Por esta curiosa razón el Mitsubishi Pajero se llamó Montero en España

La marca japonesa lanzó este verdadero todoterreno en 1981 y cambió de nombre con la tercera generación, porque el término Pajero resultaba peyorativo.
Mitsubishi ha confirmado el regreso del Montero/Pajero, uno de los todoterrenos que marcaron los años 80, 90 y 2000. Uno verdadero 4x4 de los que ya no quedan o se cuentan con los dedos de las manos. Pero el modelo tiene una historia peculiar con España, ya que la marca japonesa se vio obligada a cambiar el nombre original.
El Mitsubishi Pajero guarda una curiosa historia debido a su denominación. El todoterreno se lanzó al mercado en 1982 como Pajero y así se comercializó durante 18 años, hasta que, en el 2000, con la llegada de la tercera generación, pasó a llamarse Montero.
Mitsubishi empezó a trabajar en este 4x4 mucho antes. El primer prototipo lo presentó en el Salón del Automóvil de Tokio en 1973, coincidiendo con la crisis del petróleo que azotó a la industria del automóvil.
Sin embargo, la versión definitiva del Pajero no se conoció hasta 1981, en el mismo evento de la capital japonesa. Ocho años después. Con el Pajero, la firma nipona quería competir con Toyota, que tenía el Land Cruiser.
El Mitsubishi Pajero pasó a llamarse Montero

Poner un nombre a un nuevo coche es algo mucho más complejo de lo que pueda parecer. Las marcas suelen disponer de un departamento dedicado específicamente a esa tarea, conocida como naming.
Es más difícil de lo que parece, porque, a la hora de elegir una denominación, hay que tener en cuenta multitud de factores de tipo sociológico y posibles significados en otros idiomas para no terminar vendiendo un producto cuyo nombre tenga connotaciones negativas.
En 1981, la marca de los tres diamantes eligió el nombre Pajero para su nuevo todoterreno, un nombre que provenía del leopardus pajeros, conocido como el gato de los pajonales o gato pajero, propio de Sudamérica.
En principio, la denominación parecía perfecta, un término que hace referencia a un animal salvaje con el que evocar el carácter aventurero del vehículo.
Sin embargo, la firma japonesa no alcanzó a ver las connotaciones negativas que tenía esa palabra, precisamente, en los países hispanohablantes, donde ‘pajero’ hace referencia a la masturbación.
Aun así, lejos de modificarlo, Mitsubishi siguió adelante y lanzó dos generaciones con la denominación original. No fue hasta la llegada de la tercera, en el año 2000, cuando, finalmente, cambió el nombre y de Pajero pasó a llamarse Montero.
Otros casos similares al del Mitsubishi Pajero/Montero

En realidad, Mitsubishi no ha sido la única marca que ha tenido que cambiar el nombre a un modelo porque sonaba mal en un país concreto. La historia de la automoción está llena de ejemplos. Como hemos dicho antes, esto de llamar a un coche es difícil y, a veces, no sale bien.
A Seat también le ocurrió con el Málaga, aquella berlina compacta de los 80, cuando la marca española operaba sola, tras separarse de Fiat y antes de entrar en Volkswagen.
El Seat Málaga se encontró con un problema en Grecia, donde el nombre resulta inapropiado, ya que se dice ‘Malaka’, que significa lo mismo que pajero en español. Así que el modelo se comercializó como Seat Gredos en el país heleno.
Otro caso fue el Toyota MR2, un deportivo biplaza y compacto que se vendió en los 90 y hasta mediados de los 2000, como coupé y roadster. El nombre tenía guasa en Francia, donde MR2 se pronuncia como ‘M-R-Deux’, es decir, igual que merde, que significa mierda. Tuvo que cambiar a Toyota MR a secas.
También Renault tuvo que cambiar el nombre de un modelo. Si recuerdas, antes la marca del rombo denominaba a sus modelos con un número y hubo desde el 4 hasta el 12. Sin embargo, cuando tocó el Renault 13, evitó este número por superstición y le puso el 17.
Sin embargo, en Boulogne-Billancourt no cayeron en que el número 17 está relacionado con la mala suerte en Italia. Así que, allende los Alpes, el Renault 17 se llamó 177.
Tres generaciones del Mitsubishi Pajero

La primera generación del Mitsubishi Pajero estuvo a la venta hasta 1991 y se comercializó en versión de tres y cinco puertas. Estuvo disponible con motores de gasolina de cuatro cilindros, un V6 de 2.6 y 3.0 litros y dos motores turbodiésel de 2.3 y 2.5 litros, asociados a cambios manuales o automáticos, según versiones.
La segunda generación presentó un diseño completamente nuevo, con una carrocería más grande y versiones con techo metálico, descapotable, semirrígido y alto. También se ofrecía con batalla corta y larga y motores más potentes, siendo el V6 de 3.5 litros y 24 válvulas el tope de gama.
La segunda generación tuvo un modelo emblemático, el Mitsubishi Pajero Evolution, un automóvil de competición para rally raid que tuvo su versión de calle. Estuvo a la venta hasta 1999 y equipaba un motor V6 de 3.5 litros con 275 CV de potencia. Solo se ofrecía en versión de 3 puertas y contaba con un kit de carrocería específico, nueva suspensión y tracción 4x4.
Por último, en el 2000 llegó la tercera generación, ya con el nombre Montero. Así se llamó hasta la desaparición del modelo, en 2021.


