Dardo de Toyota a los que lo apuestan todo a coches Mild-Hybrid: "un sistema de 48 voltios no es conducción híbrida"

En Toyota no son muy partidarios de vender coches Mild-Hybrid como coches híbridos y avisan a otras marcas de que deben dejar claro que no es lo mismo.
Para muchos, Toyota es el padre del coche híbrido. Es una tecnología que comercializan desde 1997, cuando introdujeron en el mercado el primer Toyota Prius. La marca no ha parado de perfeccionar estos sistemas de propulsión que en los últimos años han encontrado en los coches Mild-Hybrid, o híbridos ligeros (MHEV), un duro competidor, algo que en Toyota no ha gustado.
Lo primero a tener en cuenta es que la tecnología híbrida no enchufable (HEV) no es igual a la de un híbrido ligero (MHEV). Sin embargo, ambos son considerados coches híbridos y, ante esto, en España hacen uso de la misma etiqueta medioambiental de la DGT, la ECO, a pesar de que uno es claramente más eficiente que el otro.
Diferentes grados de hibridación, pero con los mismos beneficios
El híbrido convencional hace uso de un motor de combustión, generalmente de gasolina, que trabaja junto a un motor eléctrico alimentado por una batería. El motor eléctrico puede impulsar las ruedas y la batería le aporta cierta autonomía en modo eléctrico (con el motor de combustión apagado), aunque no es comparable con la de un coche híbrido enchufable (PHEV).
Mientras tanto, un coche híbrido ligero se basa en un principio parecido, pero con un menor grado de hibridación. Usa un motor térmico (en este caso hay opciones tanto de gasolina como diésel) junto un pequeño motor eléctrico que también actúa como generador y una batería de 48V.
No ofrecen apenas autonomía en modo eléctrico, ya que el motor eléctrico actúa más como una solución que permite aumentar el tiempo de actuación del sistema Start-Stop y funcionar en modo Vela con el motor de combustión apagado. Esto, a efectos prácticos, se traduce en un menor ahorro de combustible si lo comparamos con un coche híbrido no enchufable.
Pero son una de las opciones más demandadas en el mercado. La razón tiene que ver con la sencillez de su tecnología, ya que a grandes rasgos sigue siendo un coche de combustión, pero con un pequeño sistema híbrido que le da acceso a la etiqueta ECO; y con el precio de venta, ya que son más económicos que un híbrido tradicional.
Toyota lo sigue apostando todo al coche híbrido no enchufable

Toyota es una de las marcas que más ha apostado por los HEV, aunque cuenta con motores equipados con sistemas híbridos ligeros de 48V, como es el caso del Toyota Hilux. No obstante, para el jefe de ventas y marketing de Toyota Australia, los fabricantes se aprovechan los Mild-Hybrid para vender coches como híbridos puros.
“He visto cómo en los últimos años se utiliza la tecnología híbrida de distintas maneras en el marketing”, señaló Sean Hanley en declaraciones recogidas por el medio australiano Drive. “Y un sistema asistido de 48 voltios, en nuestra opinión, no representa una propulsión híbrida”.
“Buena suerte a la gente, pero Toyota va a dejar muy claro qué es un sistema híbrido para la eficiencia, qué es un sistema híbrido para el rendimiento y qué es un sistema asistido de 48 voltios”, añadió Hanley. “Creo que los fabricantes de equipos originales tienen la responsabilidad de asegurarse de que [los clientes sean conscientes de las diferencias]”.
La marca critica esta tecnología y lanza un claro mensaje a otros fabricantes
No contamos el motor de 48 voltios como un HEV, solo para que quede constancia. Quiero dejar claro que cuando compras un sistema de propulsión asistido de 48 voltios de Toyota que existe actualmente en Hilux y Land Cruiser, no estás comprando un sistema híbrido. No son híbridos, ni remotamente, así que definitivamente queremos separar estas tres condiciones en esta tecnología”, añadió el ejecutivo.
“Para ser honesto, realmente no me importa lo que hagan los demás, pero quiero que nuestros clientes sepan lo que obtendrán y seremos totalmente sinceros”, sentenció Hanley.
Esta no es la primera vez que se pone en entredicho la tecnología híbrida ligera. Para muchos es una solución para seguir vendiendo coches de combustión, cuando claramente su nivel de electrificación es ínfimo, pero obteniendo ventajas en términos de eficiencia, impuestos y, como en el caso de España, acceso al distintivo ambiental más demandado.
Sin embargo, también hay quien cree que los MHEV son una solución a corto plazo muy interesante con la que se pueden reducir las emisiones de los coches diésel y de gasolina con una tecnología sencilla y, en principio, más barata. Además, permite a los más reacios dar un pequeño paso hacia el final de la industria del automóvil, que no es otro que el coche eléctrico puro.