Pedro Sánchez no quiere que Europa ceda y ha pedido a Úrsula Von der Leyen que no dé marcha atrás y “preserve el nivel de ambición de los objetivos de emisiones de CO2 para la industria automovilística”

España se planta ante la decisión de la Unión Europea de aplazar la prohibición de la venta de coches con motor de combustión a partir del año 2035.
La Unión Europea pretende dar marcha atrás a la prohibición de la venta de motores de combustión a partir de 2035. La medida no ha sentado bien al Gobierno de España, uno de los grandes defensores de esta decisión junto con Francia.
Si se confirman los rumores que cada vez suenan más fuerte, la UE levantará el veto de venta de los vehículos de combustión oficialmente para 2035. España va a seguir adelante con algunas restricciones importantes al diésel y gasolina.
España contra los motores de combustión
El Ejecutivo ha declarado la guerra a los motores térmicos, el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido en las últimas horas a Úrsula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, que no dé marcha atrás.
Sánchez pide a Von der Leyen que “preserve el actual nivel de ambición de los objetivos de emisiones de CO2 para la industria automovilística”. El Gobierno ha dejado claro que España no cambia de opinión respecto a los objetivos de aquí a una década.
La política europea pretende ser más flexible de cara a 2035 dando algo de aire a conductores y fabricantes, pero España aplicará sus propias restricciones. Pere Navarro, director general de Tráfico, apoya la postura del Ejecutivo contra los motores de combustión.
Las Zonas de Bajas Emisiones van a ser el arma de los ayuntamientos para frenar la contaminación de los coches de diésel y gasolina. Las áreas delimitadas podrían ampliarse en los próximos años y añadir más vehículos en la lista negra, por el momento estarán activas en 150 ciudades españolas en 2026.
Los coches tendrán los días contados en las ciudades
España es clara con su postura en contra de los motores de combustión. “No queremos coches en el centro de la ciudad”, en declaraciones del propio Pere Navarro en el VIII Encuentro de Ciudades por la seguridad vial y la movilidad sostenible.
No solo es una cuestión de acabar con los coches de combustión. “Tenemos un debate abierto con las Zonas de Bajas Emisiones porque con el coche eléctrico parece que pueden entrar en el centro de la ciudad, pueden aparcar gratis... y no, el problema es de espacio”, confirma el director de la DGT en un evento celebrado en Badajoz.
La Dirección General de Tráfico pretende anticiparse a un problema que podría vivirse en los próximos años. No quieren vetar los coches de combustión para llenar las ciudades de coches eléctricos y tener otra vez el mismo problema de congestión, pero esta vez con vehículos menos contaminantes.
“El secreto de la movilidad urbana es transporte público, transporte público y transporte público, punto final. Sobre todo, para las grandes ciudades que tienen unas ciudades periféricas en los alrededores”, confirma Navarro. Las restricciones a los motores térmicos son solo el comienzo.

