Adiós a cuatro Tesla Cybertruck, que han ardido en un almacén por un posible sabotaje a la marca

En un aparcamiento de Tesla ubicado en Seattle, Estados Unidos, cuatro ejemplares del pick-up fueron víctima de un fuego de origen desconocido.

Tesla está muy lejos de su mejor momento. La posición de Elon Musk en el gobierno de Donald Trump, sumada a los gestos que realizó en su ceremonia de presentación, ha hecho que se convierta en el objetivo de medio mundo. Es por eso que el incendio que se ha llevado por delante a cuatro Tesla Cybertruck en un almacén se está investigando por posible sabotaje.

Los hechos tuvieron lugar el pasado domingo en el distrito industrial de Seattle, en Estados Unidos.

Allí, en el aparcamiento de una nave propiedad de Tesla, además de un número considerable de otros modelos de la compañía, se encontraban aparcados unos cuantos Tesla Cybertruck. A las 11:13 de la noche el departamento de bomberos recibió la primera llamada que alertaba de un fuego en la zona.

Cunado llegaron, se encontraron con que cuatro ejemplares del pick-up eléctrico estaban siendo consumidos por el fuego, pero la acción de los bomberos impidió que el incendio se extendiera a más vehículos. A pesar de la relativa poca extensión del fuego, tuvieron que trabajar durante dos horas hasta que cerca de la 1 de la madrugada se dio por controlado.

Por el momento se desconocen las causas del incendio. Por un lado, se baraja la posibilidad de que fuera espontáneo, por algún problema relacionado con las baterías, lo que es posible, pero poco probable, ya que este tipo de fallas es muy poco común (el promedio de incendios en coches eléctricos es bastante inferior a los que se producen en modelos de combustión).

Esto hace que se esté sopesando la opción de que sea un sabotaje o incendio provocado, algo que tendría sentido si se tiene en cuenta el clima de protestas y de actos vandálicos que se están produciendo contra Elon Musk en particular y contra Tesla en general.

El hecho de que hayan sido justamente cuatro Tesla Cybertruck las víctimas del fuego, cuando son los coches más caros que ofrece la compañía (66.990 dólares para la versión All-Wheel Drive y 94.490 dólares por el Tesla Cyberbeast), podría apuntar en esa dirección. 

Por el momento los equipos de investigación han retirado los cuatro ejemplares para analizarlos y así poder identificar cuál fue la causa verdadera del incendio.

Los ataques contra Elon Musk y Tesla

Desde su incorporación al Department of Government Efficiency (DOGE) de Trump y con sus gestos en la presentación, tildados de nazis, Elon Musk ha estado en el centro del huracán, siendo objetivo de múltiples ataques y arrastrando a Tesla consigo.

Solo en Estados Unidos se han registrado al menos dos tiroteos a concesionarios de la marca, mientras que en Massachusetts se quemaron siete estaciones de supercargadores de la compañía.

Además, se ha detenido a gente por pegar sobre Tesla estaciones en la calle pegatinas anti Elon Musk. De hecho, lo de las pegatinas es cada vez más común.

Son los propios propietarios de modelos de la marca los que, por convencimiento o por evitar que sus automóviles sean vandalizados, están pegando en sus vehículos pegatinas que rezan “Me compré este coche antes de que Elon Musk se volviera loco”.

De hecho, recientemente y aprovechando esa tendencia, Kia lanzó una polémica campaña en Noruega. 

Su filial nórdica publicó en su cuenta de Instagram una imagen con la trasera de un Kia EV3 en la que aparecía una versión modificada de dicha pegatina en la que se podía leer “I bought this after Elon Musk went crazy”, es decir, “Me compre esto después de que Elon Musk se volviera loco”.

La publicación logró un alto impacto, pero no del todo positivo, pues se generó una polémica considerable, lo que hizo que finalmente se retirara.

De manera paralela, Kia Noruega también publicó anuncios en la prensa escrita en los que le mandaba “recados” a Musk.

Y hay muchos más casos similares, siendo uno de los más llamativos el que se llevó a cabo en Londres, Reino Unido, hace unas semanas y en el que se tildaba directamente al CEO de Tesla de nazi.

Con posters situados en las paradas de autobús, se promovieron varios mensajes, siendo uno de los más directos el que rezaba “Don’t buy a swasticar", es decir, ‘No te compres un swasticar’, lo que hacía un juego de palabras entre ‘coche’ y ‘esvástica’. 

Otro parecido fue el que apuntaba “Goes from 0 to 1939 in 3 seconds", es decir, ‘Pasa de 0 a 1939 en 3 segundos’ con la imagen de Musk.

No parece que la cosa vaya a parar y no solo es la imagen del CEO la que está en tela de juicio, si no que de manera paralela le está pasando factura a Tesla en bolsa.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España