Juan José Ebenezer, mecánico, alerta sobre una avería con el AdBlue y explica cómo evitarla: "Vamos a conseguir que no se formen esos cristales que bloquean la boya"

El experimentado mecánico Juan José Ebenezer nos da las claves para evitar la avería más frecuente en los coches diésel modernos, el sistema de catalizador SCR con AdBlue.
En los últimos años hemos sido testigos de cómo las normativas anticontaminación europeas se han ido endureciendo, lo que ha obligado a los fabricantes de coches a inventar todo tipo de sistemas que ayuden a reducir las emisiones de sus vehículos para continuar vendiéndolos en los países de la Unión Europea. Esto ha dado lugar a tecnologías como el famoso AdBlue, un sistema conocido por derivar en problemas de fiabilidad que se traducen en reparaciones muy costosas. Sin embargo, Juan José Ebenezer, mecánico con gran experiencia, explica cómo evitar su principal avería.
Lo primero que hay que saber es qué es el sistema de AdBlue del coche. El AdBlue como tal no es un sistema, sino una solución compuesta por urea y agua desmineralizada que se inyecta en el sistema de Reducción Catalítica Selectiva (SCR), una tecnología anticontaminación que emplean la mayoría de coches con motores diésel modernos para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx).
Su funcionamiento se basa en la inyección de AdBlue en el sistema de escape. Al entrar en contacto con los gases calientes, este líquido genera una reacción química en el catalizador SCR que transforma los NOx en nitrógeno y vapor de agua, dos compuestos inocuos. Gracias a este sistema, los coches diésel pueden cumplir las exigentes normas europeas de emisiones sin afectar al rendimiento del motor.
Foco de averías en los coches diésel
Sin embargo, el sistema de Reducción Catalítica Selectiva requiere ser cuidadoso con su uso y mantenimiento si se quiere evitar una avería importante con una factura de reparación elevada. “Por dejarlo hasta que te salte el aviso vas a tener que ir al taller”, explica Juan José en un vídeo reciente que ha compartido a través de sus redes sociales.
“Es el problema más común” en los coches son sistema de catalizador SCR, “que el nivel de AdBlue cuando baja todo lo que se queda al aire acaba cristalizándose”, señala el mecánico, que avisa de que este fenómeno es más frecuente “cuando usamos un AdBlue de mala calidad o no usamos anticristalizante”.
El AdBlue se cristaliza cuando el agua que contiene se evapora o cuando permanece mucho tiempo expuesto a temperaturas elevadas o a cambios bruscos de temperatura. Al secarse, la urea forma cristales sólidos que pueden acumularse en inyectores, conductos y otros componentes del sistema SCR, incluyendo el depósito, lo que dificulta su funcionamiento y provoca averías si no se eliminan a tiempo.
“Lo que ocurre es que la boya que marca el nivel que tiene el depósito de AdBlue, es decir, el nivel del líquido, baja junto con la urea”, explica. Esto deja expuesto el depósito, mientras que la boya se encuentra en una posición muy baja. Cuando se cristaliza, el AdBlue “crea piedra por encima del líquido, por lo tanto, cuando volvemos a rellenar el depósito, la boya está bloqueada por esos cristales que le están haciendo un tapón”.
Cómo evitar un problema demasiado frecuente
Para solucionar este problema, Juan José explica que deben desmontar el depósito y meterlo en una lavadora para hacerle una limpieza completa. La forma de evitar que esto nos ocurra, según el experimentado mecánico, es rellenar el depósito de AdBlue antes de que el nivel baje demasiado y se cristalice por encima de la boya.
“Lo que tienes que hacer es que antes de que el coche te avise, cuando haga unos 7.000 u 8.000 kilómetros, vuelves a rellenar el depósito para que tenga la menor cantidad de aire posible”, apunta Ebenezer, y aconseja que pongamos “siempre anticristalizante porque lo que vamos a conseguir es que no se formen esos cristales y bloqueen la boya en la parte superior”.
Juan José recuerda que “esos cristales son el 90% de las averías del AdBlue y es una de las reparaciones más caras junto a los sistemas de inyección diésel”. El procedimiento es muy sencillo, explica el mecánico: “Lo único que tenemos que hacer es quitar el tapón y echar el anticristalizante. Yo personalmente lo hago primero para que se vaya mezclando mejor. Suelo usar medio bote cada vez que relleno entre 10 y 15 litros de AdBlue”.
Tanto el catalizador SCR como el filtro de partículas han mermado la fiabilidad que históricamente se le ha atribuido a los motores diésel. Estos sistemas anticontaminación, sin un correcto mantenimiento ni un uso acorde del vehículo, tienden a generar fallas por obstrucción o cristalización.
Esto da lugar a averías graves, incluyendo la sustitución del depósito de AdBlue y el inyector, o llegando incluso a cambiar por completo el filtro de partículas, un componente que, junto al motor y la transmisión, es uno de los más caros que equipan los coches modernos.
