Sale del peaje a más de 200 km/h con su Lamborghini Revuelto, pero es cazado por la Policía

Un conductor suizo ha sido interceptado por la gendarmería mientras circulaba a 206 km/h tras pasar un peaje. El caso está en manos de la justicia francesa.
Un conductor suizo ha protagonizado una situación surrealista. Los agentes de Policía están acostumbrados a conductores imprudentes que superan los límites de velocidad en autopista, pero es poco habitual en un peaje.
El propietario de un Lamborghini Revuelto ha acelerado en exceso pasada a la salida del peaje de Nangy, en la frontera con Suiza. El conductor circulaba a 206 km/h en una zona limitada a 110 km/h.
Un Lamborghini Revuelto pillado a 206 km/h
El conductor del Revuelto acababa de salir del peaje situado en Nangy, el primero tras el puesto de aduanas de Gaillard, a las afueras de la ciudad suiza de Ginebra. Francia tiene una regulación de tráfico algo más laxa que el país vecino, así que el propietario aprovechó la ocasión.
Los agentes de tráfico franceses interceptaron al conductor del Revuelto a 206 km/h poco después de cruzar el peaje de Nangy. El propietario pretendía explotar al máximo su superdeportivo de casi medio millón de euros.
La patrulla de policías franceses realizaba un control de velocidad rutinario cuando detectaron al Lamborghini. Los agentes interceptaron al conductor con un Cupra León, luego los gendarmes inmovilizaron el vehículo.
Una multa de 4.500 euros y hasta 2 años de prisión
El ciudadano suizo no se librará de la multa de tráfico, a pesar de haberse producido en territorio francés. Francia y Suiza tienen un acuerdo de intercambio de datos transfronterizo, asó que cualquier infracción cometida en uno de los dos países se envía automáticamente al de residencia.
El conductor se enfrenta a una multa de 4.500 euros y la incautación inmediata del vehículo, un Revuelto que tiene un valor que supera los 500.000 euros. Además, la justicia francesa podría decidir retirar temporalmente el carné de conducir.
Al tener un acuerdo transfronterizo, el conductor pierde puntos del carné de conducir, que podría llevar a inhabilitarse por un periodo de hasta un año. El propietario del Revuelto no podría conducir ni en Francia ni en Suiza durante 12 meses.
Si decide saltarse esta prohibición en cualquiera de los dos países y seguir circulando con el carné inhabilitado temporalmente, el conductor se enfrenta a hasta dos años de prisión.
El caso está por el momento en manos de la justicia francesa al haberse producido la infracción en territorio francés. El conductor se enfrenta a una acusación por conducción temeraria casi duplicando el límite de velocidad.

