He pilotado el HWA Evo en circuito, y me hago una pregunta: "¿quién pagaría casi 1 millón de euros por un 190 Evo II?" Esta prueba te responde

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
El HWA Evo puede ser un homenaje al legendario Mercedes 190 E 2.5-16 Evo II, pero lo cierto es que tiene poco que ver con el modelo original. ¡Lo ponemos a prueba en circuito!
«Por fin vuelvo a conducir un 190», dice a cámara el dueño del concesionario de coches de lujo y estrella de YouTube Omid Mouazzen antes de ocupar el asiento del acompañante del HWA Evo. En cuanto se abrocha los arneses de cuatro puntos de este coche, queda claro que no estamos ante un Mercedes 190 cualquiera. Sin embargo, hasta qué punto se aleja realmente el HWA Evo del “Baby-Benz”, del que se fabricaron alrededor de 1,8 millones de unidades, resulta sorprendente. Y no solo para Omid, sino también para todos los pasajeros a los que el piloto de carreras Luca Ludwig lleva a dar una vuelta al circuito de Lausitzring al volante del prototipo número 05 del HWA Evo, en el marco de la entrega del Volante de Oro.
Hoy me toca a mí ponerme al volante del HWA Evo, un homenaje al legendario 190 E 2.5-16 Evo II. ¿Llave de contacto? ¡No existe! El Evo se arranca mediante un botón situado en la consola central. En parado, el seis cilindros suena grave y contundente, pero sin resultar excesivo. Piso el embrague, de accionamiento duro, y engrano primera. Los largos recorridos de la palanca de cambios me sorprenden, aunque, en realidad, son bastante típicos de los Mercedes con cambio manual. Salgo con algo más de gas del necesario.
Tiene poco que ver con el 190 original
Al principio me lo tomo con calma para familiarizarme con el Evo. Pero, después de las primeras curvas, queda claro que, dinámicamente, el HWA tiene poco que ver con el modelo original. Es cierto que hace ya algunos años que conduje el 190 E 2.5-16 Evo II, pero todavía recuerdo bastante bien la decepción que me llevé. A pesar de su espectacular estética, el Evo II de serie se comportaba de una manera bastante dócil. Por debajo de 5.000 rpm prácticamente no ocurre nada, porque su motor de cuatro cilindros y 2,5 litros (M 102) necesita subir mucho de vueltas. Pero ni siquiera cuando lo consigue las prestaciones llegan a impresionar: 235 CV y 245 Nm no son precisamente cifras revolucionarias en plena era eléctrica.
El HWA es otra historia. En lugar de un cuatro cilindros, en Affalterbach han apostado por un V6 biturbo de Mercedes. Este motor de seis cilindros (M 276), con tres litros de cilindrada y utilizado, entre otros, en diferentes modelos AMG 43, recibe una profunda revisión por parte de HWA y adopta un sistema de lubricación por cárter seco. En la práctica, del motor de serie solo se conserva el bloque.
Más del doble de potencia que el 190 Evo II y más de 300 km/h
Con 500 CV y 600 Nm de par, el Evo desarrolla más del doble de potencia que el 190 Evo II original. Acelero a fondo en la recta de meta y me quedo impresionado. ¡El Evo sale disparado con una brutalidad tremenda! Por un instante, uno se siente transportado a los buenos tiempos del DTM. Gracias a su tecnología de cuatro válvulas por cilindro, los coches de competición originales extraían unos 370 CV de su motor de cuatro cilindros y 2,5 litros, con un régimen máximo de 9.500 rpm. El HWA sobrealimentado no gira tan alto y tampoco cuenta con el embriagador sonido de admisión de aquellos coches del DTM. A plena carga, el sonido pasa de ser grave y profundo a convertirse en un rugido bronco y amenazador.
Sin embargo, al superar los 220 km/h al final de la recta, el sonido del motor queda prácticamente eclipsado por el ruido del viento. Y es que, aunque el Evo es prácticamente una reconstrucción integral, con número de bastidor propio incluido, en esencia sigue siendo un 190. Y en su época, este modelo no estaba concebido para alcanzar grandes velocidades máximas, y su carrocería no era precisamente aerodinámica. Con el denominado paquete Affalterbach, el HWA incluso debería ser capaz de superar la mítica barrera de los 300 km/h.
El Evo no va sobre raíles… y ahí reside su encanto
Cada una de las 100 unidades parte de un Mercedes W 201 seleccionado cuidadosamente, que se desmonta por completo hasta dejar únicamente la carrocería desnuda. A continuación, buena parte de los paneles de la carrocería se fabrican en fibra de carbono. El HWA es casi 20 centímetros más ancho que el modelo original. El 75 % de sus componentes se sustituye por piezas desarrolladas específicamente, lo que permite más que duplicar la rigidez torsional respecto al modelo de partida. HWA se encarga de todo el desarrollo. El sistema de propulsión, la potencia, el chasis, los frenos, la aerodinámica y muchos otros elementos están a la última.
En la rápida curva a izquierdas que sigue a la larga recta tengo que corregir ligeramente la trayectoria. Conducir rápido el HWA Evo exige trabajo. No es un coche que vaya sobre raíles. Y precisamente ahí reside parte de su encanto. Freno con contundencia antes de la siguiente curva, reduzco a segunda y vuelvo a acelerar pronto. El V6 necesita mantenerse en la zona alta del cuentavueltas y entrega la potencia casi como lo haría un motor atmosférico clásico.
A la salida de la curva, el testigo del ESC parpadea brevemente en el cuidado cuadro de instrumentos digital, pero el sistema no recorta la potencia. En el modo Track, el control de estabilidad permite pequeños derrapajes con el acelerador. Me encanta.
Con cada vuelta me siento más cómodo. Gracias a sus vías más anchas, este restomod entra en las curvas con mucha agilidad. Los frenos de acero tampoco muestran signos de fatiga después de varias vueltas rápidas. Incluso los largos y algo toscos recorridos de la palanca del cambio manual de seis velocidades, con configuración transaxle, encajan perfectamente con una experiencia de conducción maravillosamente analógica, algo que, por desgracia, ya no abunda en nuestros días. Mi única crítica: la dirección transmite poca información alrededor de la posición central. No obstante, HWA tiene previsto mejorar este aspecto.
Conclusión
El precio de partida, de al menos 850.000 euros, es desorbitado. Quizá eso explique también por qué todavía quedan plazas disponibles para realizar un pedido a quienes estén realmente interesados. Pero yo llevaba mucho tiempo esperando este día. Los especialistas de HWA son responsables de algunos de mis Mercedes favoritos, como el CLK GTR y el CLK DTM. En Affalterbach saben cómo fabricar un coche deportivo que, además, despierte emociones. Y eso es precisamente lo que han conseguido con su primer modelo bajo marca propia: en una época en la que los coches son cada vez más perfectos, el Evo ofrece una experiencia de conducción maravillosamente analógica. Y además, es endiabladamente rápido.


