Podríamos estar ante el peor intercambio de la Historia: Nissan Skyline GT-R R34 V-Spec II por un Leaf eléctrico para no gastar gasolina

Esta es la historia del día en el que un cliente de un concesionario de Nissan supuestamente cambió su GT-R R34 V-Spec II por un Leaf para no gastar gasolina.
El Nissan Skyline GT-R, o Nissan GT-R como se le ha conocido a lo largo de la vida comercial de la última generación (R35), es toda una leyenda del JDM. Cualquiera de sus versiones se cotiza al alza desde hace muchos años y hoy es casi una pieza de colección que nadie en su sano juicio cambiaría por algo que no fuera mejor. Y desde luego un Nissan Leaf eléctrico no está entre los que son mejores.
Esto es lo que presuntamente lo que sucedió hace ya algunos años. Viajamos a Australia, donde Barry, el propietario de un Nissan Skyline GT-R R34 V-Spec II, decidió cambiar su deportivo japonés por un coche eléctrico, otro Nissan en este caso. Y el elegido fue el Leaf. ¿La razón de tan extraño intercambio? El ahorro de gasolina.
Para cualquier entusiasta del JDM, no hay ni habrá jamás un coche eléctrico que ofrezca todo lo que entrega un Nissan GT-R R34. Sin embargo, para el propietario de esta unidad parece que un Nissan Leaf era suficiente como para desprenderse de un coche tan especial que en su nombre con numerosas mejoras que eran de fábrica.
El R34 V-Spec II hacía uso del motor RB26DETT. Esta unidad, muy famosa en el mundo del JDM, es un bloque de seis cilindros en línea sobrealimentado de 2.6 litros que produce 280 CV de potencia. En el R34, el motor se asocia a una caja de cambios manual a y un avanzado sistema de tracción a las cuatro ruedas que fue clave para el éxito de Godzilla en la alta competición.
La versión V-Spec II es un coche de edición especial. Nissan lo lanzó con una serie de mejoras que aumentaban el rendimiento GT-R, como un capó de fibra de carbono para reducir el peso, una suspensión con una configuración más rígida y unos frenos de alto rendimiento que ayudaban al coche a reducir algunas décimas los tiempos de vuelta en cualquier circuito.
El día que decidieron cambiar un Nissan GT-R por un Leaf
Imagina la situación en el concesionario Eagers Nissan de Brisbane, en Australia, cuando Barry acudió con semejante vehículo y la intención de cambiarlo por un Nissan Leaf que tenía algo más de 300 kilómetros de autonomía.
Según la publicación compartida en redes sociales por el concesionario en 2022, debido a “los precios de la gasolina al alza, Barry ya no podía justificar quedarse más tiempo con su R34 GT-R V Spec II. Por suerte para él, hemos podido intercambiarlo directamente por un nuevo Nissan Leaf completamente eléctrico”.
La publicación no tardó en hacerse viral, con miles de comentarios de usuarios indignados por tal intercambio. Sin embargo, todo fue parte de una estrategia de marketing que a Eagers Nissan le salió francamente bien.
Y es que Barry no cambió su Nissan GT-R R34 V-Spec II por un Nissan Leaf. De hecho, el coche ni siquiera era suyo, sino del preparador local Street FX Motorsport que lo había expuesto en el concesionario por un tiempo limitado.
A alguien en las oficinas se le ocurrió que era una idea fantástica publicar una historia inventada en la que un cliente cambiaba este coche por un Leaf. En cuanto a difusión y reacciones, el concesionario salió vencedor, aunque imaginamos que los días posteriores a la publicación el teléfono del concesionario no pararía de sonar con llamadas de clientes interesados en adquirir el supuesto GT-R de Barry.
Un breve repaso a la historia del Nissan GT-R
La historia del Nissan GT-R comienza oficialmente en el año 1969, cuando en la tercera generación (C10) del Nissan Skyline surge por primera vez una variante apellidada GT-R. El conocido como ‘Hakosuka’ es el verdadero pionero de los coches deportivos de Nissan, un modelo nacido como una berlina de cuatro puertas con un “humilde” motor de 160 CV.
El Skyline seguiría evolucionando con el paso de los años, con varios altibajos muy marcados como la Crisis del Petróleo de 1973, que marcó el comienzo de 16 años de ausencia del GT-R. Hasta 1989. Ese año, la compañía japonesa que, ya comercializaba la octava generación del Skyline, presenta el que para muchos es el mejor Nissan Skyline GT-R de la historia, el R32.
Si bien el modelo es anterior a todo esto, podemos decir que la historia del Nissan GT-R empieza a consolidarse a finales de los ’80, cuando el GT-R R32 ve la luz. El coche disfrutó de innumerables triunfos en competición y conoció otras dos generaciones en los años posteriores que hicieron uso del mítico motor RB26DETT: el R33 en 1994 y el R34 en 1999.
También hubo una undécima generación del Nissan GT-R. Se le conoce como R35, se presentó en 2007 y hace relativamente poco tiempo que ha dejado de fabricarse. En este caso, la marca apostó por el motor VR38DETT, un V6 biturbo de 3.8 litros que, en la versión Nismo del GT-R, alcanzaba los 600 CV de potencia, aunque su margen de mejora era muy superior, de hasta 1.500 CV en algunas preparaciones.
