7 marcas de coches que no han aguantado la nueva era y han dicho adiós desde el año 2000

Hay fabricantes que vuelven y otros que se van. Te decimos siete marcas de coches que se han despedido desde el año 2000 y nos gustaría que volvieran en el futuro.

Unas vuelven y otras se van. Mientras algunas marcas históricas regresan al panorama automovilístico, como los casos de Ebro y ahora Santana, muchas otras no han aguantado el signo de los nuevos tiempos y han desaparecido. Vamos a ver siete marcas de coches que han dicho adiós desde el año 2000.

Parece que fue ayer cuando nos hablaban del final del milenio, el famoso efecto 2000 que iba a provocar el caos en todo el mundo… pero ya han pasado 25 años. 

Un cuarto de siglo en el que la industria del automóvil ha cambiado de manera sustancial, aunque ya por entonces se hablaba del coche eléctrico y de un futuro dominado por las baterías.

A lo largo de estos años, algunos fabricantes de coches han perdido fuste por diferentes razones, hasta desaparecer del mapa, y vamos a recordarlos.

Saab, una de las marcas de coches que han dicho adiós

No podemos empezar por otra marca que Saab. Seguramente, para los verdaderos aficionados a las cuatro ruedas, esta ha sido la pérdida más dolorosa en lo que va de siglo XXI.

Ya sabes que Saab empezó como fabricante de aviones en Suecia y, tras la Segunda Guerra Mundial, se introdujo en el sector de la automoción. Lo mejor de la marca sueca es que supo trasladar a los coches toda su experiencia en la aeronáutica y el resultado fue la producción de automóviles diferentes que ofrecían un rendimiento extraordinario.

Su primer coche apareció en 1947 y luego siguieron series como el 96 y el 900. La década de los 80 fue su época dorada y nunca olvidaremos el fantástico Saab 900, con su marcado parabrisas vertical y su silueta al estilo 911.

La década de los 90 fue el declive de la marca. En 1989 se asoció con General Motors y, en el 2000, pasó a estar totalmente controlada por el gigante estadounidense. Este fue el principio del fin. 

Poco a poco, Saab fue perdiendo importancia en el mercado, con modelos como el 9-3 y el 9-5 que nunca terminaron de convencer al público, en parte porque eran coches Opel con carrocería Saab.

El problema de Saab fue que siempre se caracterizó por ser una marca muy innovadora, pero la innovación requiere inversión y General Motors le cortó las alas. Algo similar a lo que ocurrió con Citroën cuando quebró y fue absorbida por Peugeot.

El último Saab salió de la línea de montaje en 2014. Actualmente, la marca continúa operando en el sector aeronáutico.

Rover

Otra marca que dijo adiós en estos años fue Rover, un fabricante británico con una larguísima trayectoria, que siempre se caracterizó por hacer coches elegantes, muy al estilo inglés.

Como ha ocurrido con otras compañías en Reino Unido, tras varias fusiones con otras marcas, Rover entró en crisis en los años 70, una situación agravada también por los problemas de la economía británica en aquella época. 

A partir de los años 80, la marca se asoció con Honda y mejoró la situación. En 1994, BMW asumió el control de Rover, pero la inversión se convirtió en una trampa millonaria. 

Finalmente, en 2005, el Grupo MG Rover se declaró en quiebra. Poco después, la parte de MG se fue a China, donde resucitó de la mano de SIAC. El resto de la historia de MG ya la conoces.

Pontiac

Cruzamos el charco para hablar de otra marca que nos dejó hace unos años. Muchos conocerán Pontiac por KITT, el “personaje” que daba vida al Trans Am Firebird que conducía Michael Knight (David Hasselhoff) en la serie El coche fantástico.

Es, posiblemente, el coche más emblemático de la marca, aunque hizo muchos más. Para empezar, el curioso el origen de su nombre. Pontiac fue un jefe que se sublevó contra el dominio colonial británico en la zona de Detroit en 1763.

Pontiac nació como Oakland Motor Car Company y fue adquirida por General Motors en 1909. En 1926, era la marca de gama media de GM, pero más tarde se convirtió en una marca de coches deportivos, siendo su modelo estrella el GTO.

Todo empezó a cambiar a partir de los 80 y la situación se agravó con el paso de los años, a medida que la crisis de General Motors aumentaba. Finalmente, la marca desapareció en 2009.

Daewoo

Los primeros coches de Daewoo aterrizaron en Europa a mediados de los 90. Eran vehículos sencillos, de una calidad media-baja y muy económicos. 

En realidad, Daewoo era un enorme conglomerado que tenía una división automovilística. Esta división fabricaba vehículos basados en antiguos modelos de Opel, como el Nexia o el Lanos, ya que tuvo sus orígenes en una empresa conjunta con General Motors. Como vemos, los tentáculos del gigante norteamericano son muy largos.

En 2002, GM se hizo con el control de la división de turismos y en 2005 los modelos de Daewoo empezaron a comercializarse con el logo de Chevrolet hasta 2015.

Oldsmobile

Oldsmobile fue una de las marcas de coches más importantes de Estados Unidos. Fundada a finales del siglo XIX, estuvo activa hasta 2004, tiempo en el que produjo más de 35 millones de automóviles. 

Cuando cesó su actividad, era una de las marcas más antiguas del mundo. A lo largo de su vida, fabricó modelos tan representativos de la American way of life, como el 8 Convertible Coupé de 1934 o el Toronado, de los años 50 y 60.

Galloper

Seguramente recuerdes el Galloper, un todoterreno que fue bastante popular en los 90 y principios de los 2000, por su buena relación entre precio y capacidades off-road. En realidad, era una marca de Hyundai que comercializaba modelos basados en generaciones anteriores de Mitsubishi.

Su modelo más conocido fue el Galloper Exceed, que era básicamente un Mitsubishi Montero de primera generación, cuando ya estaba en el mercado la segunda. De ahí su precio económico. La marca dejó de operar en 2003.

Infiniti

Terminamos con Infiniti, la división de lujo de Nissan, igual que Toyota tiene Lexus y Honda tiene Acura. En verdad, Infiniti no ha desaparecido, ya que sigue activa en muchos mercados, pero sí se fue de Europa en 2020.

La firma japonesa tuvo un paso breve por el viejo continente. Tenía modelos interesantes, algunos con motores diésel de Mercedes, gracias al acuerdo de la alianza Nissan-Renault con la alemana, pero las ventas siempre fueron escasas.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España