Lexus LBX o DS 3, ¿cuál funciona mejor como coche híbrido urbano y exclusivo?

La manera más barata de acceder al mercado premium es un B SUV y los modelos de Lexus y DS pugnan por atraer a nuevos clientes.
Los SUV urbanos premium no son muchos, ya que los fabricantes suelen empezar su gama un poco más arriba, en el segmento compacto. A pesar de ello, hay opciones y se han convertido en la alternativa más barata para poder dar el salto a las marcas “con pedigrí” por un precio relativamente asequible. El Lexus LBX y el DS 3 son dos buenos ejemplos de ello y, además, son rivales directos.
Aunque parten de filosofías ligeramente distintas, comparten un mismo objetivo: combinar eficiencia, confort y estilo en un formato pensado para moverse con agilidad por ciudad sin renunciar a salir a carretera cuando haga falta.
Tiene muchos rasgos en común en los que prácticamente son idénticos (dimensiones, enfoque, precio, etc.), pero también presentan diferencias considerables entre sí. El Lexus LBX se apoya en la experiencia híbrida de la marca japonesa para ofrecer un sistema autorrecargable orientado a la eficiencia, mientras que el DS 3 apuesta por una tecnología microhíbrida dentro de una propuesta que prioriza el diseño y el refinamiento estético. ¿Cuál de los dos es mejor alternativa de compra?
Diseño
Los dos modelos apelan a un público no generalista, si no que busca un SUV premium con cierto estilo, algo que se nota en sus respectivos diseños.
El LBX parte de la base de un Toyota, pero es algo que apenas se nota. Tiene un lenguaje de diseño que hereda rasgos de sus hermanos mayores, pero que tiene personalidad propia con un estilo más suave que el de aquellos.

Algo similar ocurre con el DS, que hace gala del estilo elegante que caracteriza a la marca francesa. Presenta un conjunto anguloso y de formas bastante más marcadas, que tiene como rasgos más destacados la parrilla poligonal, las luces diurnas LED verticales que parten de los grupos ópticos principales y el peculiar formato del pilar B.
Dimensiones
Ambos militan en el segmento B SUV, así que tienen un tamaño bastante similar. El Lexus tiene una longitud de 4.190 mm, una anchura de 1.825 mm y una altura de 1.560 mm; con una distancia entre ejes de 2.580 mm. El DS 3 se queda un poco por debajo, midiendo 4.118 mm de largo, 1.791 mm de ancho y 1.534 mm de alto; a lo que añade una batalla de 2.558 mm.
Ninguno de los sobresale en lo que a capacidad de maletero se refiere, pero esta batalla específica se la lleva el francés, que con 350 litros de volumen está por encima de los 332 litros que ofrece su rival.
Motores
Si miramos la gama completa, el LBX está por debajo, porque solo se ofrece con una motorización, mientras que el DS tiene una oferta compuesta por dos alternativas. Sin embargo, en este análisis estamos evaluándolos como híbridos, lo que hace que la pelea se iguale, ya que el DS 3 E-Tense completamente eléctrico queda fuera de la ecuación.
Empezando por el nipón, equipa un sistema híbrido autorrecargable que asocia un motor de gasolina 1.5 de aspiración natural con un bloque eléctrico, desarrollando una potencia conjunta de 136 CV de potencia y un par máximo de 185 Nm. Siempre está asociado a un sistema de tracción delantera, no como su primo, el Toyota Yaris Cross, que también se ofrece con tracción a las cuatro ruedas.
Gracias a esta configuración puede acelerar de 0 a 100 km/h en 9,2 segundos, con un consumo homologado de entre 4,5 y 4,7 l/100 km y unas emisiones de CO2 que van de 100 a 107 g/km, dependiendo del acabado (la oferta es muy variada, con 8 niveles de equipamiento diferentes).

Por su parte, el DS 3 también accede a la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT) pero, aunque la denominación comercial de la variante sea Hybrid, en realidad se trata de un sistema de propulsión con tecnología microhíbrida, como suele ocurrir con otros tantos modelos de Stellantis.
Emplea un motor de gasolina 1.2 de cuatro cilindros y 136 CV que cuenta con un ligero apoyo eléctrico, consiguiendo un rendimiento total de 145 CV. Cuenta con una caja de cambios automática de 6 velocidades y con un sistema de tracción delantera. Esto resulta en una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos, en una velocidad máxima de 207 km/h, en un consumo de combustible homologado de 4,9 l/100 km y en unas emisiones de CO2 de 112 g/km.
Precio
En esta área están prácticamente calcados, aunque el DS 3 es ligeramente más barato. El francés está disponible desde 33.562 euros, mientras que el LBX tiene un precio de partida de 33.900 euros.
Equipamiento
El nivel básico del DS 3 recibe el nombre de Pallas e incluye: climatizador automático, llantas de aleación específicas de 17 pulgadas, sensores de aparcamiento traseros, sistema de infoentretenimiento con pantalla táctil de 10,3 pulgadas compatible con Apple CarPlay y Android Auto, cuadro de instrumentos digital de 10,3 “, sistema de sonido con 8 altavoces, asistente de mantenimiento de carril, frenada automática de emergencia y reconocimiento de señales de tráfico.
El acabado de acceso del LBX está integrado por espejos retrovisores exteriores con plegado automático, climatizador bizona, llave inteligente, tapicería de tela, cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas, pantalla central táctil de 9,8 pulgadas, maletero con apertura automática y sistema de sonido Pioneer con 6 altavoces.
¿Cuál es mejor?
Aunque a priori pudieran parecer distintos (algo que en parte son por sus diferencias mecánicas), la realidad es que los dos apelan a un público muy similar y la igualdad que hay entre ambos es muy alta.
Tienen unas dimensiones prácticamente calcadas, lucen diseños llamativos y apuestan por los buenos materiales y la tecnología. De hecho, hasta tienen prácticamente el mismo precio de partida y, en cuanto a sistemas de propulsión, sus rendimientos son muy parejos y ambos son híbridos.
Ante tal igualdad, decantarse por uno u otro es cuestión de gustos personales, aunque un factor que inclina la balanza hacia el lado del Lexus LBX es el hecho de que su motorización es híbrida autorrecargable, lo que hace que a larga se note el consumo algo más contenido.

