Honda Prelude o Mazda MX-5, ¿cuál es mejor coche para darse una alegría por poco dinero?

Honda y Mazda presentan dos alternativas relativamente asequibles para disfrutar de un coche deportivo, pero que son bastante diferentes entre sí.
Elegir entre el Honda Prelude y el Mazda MX-5 es enfrentarse a dos formas muy distintas de entender los coches deportivos, el placer de conducir… y el gasto que hay que llevar a cabo para conseguirlo. Son dos modelos que, sobre el papel, presentan ciertas similitudes, pero a la hora de la verdad tienen diferencias muy claras que les otorgan caracteres muy diferentes.
Una de las principales es la relacionada con el peso y el tamaño: el MX-5 apuesta por la ligereza extrema con solo 1.130 kg y unas dimensiones muy compactas (3,91 metros de largo), mientras que el Prelude se sitúa en otra liga, con 4,52 metros y cerca de 1.470 kg. La otra tiene que ver con la mecánica: el primero mantiene la filosofía clásica con un motor gasolina 1.5 de 132 CV, tracción trasera y cambio manual, capaz de alcanzar 204 km/h y consumir 6,3 l/100 km. El Prelude, en cambio, apuesta por un sistema híbrido de 184 CV, tracción delantera y cambio automático, logrando un consumo más bajo de 5,2 l/100 km.
Estéticamente es cuestión subjetiva, pero el Honda acaba de salir y está muy fresco, mientras que el Mazda, aunque lleva en el mercado desde 2019, ha envejecido como el buen vino. Vamos a entrar en detalle en cada uno de los dos modelos.
Dimensiones
El primer punto en el que, con los datos en la mano, empiezan a verse las diferencias considerables que hay entre uno y otro. El MX-5 es un deportivo biplaza mucho más compacto y con unas medidas más contenidas. Mide 3.915 mm de largo, 1.735 mm de ancho y 1.236 mm de alto; con una distancia entre ejes de 2.310 mm.
A su lado, el Prelude es un coche de tamaño mucho mayor: 4.525 mm de longitud, 1.880 mm de anchura y 1.349 mm de altura; con una batalla de 2.604 mm.

Ninguno de los dos son coches a los que se acuda por su capacidad de maletero, pero hay que señalar que los 264 litros del Prelude, aunque algo escasos para un vehículo de su tamaño, son algo más aprovechables que los solo127 litros del Miata, que son meramente testimoniales.
Otro aspecto que interesa cuando se habla de coches deportivos es el peso, especialmente cuando el Mazda es todo un peso pluma que marca tan solo 1.130 kilos sobre la balanza. El Honda es más pesado: 1.47 kilos.
Motor
De nuevo, realidades muy distintas. El Mazda MX-5 es un coche de la vieja escuela, equipado solo con motores de gasolina y rehuyendo la electrificación, que en parte sería contraproducente porque añadiría kilos que no quiere un descapotable que presume de ser ligero. El Prelude, por su parte, tiene el mismo sistema híbrido que el Honda Civic, así que tiene la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico, pero es algo que le ha supuesto bastantes críticas.
El motor del Miata es un 1.5 Skyactiv-G de 132 CV, con caja de cambios manual de 6 velocidades y tracción trasera. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos y de alcanzar una velocidad máxima de 204 km/h. Homologa un consumo de 6,3 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 142 g/km.

Antes estaba disponible también con una alternativa más potente, con 184 CV, pero ya no aparece en el configurador de la marca.
El Prelude emplea un sistema híbrido autorrecargable (HEV) que combina un motor de gasolina de 2,0 litros con apoyo eléctrico para rendir una potencia de 184 CV y un par máximo de 315 Nm. Es de tracción delantera y utiliza una caja de cambios automática, lo que le permite completar el sprint de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos y marcar una punta de 188 km/h. Homologa un consumo combinado de 5,2 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 117 g/km.
Precio
En este punto se evidencia una vez más la diferencia de planteamiento entre uno y otro. El Mazda MX-5 es uno de los ejemplos paradigmáticos de deportivo asequible, ese que muchos se compran en la crisis de los 40 o los 50. Así, tiene un precio bastante racional, arrancando en 33.080 euros en su versión ‘soft top’ y en 35.580 en la RF. En comparación, el Honda Prelude es mucho más caro, con una tarifa base de 49.500 euros.
Equipamiento
El acabado base del Miata es el Prime-Line, cuyo equipamiento destacado incluye: llantas de aleación de 16 pulgadas con diseño Black, tapicería de tela negra, aire acondicionado, Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, faros delanteros LED, sistema de navegación, sistema de prevención de cambio de carril involuntario (LAS), sistema de sonido con 6 altavoces y pantalla central táctil de 8,8 pulgadas.
El del Prelude recibe el nombre de Advance e incluye llantas de aleación de 19 pulgadas, cristales tintados, tapicería en símil de piel, control de crucero adaptativo, sistema de sonido premium BOSE con 8 altavoces, luces de carretera adaptativas, cargador inalámbrico para teléfonos móviles, cuadro de instrumentos digital de 10,2 pulgadas, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, sistema de apertura y arranque inteligente, asientos delanteros calefactables, Honda Connect con Android Auto y Apple CarPlay, y Honda Sensing.
¿Cuál es mejor?
Estamos ante dos “coches capricho”, así que aquí la racionalidad no juega un papel tan importante como en otros enfrentamientos que hemos llevado a cabo. Sin embargo, la idea de la comparativa es disfrutar de un deportivo “por poco dinero” y aquí no hay duda posible.
El Prelude cuesta 16.000 euros más que el MX-5, una cantidad que no se puede pasar por alto y es que, con lo que cuesta el Honda, se puede comprar el Mazda y un utilitario “pelado” para cuando haga falta tener un coche con ciertos niveles de practicidad y capacidad de maletero.
Aquel tiene más potencia, pero también más peso, así que están casi empatados en aceleración, pero el Miata tiene una velocidad máxima mucho mayor. Además, hay un aspecto clave para quienes busquen la conducción más purista y es que este último se ofrece con una caja de cambios manual que el otro no ofrece, lo que termina de decantar la balanza.

