y por la falta de una estrategia integral que si tienen otros vehículos.

“Mientras los turismos y los camiones cuentan con permisos específicos, inspecciones técnicas precisas, acciones formativas concretas, así como planes de vigilancia y control propios, las furgonetas permanecen al margen de estas medidas, un hecho que nos lleva a abrir el debate y prestar más atención sobre un tipo de vehículo que ha crecido y que resulta esencial en gran parte de la actividad económica de nuestro país” señaló. 

Uno de los motivos por el que las furgonetas de reparto se han convertido en una pieza clave de la distribución urbana de mercancías es porque para conducirlas no se requiere un permiso especial ni están obligadas a llevar tacógrafo, lo que facilita su uso frente a otros vehículos de mayor tonelaje.

Aumento de la siniestralidad de las furgonetas de reparto

El director del Observatorio de seguridad vial, Alvaro Gómez, presentó unos datos que confirman el aumento de la siniestralidad de las furgonetas en 2024, especialmente en vías interurbanas, con 79 fallecidos, casi el doble que en 2023, mientras los heridos hospitalizados aumentaron de 138 a 190. 

También se incrementaron los siniestros mortales registrados en autopistas, autovías y en carreteras secundarias, con un notable peso de colisiones y salidas de vía.

En el ámbito urbano, los datos de 2024 registraron seis fallecidos frente a los cuatro del año anterior y una reducción en el número de heridos hospitalizados. Sin embargo, los siniestros continúan afectando de manera significativa a los usuarios más vulnerables, que concentraron cerca de la mitad de las víctimas.

Otro aspecto sensible es el consumo de alcohol, drogas o psicofármacos entre los conductores fallecidos. En 2024, el 41% de los conductores de furgoneta que perdieron la vida en carretera dieron positivo en las pruebas toxicológicas, un porcentaje que, aunque ligeramente inferior al del conjunto de conductores analizados (48%), evidencia un factor de riesgo añadido en la siniestralidad de este tipo de vehículos.

Por otro lado, el informe desveló otro punto crítico como es la antigüedad media de las furgonetas implicadas, que sigue siendo elevada, con casi 14 años, una edad que aumenta a los 16,7 años cuando son las furgonetas en las que viajaban las personas fallecidas.

Otros indicadores relevantes que refleja el estudio son que los siniestros laborales de tráfico mortales en jornada de trabajo pasaron de 93 en 2023 a 96 en 2024, mientras que los registrados in itinere aumentaron de 140 a 150 en el mismo periodo.

Según los últimos informes completos del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el trabajo, correspondientes a 2023, las furgonetas estuvieron implicadas en un 5,5% de los siniestros mortales durante la jornada laboral y en un 1,5% de los ocurridos en los desplazamientos de ida y vuelta al trabajo.

El 40% de las furgonetas superan los 20 años y la media del parque es de 12 años

El parque de furgonetas ha crecido con fuera en la última década en España, según indicó el subdirector de Movilidad y Tecnología de la DGT, Francisco Ruiz Boada. Exactamente, en 2024 se produjo un incremento del 23%, frente al 15% de los turismos.

Sin embargo, como apuntó el director del Observatorio, presenta una clara señal de envejecimiento: cerca del 40% supera los 20 años y la media del parque circulante se sitúa en 12 años.

Además, indicó que el mercado se está orientando hacia vehículos de mayor capacidad, ya que desde 2007 las furgonetas de más de 1.000 kg de carga útil han crecido un 73%, mientras que las de menos de 500 kg, que en 1984 representaban el 80% de las matriculaciones, apenas alcanzan hoy un 6%.

El uso intensivo del sector es otro factor clave: en 2023, las furgonetas representaron el 8,8% del tráfico total, con diferencias notables según antigüedad y servicio. Las más nuevas recorren una media de 28.000 kilómetros anuales, frente a los 10.000 de las más antiguas, y las dedicadas al transporte público de mercancías superan los 50.000 kilómetros.

Expansión del renting y el alquiler

A esta realidad se suma la expansión del renting y el alquiler, así como el peso creciente de la logística urbana impulsada por el comercio electrónico, que incrementa la densidad de tráfico y el potencial de siniestralidad en las ciudades. 

No obstante, el parque sigue teniendo un fuerte vínculo con la construcción y los servicios de mantenimiento, sectores en los que recorren entre 15.000 y 20.000 kilómetros al año.

En este sentido y, con el objetivo de mejorar la seguridad de las furgonetas, especialmente, en zonas urbanas y periurbanas, la DGT y la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil han establecido un grupo de trabajo específico para el diseño de propuestas, recogidas en una instrucción publicada el pasado mes de agosto.

Esta instrucción se centra en cuatro aspectos principales: movilidad, siniestralidad, comunicación, y prevención y planificación operativa de las acciones. 

“Si queremos reducir la siniestralidad, no basta con endurecer la normativa”

El encuentro dedicado a las furgonetas tuvo un tercer y último bloque en el que el protagonismo fue para el sector empresarial. Por un lado, Rafael Aguilera, director de UNO, subrayó también cómo el auge del comercio electrónico ha transformado la movilidad urbana y la siniestralidad de las furgonetas en España, sobre todo, desde la pandemia del COVID-19.

No obstante, matizó que los indicadores de exposición al riesgo confirman que, en términos de mortalidad, las furgonetas presentan un riesgo relativamente bajo por kilómetro recorrido, situándose la tasa de fallecidos por cada 100 millones de vehículos-kilómetro (VEH-KM) en 0,014 en 2023, inferior a la de los turismos y motocicletas.

Aun así, persisten factores de riesgo, como la antigüedad media de las furgonetas implicadas en siniestros mortales, que es de 16,7 años, o el hecho de que hasta un 20% de los vehículos de más de 15 años circula con la ITV caducada

A ello se suma también la no utilización del cinturón de seguridad, presente en un 24% de los fallecidos en vías interurbanas y un 34% en entornos urbanos.

Para Aguilera, parte de la solución pasa por renovar la flota, con furgonetas que ya llevan incorporadas los asistentes de ayuda a la conducción y fomentar la formación y concienciación de los repartidores.

Por otro lado, Jose Carlos Espeso, gerente de movilidad y DUM de AECOC (Asociación Empresarial de fabricantes y Distribuidores) destacó la complejidad operativa y normativa a la que se enfrentan las empresas y conductores, sobre todo en los entornos urbanos, cada vez más saturados, en los que conviven peatones, ciclistas y motoristas, lo que incrementa los riesgos.

Asimismo, aludió a la falta de espacios logísticos adecuados, a la creciente presión de la inmediatez en las entregas y a cómo las zonas de bajas emisiones (ZBE) y otras restricciones concentran las entregas en franjas horarias muy concretas, lo que genera una mayor saturación de vehículos en las calles. 

Además, la sustitución de vehículos pesados por furgonetas (se estima que alrededor del 20% de los camiones se han reemplazado por este tipo de vehículos) contribuye a aumentar la congestión y los riesgos en la vía pública.

Espeso finalizó mandando un mensaje claro: “Si queremos reducir la siniestralidad, no basta con endurecer la normativa. Necesitamos formación específica, más concienciación y una planificación logística adaptada a las nuevas realidades de la movilidad”.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España