Tras gastarse 5,7 millones hace cuatro años en Terrassa, KTM se lleva la fábrica de Barcelona de esta marca ya histórica a Austria

GasGas
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Una histórica marca española de motos con sede en Barcelona trasladará su línea de montaje de vehículos a Austria por decisión de sus propietarios, KTM.

Tras desembolsar 5,7 millones de euros hace apenas cuatro años para levantar una planta en Terrassa (Barcelona), la firma de motocicletas GasGas, propiedad del grupo austriaco KTM AG, ha decidido trasladar toda la producción de su marca de origen catalán a su país de origen, Austria. 

La medida supone un duro revés para la fábrica situada en el polígono de Santa Margarida, ya que pierde su línea de ensamblaje y afectará directamente a cerca de una veintena de puestos de trabajo. La fábrica española permanecerá en funcionamiento en tareas administrativas y de I+D, pero la fabricación de vehículos se concentrará en la sede de la compañía en Mattighofen.

Según los datos de la agencia austríaca APA y la filial española, el cambio se presenta como una apuesta por la eficiencia industrial para “agrupar competencias, optimizar procesos de producción y aumentar la eficiencia dentro de la empresa”.

Inversión millonaria y pérdida de la línea de montaje de motos

La planta de Terrassa fue inaugurada en 2021 tras la decisión del grupo de invertir 5,7 millones para crear una unidad de producción de hasta 5.000 unidades anuales de la gama trial de GasGas y albergar las áreas de I+D, compras, atención al cliente y Motorsport de la compañía.

En la compra de GasGas por parte de KTM en 2019, la marca catalana pasó a formar parte del conglomerado del grupo Pierer Mobility. La inversión en Terrassa supuso también que se convirtiera en la primera fábrica del grupo fuera de Austria, con el compromiso de generar en torno a 40 puestos de trabajo directos y varios cientos indirectos en proveedores locales.

Ahora, esa planta pierde su función productiva. El cambio afecta a unos 20 empleados de los aproximadamente 300 que había en la instalación catalana. Mientras tanto, la marca GasGas y la filial TM Sportmotorcycle España S.L. seguirán siendo operativas en el país.

El comunicado interno de KTM AG reitera que se mantendrá la marca GasGas, aunque la producción se centralizará en Mattighofen. La fábrica española pasará a ser “un activo sin línea de montaje”, con funciones de I+D, atención al cliente y estructura administrativa para España, pero sin ensamblar motos a pesar de que se construyó con el objetivo de producir 5.000 unidades al año.

La delicada situación de KTM

Este movimiento llega en un momento delicado para el grupo Pierer Mobility. Y es que el año pasado, la empresa fundada en 1934 pasó por uno de los momentos más tensos de sus más de 90 años de historia cuando se declararse insolvente tras anunciar una deuda de unos 2.250 millones de euros.

Esto obligó a KTM a realizar una serie de importantes recortes, incluyendo 1.850 despidos, recortar en I+D y la venta de su participación en la marca de motos MV Agusta. A principios de este año, Stefan Pierer anunciaba que dejaba su cargo al frente de KTM y en febrero se aprobaba un plan hará hacer frente al 30% de la deuda adquirida, más de 500 millones de euros.

La llegada de Bajaj Auto, un gigante inidio que posee el 49% del Pierer Bajaj AG, sociedad matriz del Grupo Pierer Mobility, donde se engloba KTM, supuso la salvación de la compañía tras tomar medidas de reestructuración en sus fábricas austríacas.

En ese contexto, la relocalización de producción de GasGas se enmarca dentro de un plan de optimización global de costes e integración industrial. La decisión de llevar la producción a Austria se explica además por la integración de procesos para marcas hermanas del grupo, KTM, Husqvarna y GasGas; lo que permite un uso más eficiente de las líneas de ensamblaje, proveedores, logística y recursos humanos.

Pérdida de puestos de trabajo

Para los trabajadores afectados en Terrassa, la firma indica que se mantenido la plantilla de I+D y administración, pero plantea despidos o recolocaciones para la línea de producción.

Desde la perspectiva territorial, Cataluña había conseguido la inversión de GasGas para su planta con el apalancamiento de ayudas públicas: la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Terrassa habían participado en la captación del proyecto.

La pérdida de la producción supone pues un golpe a la estrategia de reindustrialización que se había puesto en marcha para el sector de la moto en el área metropolitana barcelonesa.

Aunque la medida se presenta como inmediata, la transición industrial completa llevará tiempo, ya que la cadena de producción, los proveedores y la logística deben adaptarse al nuevo centro de producción en Austria. KTM asegura que la gama, marca y servicio al cliente permanecerán sin cambio perceptible para el usuario final.

Este es otro de los grandes reveses que experimenta GasGas. Fue fundada en 1985 y, tan solo 30 años más tarde, presentó concurso de acreedores por una deuda de más de 40 millones. Fue KTM en 2019 quien se quedó con la división de motos de trial de la marca catalana, pero el mal momento de la empresa austríaca que golpea de nuevo a GasGas.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España