Vídeo: Ford Transit Custom Trail camperizada por Tinkervan: "de las furgos que mejor van de todo el panorama"
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La Ford Transit Custom Trail camperizada por Tinkervan que protagoniza esta prueba ha demostrado ser una buena herramienta multiusos.
Estoy probando una Ford Transit Custom Trail. Eso quiere decir que estoy al volante de una furgo 4x4 que dinámicamente es casi intachable, pero eso no es lo que la hace especial ahora mismo. Lo que consigue que destaque es que está camperizada por Tinkervan. Si te gusta el mundo camper y de las autocaravanas, sabrás lo que eso significa.
Si no es así, quizá te sorprenda saber que se trata de un especialista en camperizaciones que tiene su sede en Huesca y que se atreve con todo tipo de tamaños, desde vehículos pequeños como las Citroën Berlingo y sus clones de Stellantis hasta furgonetas de gran volumen como la Volkswagen Crafter T-Zone.
Por cierto, menciono a Stellantis porque, aunque aquí el protagonismo lo tiene una Ford Transit, Tinkervan es uno de los seis especialistas oficiales en los modelos del gigante automovilístico. Para convertirse en uno, tienen que pasar por el escrutinio de un ingeniero del grupo para certificar que sus procesos son los adecuados.
Volviendo a esta prueba y a los tamaños de los que te hablaba, también le pone el ojo a los modelos de tamaño medio, quizá el segmento más grande dentro del mundo de las autocaravanas y las camper. Aquí se atreve con modelos de Peugeot, Citroën, Opel o Fiat, pero también con otras marcas como Ford.
Y aquí entra en juego la Ford Transit Custom que tengo en mi poder. Es de pasajeros y está homologada para ocho personas, tiene acabado Trail, tracción integral y cambio automático de doble embrague.
En cuanto a la parte camper, Tinkervan ha colocado la denominada "cama Sport", que pued e ser doble o simple. En este último caso, tienes mucho espacio para colocar bultos largos, como una bici, una tabla de SUP o de surf, o todo el equipaje que necesites.
Además, incorpora una cama superior con techo de apertura manual, una placa solar de 200 vatios, diversos puntos de luz, bastantes puertos USB y enchufes de 220 voltios (tiene un inversor de 1 kW) y, como no podía ser de otro modo, calefacción estacionaria Webasto, cocina de gas con fregadero y nevera.
Apartado furgo: así va la Ford Transit Custom Trail

Antes de entrar a ver el apartado camper, me quedo en la carretera. Por lo general, quien se hace con una camper va a pasar bastante tiempo al volante viajando. Y, tras probar la Transit, creo que es una de las furgos que mejor van de todo el panorama que tenemos en España.
A diferencia de la Volkswagen California, que utiliza la misma plataforma MQB que el Golf y que tiene una postura y unas maneras muy de turismo, la Ford utiliza una plataforma más furgonetera que, curiosidades de la vida, comparte con la Volkswagen Transporter. A estas alturas ya sabrás que no tiene nada que ver con la Multivan y sus derivados.
Pero eso no quita para que pise muy bien. Tiene unas suspensiones que contienen bien la carrocería, aunque mantienen el punto justo para que no resulten incómodas.
Al pasar por los típicos pasos de peatones elevados, notas que tiene movimientos controlados y ni se comprime demasiado ni se extiende con brusquedad, como ocurre con otros modelos más pesados. Creo, además, que es un gran paso adelante respecto a la anterior generación, que utilizaba un eje rígido y ballestas.
También me ha gustado el tacto de la dirección. No es el de un Ford Focus RS, pero es razonablemente rápida y bastante precisa como para ayudarte a que, al circular por carreteras con curvas, no acabes más cansado de la cuenta y tus acompañantes no terminen mareados y deseando bajar.
En cuanto al cambio, es de doble embrague y funciona bien. Tiende a engranar marchas largas, algo que se le puede atragantar a los 360 Nm de su motor a la hora de circular por zonas en pendiente o cuando vas muy cargado.
Tiene manejo secuencial, aunque creo que no está bien resuelto. En lugar de levas tras el volante, el mando está integrado en la propia palanca selectora que sale de la columna de dirección, y hay que girarla de una manera extraña, poco cómoda y contraintuitiva. No creo que se utilice demasiado, salvo para circular por algún terreno complicado en el que quieras mantener una determinada relación engranada.
Y ahí llego al sistema de tracción integral, que es permanente y variable. No vas a notar nada si circulas por asfalto seco, pero, si te adentras en terreno resbaladizo (asfalto con nieve o caminos con arena suelta), vas a poder sentir cómo el eje trasero ayuda al delantero. El reparto de potencia puede llegar al 50 % y, aunque no tiene un bloqueo como tal, el ESP hace las funciones de autoblocante.
Por último, el motor: se trata de un 2.0 turbodiésel con 136 CV y 360 Nm. No son cifras como para tirar cohetes, sobre todo si tienes en cuenta que pesa 2,2 toneladas y que tiene que arrastrar del sistema de tracción integral. Pero diría que se mueve con dignidad y que solo vas a echar en falto algo más de fuerza si llevas todas las plazas ocupadas.
En cuanto al consumo, en un trayecto de 341,5 km logré 8,2 litros a una velocidad normal sin buscar un dato mínimo, lo que no está nada mal, aunque tienes que tener en cuenta que viajé solo.
La parte camper: Tinkervan entra en juego
Pero, sin duda, lo más interesante de esta prueba de la Transit Custom Trail está en la parte camper que pone Tinkervan.
Como suele ser habitual, esta camperización es reversible, lo que significa que, en cualquier momento, se podrían volver a colocar las ocho plazas de serie al retirar la cama de abajo y utilizar el vehículo como transporte de pasajeros.

Empezando por la zona inferior, la cama Sport de la que he hablado antes es una estructura que ocupa todo el ancho de la Transit y que permite crear una cama completa para dos personas de 210 × 145 cm. Bajo la estructura móvil hay dos bandejas que se pueden extraer para facilitar la carga del equipaje, aunque se puede ampliar su capacidad al mover la parte derecha. De este modo, queda un hueco en el que poder colocar objetos largos y la cama se reduce a la mitad.
En esta zona, además de las tomas USB y de 12 y 220 voltios, hay unas tiras LED en el techo y un soporte para colocar una mesa.
Tampoco faltan las butacas giratorias para crear un salón con las dos plazas traseras, la nevera de carga superior y una pequeña cocina de un fuego con fregadero. Estas dos partes, como ocurre con el resto de la preparación, son modulables y se pueden sacar al exterior sin demasiados problemas para utilizarlas fuera o colocarlas en la zona trasera. La cama superior: fibra, aluminio y una placa solar
La parte superior de la Transit Custom cuenta con una cama de 195 × 115 cm con iluminación y una lona que se puede abrir con o sin mosquitera, dejando todo el interior al aire.
Esta pieza está hecha de fibra y cuenta con refuerzos de aluminio. Como para instalarla hay que retirar el techo de la furgoneta, no añade un peso relevante al conjunto.
En Tinkervan me cuentan que la instalación de esta parte, junto con el sistema eléctrico, cuesta 14.500 euros, a lo que hay que sumar la parte inferior y el coste del propio vehículo.
En total, para hacerte con una Ford Transit Custom Trail camperizada por Tinkervan vas a tener que preparar algo más de 60.000 euros. Es un precio elevado, pero se queda bastante por debajo del de la California a igualdad de equipamiento y en la línea de otros modelos como la Citroën Holidays.


