VÍDEO: Hennessey destrona al Demon oficial: 1.700 CV y un motor biturbo de 100.000 dólares para destrozar el asfalto
Hennessey Performance ha llevado al Dodge Challenger SRT Demon 170 a una dimensión desconocida, añadiendo un cero a su apellido y dos turbos a su corazón.
El pasado viernes no fue un día cualquiera en el circuito de pruebas de Penzoil en Texas. Mientras que el mundo sigue obsesionado con la electrificación y la eficiencia. John Hennessey y su recien creada división HSO (Hennessey Special Operations) decidieron que era el momento de recordar de que está hecho el auténtico músculo norteamericano.
El protagonista es el Hennessey Demon 1700, un proyecto que ha llevado años de 'ingeniería extrema' y que finalmente ha superado su fase de validación con una demostración que parece sacada de una película de "Rapidos y Furiosos".
¿El resultado? 1.700 CV y una capacidad para merendarse neumáticos que roza lo absurdo.
El corazón del monstruo
Lo que hace especial a este vehículo no es solo su potencia, sino cómo se llega a ella. El equipo de HSO tomó un Dodge Demon 170, que ya es uno de los coches de producción más rápidos en un cuarto de milla (0.25 millas o 402 metros) y decidió que 'no era suficiente'. En apenas 48 horas tras recibir la unidad, los ingenieros ya estaban planificando como añadir 700 CV adicionales.
La clave reside en su nuevo bloque motor V8 biturbo, una plataforma desarrollada íntegramente de forma interna por parte de nuestros amigos de Hennessey.
No se trata de un simple kit de potenciación; es un motor hecho a medida cuyo coste de fabricación asciende a los 100.000 dólares. Han sustituido el sobrealimentador de fábrica por dos turbo compresores gigantescos, que, según los pilotos de prueba, suena 'exactamente igual que un Boening 767 despegando'.
El 'Burnout' de los 160 km/h
Durante las pruebas de validación que fueron capturadas durante el vídeo, Alex Roy, Presidente de Hennessey junto al equipo de la compañía texana se enfrentaron a la realidad de 'domar' 1.700 CV en una superficie no preparada. El resultado fue lo que Alex calificó como "el Burnout rodante más largo del que he formado parte".
A diferencia de un Burnout convencional donde el coche está estático. El Demon 1700 es capaz de hacer girar sus neumáticos traseros, unos radiales de competición muy pegajosos mientras circula a 160 km/h.
Las imagenes muestran cómo el coche deja dos marcas negras continuas de cien metros sobre el asfalto, mientras la zaga baila de lado a lado exigiendo manos de 'cirujano' al volante. "El factor pánico es real, tienes que conducirlo de verdad", comentaba Roy tras bajar del coche con las pulsasiones a mil.
Ingeniería HSO: volver a las raíces
Este proyecto marca el debut de las Hennessey Special Operations (Operaciones Especiales Hennessey), una división que solo lanzará un proyecto 'superincreíble' cada 24 meses.
Según explica desde la marca, aunque hoy en día Hennessey es conocida por sus brutales preparaciones de Pick-Ups (como la Mammoth) y vehículos SUV de lujo, la compañía quería volver a sus origenes: la potencia bruta, las marcas de neumáticas infinitas y la ingeniería de un 'solo ejemplar'.
El coche mantiene ciertas comodidades de serie, pero es, en esencia un brutal monstruo. Durante las pruebas de aceleración en cuarta marchas, el empuje es tan violento que los ocupantes quedan literalmente pegados al asiento.
"No se puede describir cómo de fuerte succiona", explican en el vídeo. Lo que llama la atención es que, a pesar de estar orientado a las pistas de drag, el coche ha sido validado para ser 'conducible', siempre y cuando el que esté en el volante sepa lo que está haciendo.
El futuro para Hennessey Performance Engenier
El Hennessey Demon 1700 no solo es una pieza de colección (se espera que su producción sea muy limitada) sino un escaparate tecnológico. La marca ha utilizado este proyecto para validar nuevos componetnes y software de gestión de tracción que se aplicaran en futuros modelos.
Para los amantes del motor aqui en España, ver una maquina de este calibre rodar es un recordatorio de que el motor de combustión interna aún tiene techos que romper. No busca batir récords en circuitos como Nürburgring; su objetivo es demostrar dominación absoluta en linea recta y ls generación de adrenalina pura.
Como dicen al final de su prueba de validación: "Si quieres algo extremo, esto es lo extremo, no hay nada que se le parezca". Hennessey ha vuelto a demostrar que cuando se trata de ingenieros 'locos' con acceso a turbos gigantes, el cielo (o el límite de tracción de neumáticos) es el único límite.



