AEA pide una moratoria para los coches sin etiqueta al Alcalde de Madrid

Pero desde el ejecutivo han dicho que no.

Madrid comenzó hace unos años el proceso para convertirse al completo en una enorme Zona de Bajas Emisiones (ZBE). El 1 de enero se dará el último paso para ello: prohibir la circulación de todos los coches sin etiqueta, incluidos los de los residentes, los únicos que desde 2024 podían seguir haciéndolo.

La aplicación de esta medida afectará a 1,2 millones de vehículos, es decir, a dos tercios del parque automovilístico madrileño, una situación que la Automovilistas Europeos Asociados (AEA) considera insostenible y lo que les ha llevado a pedir una moratoria al Alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.

En ella solicitan dos cosas. La primea es la aprobación de la propia moratoria “de al menos dos años, de la prohibición de acceder y circular por las vías públicas urbanas del ámbito territorial de Madrid ZBE, prevista en la Disposición transitoria primera de la Ordenanza de Movilidad Sostenible, de 5 de octubre de 2018”.

La segunda petición es la exención fiscal de los vehículos inscritos en el Padrón del IVTM del Ayuntamiento de Madrid que no estén autorizados a circular por las vías públicas urbanas del ámbito territorial de Madrid ZBE.

Además, la asociación apunta que la señalización de las ZBE no es suficiente y es confusa, lo que provoca que cada día muchos conductores accedan a ellas sin tenerlo permitido y son multados con sanciones de 200 euros. Por eso, también pide se señalice de una manera más clara.

En la petición, AEA considera que “la verdadera dimensión económica y social de esta prohibición no fue prevista en su día en el proceso de elaboración y aprobación de la Ordenanza de Movilidad y por ello la normativa municipal no cumple con el principio de proporcionalidad al que debe vincularse la actividad administrativa restrictiva de derechos”.

Y es que, según los cálculos del valor promedio de un coche con una antigüedad de 15 años, el valor económico de esos vehículos que tendrán que desaparecer de la capital sería de unos 5.200 millones de euros.

Es más, el reemplazo por coche más modernos y limpios, como mínimo con etiqueta B, supondría un desembolso mucho mayor. Además, el movimiento quizá se quedaría corto, ya que lo recomendable para quienes tengan que sustituir su coche sería como mínimo ir a por un etiqueta C o, a poder ser, hacerse con un ECO o CERO según el sistema de la DGT.

La petición también señala que “tampoco se tuvo en consideración la pérdida de ingresos de cerca de 32 millones para las arcas municipales en concepto de IVTM, dado que aunque no se modificara la correspondiente ordenanza fiscal, no se pueden cobrar impuestos sobre vehículos que no pueden circular por Madrid, aunque sigan dados de alta en Tráfico, conforme establece al Art. 6 de la Ley de Haciendas Locales”.

Sin embargo, la repuesta del ejecutivo no ha sido la esperada por la asociación. La que se ha pronunciado al respecto, según recoge Europa Press, ha sido la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, quien ha señalado que no habrá moratoria. 

“No entendemos que sea factible. Ya se intentó hacer al inicio del anterior mandato con respecto a la zona del distrito Centro, y no fue posible en los tribunales. Por lo tanto, entendemos que una moratoria no es viable y, partir de ahí, creo que la normativa es clara, es conocida desde hace años y vamos a seguir invirtiendo en poder facilitar a todas las personas que puedan necesitar de ayudas para la renovación del parque automovilístico de la ciudad”, comenta.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España