Las primeras consecuencias de las malas carreteras de España afloran: estas han tenido que bajar el límite de velocidad

Todas las carreteras que han reducido el límite de velocidad por su mal estado.
Todas las carreteras que han reducido el límite de velocidad por su mal estado.

Muchas carreteras españolas están en un estado lamentable y las autoridades de tráfico han reducido el límite de velocidad en numerosos tramos. Paradójicamente, hoy se circula más lento que hace 50 años.

Hace tiempo que los conductores perciben el mal estado de la red de carreteras española. De hecho, expertos han denunciado el estado de las carreteras y la falta de mantenimiento a pesar de la brutal recaudación. Las consecuencias comienzan a aflorar: el límite de velocidad se ha reducido en algunas vías.

2026 ha comenzado con un bofetón de realidad. Dos hechos han demostrado las carencias en muchas infraestructuras: el primero y más grave, el accidente de tren en Adamuz; el segundo, el tren de borrascas que ha sacudido toda España durante varias semanas.

El accidente ferroviario puso en evidencia la falta de inversión en el mantenimiento de las vías de tren. No sólo el accidente del Yrio y el Alvia, que dejó 46 muertos, sino también el de Barcelona, en el que falleció el maquinista. Posteriormente, los trenes de alta velocidad redujeron sustancialmente la velocidad en algunos tramos.

El temporal durante el invierno también puso de manifiesto el mal estado en el que se encuentran muchas presas en España, algunas de ellas a punto de reventar cuando se llenaron.

Igualmente, lo que más nos ocupa aquí, se ha podido comprobar cómo el estado de las carreteras en España es muy deficiente. Y la solución provisional, igual que con los trenes, ha sido disminuir la velocidad.

Todas las carreteras que han bajado el límite de velocidad

Todas las carreteras que han reducido el límite de velocidad por su mal estado.
Todas las carreteras que han reducido el límite de velocidad por su mal estado.

En realidad, esta tendencia a reducir el límite de velocidad no se debe sólo a las malas carreteras en España, sino que responde también a recomendaciones internacionales, como las de la ONU en su informe “Medidas recomendadas para mejorar la seguridad de la infraestructura vial”, donde se plantea que la reducción de los límites de velocidad en autovías y autopistas puede ser una de las acciones más efectivas para disminuir los accidentes con heridos graves y víctimas mortales.

Por supuesto, la DGT utiliza múltiples herramientas para controlar y vigilar el cumplimiento de los límites de velocidad, como los radares, especialmente en aquellos tramos donde la reducción es reciente o donde el riesgo de accidente es más elevado.

El pasado mes de enero ya te avanzamos que algunas autovías y autopistas estaban bajando el límite de 120 km/h a 100 km/h. Pero ahora hay cada vez más tramos de carreteras que bajan hasta 80 km/h.

Es el caso de la autopista AP-8, en el País Vasco, que ya cuenta con tres sectores controlados por radar donde no se permite superar los 80 km/h. Concretamente, a partir de la entrada en el túnel de Itziar, en dirección a Bilbao, con tres radares colocados a lo largo de casi seis kilómetros.

La carretera C-16 en Cataluña cuenta con nuevos límites de velocidad a 80 km/h en los túneles de Vallvidrera, en ambos sentidos, entre los puntos kilométricos 2,103 y 5,150, también controlados por radar.

Asimismo, desde hace varias semanas, la autopista A-2 cuenta con un nuevo radar de tramo a la altura del túnel del Bruc, en dirección Barcelona, entre los puntos kilométricos 563,225 y 570,127, limitado a 80 km/h.

También en la AP-7 se prohíbe superar los 100 km/h a la altura de Tarragona, entre las localidades de Calafat y Amposta. Ese límite es para los turismos; los camiones no pueden superar los 80 km/h.

Sin movernos de la región catalana, el SCT (la DGT catalana) ha rebajado el límite de velocidad a 70 km/h en una sección de seis kilómetros en la autovía C-31, entre las localidades de Castelldefels y Gavá, en la provincia de Barcelona. En este caso, la limitación es sólo durante la noche para reducir el ruido.

En Galicia, también hay varios tramos de la AG-55 entre La Coruña y Carballo en los que se ha reducido la velocidad legal a 100 km/h de manera permanente, especialmente en zonas con pendientes o con presencia de radares de tramo. Se busca así disminuir la siniestralidad y mejorar la visibilidad en puntos críticos.

La gran paradoja: antes se corría más con peores coches

Vemos, por tanto, límites de velocidad cada vez más bajos, en parte, por las malas carreteras que hay en España, pero también porque es una tendencia en la que avanzan también otros países que obedece a un deseo de reducir los accidentes de tráfico, pero, sobre todo, rebajar las emisiones de los automóviles.

Sin embargo, se produce una gran paradoja: antes se podía correr más con vehículos menos seguros y equipados. También con carreteras en peor estado, pero esto ya es más cuestionable, viendo cómo están algunas. En cualquier caso, sí con menos kilómetros de autovías.

Para verlo mejor, en España se establecieron los límites de velocidad a principios de los 70, hace más de 50 años. Y el límite en las autopistas era de… ¡130 km/h! Resulta curioso, porque en aquella época muchos coches ni siquiera alcanzaban esa velocidad o la superaban por poco. Entiéndase, los coches que circulaban mayoritariamente por las carreteras españolas.

Más tarde, en 1976 se redujo a 100 km/h, debido a la crisis del petróleo para ahorrar combustible. Finalmente, en 1979, con el Gobierno de Adolfo Suárez, se fijó el límite de 120 km/h en autopistas, aunque en autovías se mantuvo a 100 km/h hasta 1992.

Ese mismo año la reglamentación también modificó el límite de velocidad en vías urbanas y travesías. Hasta ese momento era de 60 km/h y pasó a los actuales 50 km/h.

Por tanto, y aunque resulte contradictorio, hoy que los coches son más seguros que nunca, equipados con cientos de sistemas de seguridad y ayudas a la conducción, y se viaja mucho más por autovías que por carreteras, las autoridades de tráfico obligan a circular más lento que hace medio siglo. Quizá sea buena idea comprarse un Seat 600 otra vez.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España