Mercedes GLA o Audi Q3, ¿cuál es el mejor SUV diésel premium?

Mercedes y Audi tienen dos SUV compactos premium en sus gamas, con motores diésel y sin electrificar, ¿es mejor el GLA o el Q3?
El Audi Q3 y el Mercedes GLA son dos de los SUV compactos premium diésel más populares del mercado, y aunque comparten enfoque, presentan diferencias claras desde el primer vistazo. El Q3 es ligeramente más grande en dimensiones exteriores, mientras que el GLA juega la carta de una mayor distancia entre ejes. En capacidad de carga, el Mercedes ofrece una ligera ventaja en el maletero con los asientos en posición normal, aunque el Audi compensa al abatirlos, logrando una mayor capacidad total.
En el apartado mecánico, ambos apuestan por motores diésel de 2.0 litros sin electrificación, con potencias que van desde los 150 hasta los 193/190 CV según versión. Las prestaciones son muy similares en sus versiones de acceso, aunque el Q3 destaca por una gama algo más potente en su variante superior, mientras que el GLA ofrece una opción adicional con tracción total más enfocada al confort y la eficiencia. ¿Cuál de los dos es una mejor alternativa de compra?
Dimensiones
Son SUV compactos, pero el Q3 es ligeramente más grande que su enemigo. Mide 4.531 mm de largo, 1.859 mm de ancho y 1.588 mm de alto; además de 2.678 mm de distancia entre ejes. El GLA tiene una longitud de 4.412 mm, una anchura de 1.834 mm y una altura de 1.616 mm; con una batalla de 2.729 mm.
A pesar de ello, es el segundo el que tiene ligera ventaja en materia de maletero, ya que ofrece 425 litros, por los 420 que presenta su rival. Eso sí, al abatir los asientos traseros la situación cambia, ya que se multiplican hasta, respectivamente, los 1.420 y los 1.525 litros.
Motores
Los dos todocaminos tienen gamas mecánicas bastante amplias, que incluyen opciones de gasolina, diésel e incluso híbridas enchufables. A pesar de ello, hoy el foco está puesto en las de gasóleo. Tanto uno como otro prescinden de la electrificación en ellas, es decir, que en estas variantes únicamente están disponibles con la etiqueta C de la Dirección General de Tráfico (DGT).
No es que la oferta de ninguno de los dos sea excesivamente amplia, pero el representante de la marca de los cuatro aros solo tiene dos opciones, mientras que el de la estrella llega hasta las tres.
Empezando por el Q3, su versión diésel de acceso es el TDI S tronic, que emplea un bloque 2.0 de cuatro cilindros que desarrolla una potencia de 150 CV y un par máximo de 360 Nm. Se combina con una caja de cambios automática y con un sistema de tracción delantera, registrando una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,2 segundos, una velocidad máxima de 208 km/h y un consumo de combustible de 5,3 l/100 km.
Por encima está el TDI quattro S tronic, que se trata de una versión potenciada del mismo propulsor, que eleva el rendimiento hasta los 193 CV y el par máximo hasta los 400 Nm, sigue siendo automático pero pasa a incorporar tracción integral. Fruto de ello, solo necesita 7,5 segundos para completar el sprint hasta los 100 km/h, aumenta su punta hasta los 220 km/h y también registra un gasto de gasóleo superior, de 6,1 l/100 km.

Pasando al Mercedes, la gama diésel arranca con el GLA 200 d. También confía en un bloque 2.0 tetracilíndrico, con una potencia de 150 CV y un par máximo de 320 Nm. El cambio es automático, pero con 8 velocidades en lugar de 7, y la tracción es delantera. Pasa de 0 a 100 km/h en 8,8 segundos, alcanza una velocidad de 208 km/h y su consumo homologado es de 5,3 l/100 km.
Hay una segunda alternativa, el 200 d 4MATIC, que calca la configuración, salvo por la inclusión del sistema de tracción total. En este caso el sprint es más lento, necesitando 9,1 segundos para completarlo, la velocidad máxima se reduce a 205 km/h y el consumo sube a 5,6 l/100 km.
El tope de gama es el GLA 220 d 4MATIC. Lleva el propulsor a los 190 CV y 400 Nm de par, mantiene el cambio automático y solo está disponible como 4x4. Alcanza los 100 km/h desde parado en 7,5 segundos, su velocidad punta es de 219 km/h y gasta 5,7 l/100 km.
Precio
Ambos modelos tienen un precio muy parejo. El Audi Q3 es el más barato de los dos, con una tarifa de partida de 46.620 euros, mientras que el Mercedes GLA arranca en 47.538 euros. Sin embargo, ese es su precio base y hoy estamos analizando únicamente sus versiones de gasóleo.
Así, en el caso del Q3 coincide con su versión de acceso, pero no así con el GLA. En su caso el diésel de entrada es más caro aún, situándose en los 49.117 euros, lo que agranda todavía más el salto que hay entre uno y otro.
Equipamiento
El acabado base del Audi recibe el nombre de Business, e incluye: llantas de aleación ligera de 17 pulgadas, faros delanteros y grupos ópticos traseros LED, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, Audi Application Store y smartphone interface, MMI Experience plus, retrovisores exteriores ajustables y térmicos eléctricamente, climatizador automático, cargador inductivo para teléfonos móviles, etc.
En el caso del Mercedes es la Progressive, conformada por: llantas de aleación de 18 pulgadas con diseño de 5 radios dobles, asientos traseros con respaldos abatibles, portavasos doble, tapicería de símil de cuero ARTICO/tela Bertrix negro, techo interior de tela en color negro, elementos de adorno Star Pattern, paquete USB Plus, etc.
¿Cuál es mejor?
Repasando todo lo comentado, casi podría parecer que las dos marcas premium alemanas se hayan puesto de acuerdo a la hora de crear los actuales Mercedes GLA y Audi Q3. Ambos vehículos tienen un enfoque realmente similar y hasta coinciden bastante en aspectos como, por ejemplo, la estructura de su gama de motores diésel.
Es por eso que lo que decide aquí es el precio. Las versiones de acceso de ambos son prácticamente idénticas, motivo por el que parece difícil justificar la diferencia de casi 3.000 euros que hay entre uno y otro, lo que hace que la balanza se decante para el lado de la marca de los cuatro aros.

