En Rusia tienen piezas de sobra de BMW y han creado sus propios X5, X6 y X7: la marca dice que ya ha informado "para abordar y mitigar los riesgos asociados a la compra"

Los antiguos empleados de la marca alemana han utilizado el excedente de piezas para fabricar algunos modelos y se venden más baratos que si fueran importados.
Con el estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania a finales de febrero de 2022, la industria automotriz de la región cambió casi de la noche a la mañana. BMW fue una de las muchas marcas que abandonaron el país, dejando a los trabajadores de la planta de Avtotor Kaliningrad con un montón de piezas sin saber qué hacer con ellas.
Ahora resulta que algunos de esos empleados han decidido coger esas piezas sobrantes y sus propios X5, X6 y X7. Pero no para un uso personal, sino para comercializarlos. El año pasado, vendieron 145 unidades, pero no es lo más extraño.
Estas cifras de ventas provienen de datos que ha recopilado el periódico ruso Kommersant, que informa que las ventas de BMW en Rusia casi se triplicaron interanualmente en 2025.
En otras palabras, la demanda y las ventas están creciendo a pesar de que no hay nuevas piezas en camino. Los vehículos que salen de la línea de producción son una mezcla muy heterogénea.
Los antiguos trabajadores de BMW en Rusia fabrican sus propios modelos con el excedente de piezas
Según un informe de RFE/RL, los vehículos no autorizados aparecieron por primera vez en marzo de 2025, ensamblados con componentes que quedaron abandonados después de que la compañía bávara pusiera fin a su larga colaboración con Avtotor, tras el inicio del conflicto.
Entre los SUV que se ensamblan, se encuentran los modelos X5, X6 y X7. Curiosamente, conservan el estilo de los modelos 2022 anteriores a la actualización, aunque se están matriculando como vehículos de 2025 y 2026.
Según informes procedentes de Rusia, recogidos por CarScoops, algunas piezas de origen local, como mazos de cables, mangueras, componentes de goma y paneles de carrocería pintados, se están incorporando al proceso de ensamblaje a medida que disminuyen las existencias originales.
BMW se desvincula
Lógicamente, BMW no ha tardado en desvincularse de toda la situación. La compañía afirma que Avtotor “comenzó a producir lotes limitados de automóviles BMW en 2025, ensamblando vehículos a partir de kits antiguos y parcialmente obsoletos que habían permanecido a su disposición desde la finalización de la cooperación en 2022”, y añade que la producción no autorizada ha continuado “de forma irregular hasta la fecha”.
Carolin Bachmann, portavoz del Grupo BMW, declaró a RFE/RL que, “para abordar y mitigar los riesgos asociados a la compra y el uso de estos vehículos no autorizados, hemos informado a todas las partes implicadas, incluidas las autoridades públicas, los concesionarios y los posibles clientes, y hemos aclarado las circunstancias”.
Esto es comprensible, teniendo en cuenta que la propia BMW desconoce la calidad y la seguridad de los coches en cuestión.
Christopher Ludwig, analista de la industria automotriz y director de Automotive Logistics, afirmó que la ausencia de supervisión de ingeniería por parte de BMW genera evidentes dudas sobre la calidad.
Asimismo, señaló que el software y los sistemas de control electrónico modernos de BMW se congelarían, reprogramarían o reemplazarían por completo, dado que ya no están vinculados a los sistemas oficiales de BMW.
Pese a todo, la demanda es alta
Pese a todo, sorprende que haya una gran cantidad de personas dispuestas a pagar por estos ‘BMW pirata’. Según informes y algunos portales web, los precios oscilan entre 11,9 y 12,9 millones de rublos (unos 134.200 y 145.500 euros al cambio actual) para las versiones básicas.
El sitio web que promociona y vende estos coches destaca un precio mínimo de 13,6 millones de rublos, o unos 153.365 euros. Así que no es un precio para nada bajo.
A pesar de ello, la demanda parece fuerte. Los datos del mercado ruso indican que las ventas de BMW aumentaron significativamente en 2025 y muchos compradores parecen dispuestos a asumir riesgos a cambio de un precio de compra inferior al de los ejemplares importados del mercado gris.
La explicación está en que estos SUV de fabricación local cuestan mucho menos que los que vienen de importación. En algún momento, las piezas que BMW dejó en Rusia se agotarán, pero no ocurrirá pronto, ya que la planta rusa estaba preparada para producir 1.000 vehículos diarios y ahora apenas fabrica varias decenas.
Una cosa es segura. Si dentro de unos años aparece un BMW de 2025 o 2026 a la venta cerca de ti con un precio demasiado bueno para ser verdad y un diseño de 2022… quizás sea mejor no comprarlo.

