Esta marca de motos inglesa lo fue todo en los años 60 y ahora vuelve con una hiperdeportiva de 206 CV para 204 kg de peso

La Norton Manx R es la punta de lanza con la que quiere resurgir una marca mítica del siglo pasado, a la que seguirán 5 modelos más.
El mundo del motor no es lineal. Hay marcas que se mantienen en la misma posición, pero lo normal es que haya subidas y bajadas, tiempos buenos y tiempos malos. Para Norton, un fabricante de motocicletas que alcanzó su máximo esplendor a mediados del siglo pasado, últimamente han sido de los segundos, algo que quiere remediar con una inversión de más de 200 millones de libras por parte de TVS Motor Company y con toda una nueva gama de motocicletas que está liderada por la Norton Manx R.
Se trata de un nombre que ya tuvo se recorrido en la marca, una elección que no es fortuita, ya que se quiere que esta nueva hornada de modelos (será 6 en total) combine la herencia de la compañía con tecnología moderna.
Que haya aparecido ahora no es casualidad tampoco, si no que es uno más de las decenas de nuevos modelos que han visto la luz en el Salón de Milán (EICMA 2025).
Visualmente, simplemente es un modelo espectacular que, sobre todo, destaca por una filosofía de diseño de “menos es más” que contrarresta con lo que cada vez es más habitual en el sector.
En una era en la que lo habitual es que la superbikes de carretera estén bastante recargadas, con la presencia de alas y alerones que ayuden a su comportamiento aerodinámico, Simon Skinner, encargado del diseño bajo dirección de Gerry McGovern, ha apostado por un estilo mucho más limpio y puro en el que no hay nada innecesario.
En el apartado mecánico, la Manx R monta un motor V4 de 1.200 cc con un ángulo de 72 grados y refrigeración líquida. Según la marca, su potencia máxima es de 206 CV a 11.500 rpm y su par es de 130 Nm a 9.000 rpm. Si a esto se suma el hecho de que su peso declarado ronda los 204 kg, estamos hablando de una relación peso/potencia casi perfecta, de hecho, ligeramente mejor que el 1:1 ideal.
El propulsor se combina con una caja de cambios de seis relaciones que incorpora un embrague antirrebote, un sistema de cambio rápido y sistema de auto‑blipper para reducciones de marcha.
Siguiendo con la parte ciclo, en el bastidor Norton ha optado por un chasis de aluminio fundido con brazo oscilante monobrazo, suspensión semiactiva desarrollada junto a la marca italiana Marzocchi, con ajuste automático de compresión y rebote; y un sistema de frenos Brembo Hypure, con discos dobles de 330 mm delante y 245 mm detrás y ABS sensible a la inclinación. Por último, monta llantas de carbono de BST embutidas en neumáticos Pirelli Diablo Supercorsa V4 SP (de 120/70 delante y 200/55 detrás).

El enfoque en la tecnología queda más que claro con todos los sistemas de los que dispone. En el apartado electrónico cuenta con la plataforma Bosch 10.3 (IMU de 6 ejes) que gestiona el control de tracción en curva, el ABS, el control de caballitos, el control de derrape, el asistente de arranque en pendiente y lo que Norton denomina “cornering cruise control”.
Además, cuenta con los modos de conducción Rain, Road y Sport; así como dos perfiles configurables para circuito. Siguiendo con la tecnología, ya en un plano más general, dispone de una pantalla TFT de 8 pulgadas, el sistema tiene conectividad para smartphone, integra una cámara GoPro, cuenta con función de seguimiento e inmovilizador remoto, arranque sin llave, iluminación dinámica, etc.
Con todo lo que hemos dicho, es normal que lo primero que se piense es que la Norton Manx R es una máquina orientada única y exclusivamente al circuito, pero nada más lejos de la realidad. La macar afirma haberla desarrollado con una mentalidad de “road first”, que permita entrar a circuito, pero no que sea de uso puro para los track day.
Esto ha hecho que, dentro de la radicalidad que ofrece un modelo de estas características, se haya buscado que sea lo más usable posible. Es algo que se puede ver en la ergonomía de la moto, la posibilidad de elegir la entrega de potencia y la presencia de los sistemas de suspensión semiactiva para que su uso en ruta sea más confortable, aunque está claro que tampoco está concebida como una “tragakilómetros”.
Queda una cosa en el tintero, que es saber cuándo va a estar disponible y por cuanto dinero. Lamentablemente, no hay ninguna respuesta oficial ni para lo uno ni para lo otro. Respecto a la fecha, teniendo en cuenta que se ha presentado ahora, lo suyo es que empiece a venderse en 2026, seguramente en la primera mitad del año.
Respecto a lo segundo, lo único que está claro es que, por posicionamiento y lo que equipa, no va a ser barata. Por los mentideros de internet se apunta ya a un precio de, como mínimo, 30.000 euros, una cantidad que parece bastante razonable.

