He probado el Toyota Proace City Verso by Tinkervan: "es un camper ideal para dos personas"
El Toyota Proace City Verso es la versión de pasajeros del MPV basada en plataforma Stellantis. Además, puede recibir el tratamiento Tinkervan para convertirse en una herrramienta eficaz de acampada y viajes.
Seguro que cuando piensas en un camper, la imagen que te aparece en la cabeza no es la de un Toyota Proace Verso retocada por Tinkervan como la que protagoniza esta prueba. De hecho, es probable que en tu cabeza aparezca la silueta de cierto modelo alemán. Sí, digámoslo sin miedo ni vergüenza: la Volkswagen California.
Pero aunque esa palabra, California, sea algo que siempre sale en las conversaciones de los amantes de la acampada, lo cierto es que cada vez es más complicado hacerse con una sin pedir una hipoteca, y sin plantearse si de verdad merece la pena pagar tanto. Por cierto, yo me hago la misma pregunta en este vídeo de la California Ocean de 73.000 euros, y aún no sé si he encontrado la respuesta.
Pero ahora lo que tengo entre manos es el vehículo multiusos de Toyota, el Proace City en versión Verso. Es decir, una minifurgo de pasajeros. Y, además, pasa por los talleres de Tinkervan en Huesca para convertirse en una especie de minicamper que puede tener su público.
Un camper japonés con base Stellantis
Para empezar, seguro que no te descubro nada nuevo si te digo que la base es Stellantis. Básicamente, es más o menos lo mismo que puedes encontrar en Citroën bajo el nombre de Berlingo, o en Peugeot como Rifter. Por cierto, la eRifter (puedes leer aquí la prueba que le hice a la furgoneta eléctrica de 136 CV) me pareció digna de quitarse el sombrero, aunque en el caso de la marca francesa no aparecen versiones de camping.
Toyota ofrece tres acabados, Outfun, Nomad y Nomad Plus, y una sola variante de carrocería: L2. Esto significa que mide 4.753 mm, 30 cm más que la variante normal o L1 (4.403 mm).
En cuanto al motor, el Toyota Proace City Verso by Tinkervan utiliza el cuatro cilindros diésel de 1,5 litros y 130 CV unido a una caja de cambios de seis velocidades.
Viajar en un Toyota como este es en general una experiencia muy agradable. El 1.5 diésel se deja notar, pero con un murmullo que más que molestar, se puede decir que está ahí. Responde con brío a las órdenes del acelerador siempre y cuado huyas de la zona baja del cuentavueltas y mantiene cruceros ágiles sin necesidad de esforzarse mucho y con un consumo que rara vez superará los 7,0 litros a los 100 km..
Me ha gustado probarla en un viaje largo por su calidad de rodadura, similar a la de cualquier turismo diseñado únicamente como transprte de personas y no como furgoneta que también puede albergar un europalet en su maletero.
Tampoco me ha dejado mal sabor de boca su dinámica: las suspensiones son tan blandas como te puedes imaginar en un vehículo de estas características, aunque a mí eso me ha parecido una virtud porque traga bastante bien las irregularidades del asfalto.
Y aunque llevas algo más de peso y el centro de gravedad más arriba debido a la cama de techo, lo cierto es que no se nota si practicas una conducción normal al mismo ritmo que el resto de la circulación.
Así funciona la parte camper
En cuanto a la parte camper, esta Toyota Proace City Verso by Tinkervan se podría definir como una versión refinada de las clásicas conversiones que hacen algunos talleres locales o incluso los aficionados con sus propias manos (a los que desde aquí muestro mi más sincera admiración).
Esta versión Nomad+ se caracteriza por contar con la cama en el techo (con una altura máxima de 2,5 metros), aparte de la que hay abajo. Me parece una buena solución si viajas con la casa a cuestas en verano, ya que podrás dormir arriba sin necesidad de mover mil cosas o de dejar una tienda o carpa adicional fuera.
Creo que su tamaño es adecuado para una pareja que no sea especialmente grande: mide 1,9 metros de largo y 1,15 de ancho (con una altura de 35 cm en la parte más baja), lo que se puede hacer algo pequeño si piensas en la California (perdón por mencionarla otra vez), pero mucho más amplio que los apaños que se ven a veces en carrocerías L1.
Para acceder a la zona de arriba tienes que hacerlo desde la parte trasera a través de un hueco que está pensado para gente ágil: yo lo haría un poco más ancho, aunque es probable que no sea posible por cuestiones estructurales. Por otro lado, el acceso en esa zona te obliga a pisar en el maletero o en el colchón de abajo, lo que no me parece especialmente ideal.
Y ya que lo menciono, en Tinkervan también han preparado una cama en la zona baja de 1,90x1,15 con un colchón cómodo y grueso junto con una muy útil y necesaria salida de calefacción (nada que ver con el que trae, aquí voy otra vez, la Volkswagen) bajo la que aparece un hueco para dejar bultos y objetos.

Un buen detalle es que el “suelo técnico”, como lo definen en Toyota, se desplaza y te ayuda a alcanzar lo que necesitas o a utilizar la nevera, una IndelB de 40 litros y carga superior.
Dentro del habitáculo se puede organizar un pequeño salón, pero seguramente quien se haga con una de estas lo utilizará en emergencias, pues el espacio es el que es y además la banqueta delantera del acompañante es fija y la configuración es rara.
Para rematar la prueba, tenemos que hablar de precios, ese tema tan controvertido en el mundo camper:
Proace City Verso Family Active Outfun: 38.515.38 euros
Proace City Verso Family Active Nomad : 45.722.38 euros
Proace City Verso Family Active Nomad+: 50.743.38 euros

Luis Guisado
Webmanager
Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.


