La policía de Murcia estrena el radar de velocidad que te caza a un kilómetro de distancia

En un pequeño municipio murciano, la Policía Municipal ha estrenado un nuevo radar de velocidad que puede cazar infracciones a un kilómetro de distancia.
La tecnología evoluciona en todas las facetas. Desde la telefonía móvil a los nuevos modelos de Inteligencia Artificial, pasando por todo tipo de dispositivos que hacen mucho mejor y una manera más eficaz lo que hasta ahora venían haciendo. Y esto incluye a los radares, destacando la última incorporación de la policía de Murcia, que es capaz de cazar infracciones a más de un kilómetro de distancia.
No lo ha estrenado la Policía Local de Murcia, sino la Policía Municipal de La Unión, un municipio de la comarca del Campo de Cartagena con unos 21.000 habitantes, que desde hace unos días tiene en sus calles un nuevo radar de velocidad portátil con más capacidad para interceptar a todos aquellos conductores que se excedan con el pedal del acelerador.
Así lo ha demostrado el propio Ayuntamiento de La Unión que, a través de sus redes sociales, ha compartido un vídeo en el que se puede ver a un grupo de agentes de la Policía Municipal probando este nuevo dispositivo.
Así es el nuevo radar que ha estrenado la policía de Murcia
Se llama TruCam II y es un radar portátil de última generación que magnifica los resultados de otros cinemómetros utilizados en las carreteras españolas. Este tipo de radar portátil, habitual en países como Estados Unidos, destaca por ofrecer una gran precisión en la medición de excesos de velocidad, así como detectar infracciones a una mayor distancia.
Entre las características de este nuevo radar que ha estrenado el municipio murciano se encuentra su capacidad para controlar la velocidad de los vehículos a una distancia de más de un kilómetro, lo que lo convierte en una herramienta eficaz a la hora de pasar inadvertido, ya que puede detectar la infracción a una gran distancia sin que el conductor se percate de su presencia.
También es un dispositivo compacto y muy ligero, que apenas pesa un kilo y medio, por lo que es totalmente manejable por un solo agente, aunque también se puede instalar en un trípode para mayor comodidad. El radar, además, se adapta tanto a entornos urbanos como interurbanos, por lo que se puede utilizar en ciudad y en carreteras nacionales o autopistas.
Una de sus características más notorias es la capacidad para capturar varias imágenes por segundo e identificar automáticamente las matrículas de los vehículos que infrinjan los límites establecidos. El radar TruCam II también puede enviar los datos de la infracción al sistema de gestión de sanciones del ayuntamiento, lo que agiliza el proceso y reduce el tiempo necesario para tramitar la multa.
El nuevo radar de velocidad móvil de la Policía Municipal de La Unión tiene un precio que oscila entre los 70.000 y los 80.000 euros. Y no solo este pequeño municipio murciano cuenta ya con su propio radar de última generación, sino que la Dirección General de Tráfico (DGT) también ha adquirido ya varios de ellos para incorporarlos a su arsenal de cámaras de velocidad repartidas por España.
El papel de los radares en las carreteras españolas
En España los radares de tráfico se han convertido en un pilar central del sistema de control de velocidad y seguridad vial. En los últimos años, su número ha experimentado un crecimiento notable y, según el Observatorio de Radares en España, en 2024 alcanzaron un total de 3.395 dispositivos instalados en las carreteras españolas. Esta cifra representa un aumento del 15,44% respecto al año anterior, el mayor incremento de los últimos cuatro años, y consolida un crecimiento del 28,9% desde 2021.
Esa red de radares está compuesta por varias tipologías. La mayoría son radares fijos, con 2.341 unidades, diseñados para vigilar determinados puntos de la vía de forma permanente. A estos se suman 566 radares asociados a semáforos, 232 de tramo, que calculan la velocidad media entre dos puntos de carretera; y 256 dispositivos móviles o de cinturón, que permiten flexibilidad y despliegue en distintas ubicaciones según necesidades.
Los radares no se concentran solo en autopistas. Prácticamente la mitad de ellos (47%) están ubicados en zonas urbanas, mientras que el 34% se encuentran en carreteras secundarias y el 18% en autopistas, lo que refleja un enfoque amplio de vigilancia que abarca distintos escenarios de circulación.
Además de los radares tradicionales, la DGT continúa con un plan para implantar más dispositivos de control de velocidad: en 2025 se preveía la instalación de 122 nuevos puntos de radar, en varios formatos, entre fijos y de tramo, distribuidos por diferentes comunidades autónomas.
La DGT considera a los radares herramientas esenciales para la seguridad vial. La velocidad inadecuada sigue siendo un factor importante en los siniestros mortales en carretera, y el uso de estos dispositivos busca disuadir a los conductores de exceder los límites establecidos, contribuyendo así a reducir accidentes y víctimas mortales.
