Hablemos de motores: el 2JZ-GTE de Toyota es uno de los mejores de la Historia de la automoción, sin ninguna duda

Motor 2JZ-GTE de Toyota
Motor 2JZ-GTE de Toyota

En este nuevo capítulo de la serie ‘Hablemos de motores’ vamos a rescatar la historia del motor 2JZ-GTE de Toyota, uno de los propulsores más famosos del mundo.

En la historia del automóvil hay algunos motores que forman parte del salón de la fama por méritos propios. Uno de ellos es el popular motor 2JZ-GTE de Toyota, un propulsor que se ha convertido en un icono popular con toda una legión de seguidores alrededor del mundo. Hoy lo recordamos para descubrir cuáles son las razones que hacen tan famoso a este motor japonés.

Todo comienza con la familia de motores JZ de Toyota. Esta línea de propulsores de seis cilindros en línea fue lanzada al mercado en 1990 para reemplazar a la serie M, otra familia de motores que data de 1965. El primero de los motores que surgió de esta nueva familia fue el 1JZ en diferentes configuraciones, aunque el 2JZ, producido desde 1991 hasta 2007, es el que acaparó todo el reconocimiento y la fama.

El primer modelo que equipó el motor 2JZ fue el Toyota Aristo, una berlina ejecutiva de 4,8 metros que la marca japonesa no diseñó precisamente para las altas prestaciones. Sin embargo, cuando llegó al mercado en 1991 lo hizo acompañado de un nuevo motor más propio de un superdeportivo, el 2JZ-GTE y una variante de menor potencia llamada 2JZ-GE.

Las características técnicas del motor 2JZ-GTE de Toyota

En ambos casos, el bloque elegido por Toyota fue un seis cilindros en línea de hierro fundido con culata de aluminio. La versión 2JZ-GE desarrollaba 230 CV de potencia a 6.000 rpm y, según el fabricante, ofrecía un “alto rendimiento con un consumo eficiente”. La versión 2JZ-GTE iba un paso más allá, alcanzando los 280 CV de potencia a 5.600 rpm gracias a una pareja de turbocompresores gemelos.

La variante sobrealimentada, con 2.997 cc, tenía una relación de compresión de 8,5:1, inyectores de 440 cc, pistones con cavidad para bajar la compresión y refrigerados con un sistema de inyección de aceite, y dos turbocompresores CT20. Además de los 280 CV que declaraba este motor, también ofrecía un par motor de 432 Nm.

Estas al menos eran las cifras oficiales para el mercado japones por aquello del pacto de caballeros al que llegaron los fabricantes de coches para no pasar de los 280 CV de potencia. Los motores importados a otros mercados elevaban la potencia a alrededor de 325 CV fruto de algunas calibraciones específicas y de equipar piezas diferentes.

El motor pronto se hizo popular en la cultura japonesa por su rendimiento y gran margen de mejora. Esto era posible gracias al meticuloso trabajo llevado a cabo por los ingenieros de Toyota, que equiparon un bloque de hierro fundido a prueba de deformaciones, un cigüeñal forjado, bielas reforzadas, un sistema de enfriamiento de pistones mediante inyección de aceite y una relación de compresión baja.

Además de su robustez, el motor 2JZ-GTE demostró ofrecer un gran margen de mejora, invitando a los amantes de las modificaciones a elegir esta mecánica para sus motores por su capacidad para superar los 1.000 CV de potencia con cierta facilidad. Y más importante aún, lo hace sin comprometer la fiabilidad del motor.

Solo lo equiparon dos modelos de manera oficial

Toyota Supra (A80)
Toyota Supra (A80)

Y a todo esto hay que sumar el factor de la exclusividad. Toyota no equipó la versión más potente del motor 2JZ en muchos modelos. De hecho, limitó su aplicación a tan solo dos modelos: el Toyota Supra (A80, 4º generación) y el Toyota Aristo (conocido como Lexus GS en otros mercados).

A pesar de llevar descatalogado 20 años, el motor 2JZ-GTE de Toyota sigue siendo muy popular en la actualidad. Una de las razones es el ya mencionado rendimiento que ofrece de serie y modificado, superando la barrera de los 1.000 CV. Esto ha llevado a muchos a interesarse en este propulsor, que en su día estaba disponible con cambio manual o con una caja automática.

Se usa en todo tipo de competiciones, desde carreras de aceleración (drag races) hasta drift y pruebas de resistencia. Paralelamente, el motor se ha equipado en infinidad de modelos diferentes, si bien Toyota solo lo instaló en dos coches, y ambos eran de su marca.

Incluso después de haber dejado de fabricarse en 2005, todavía hay empresas que se dedican al desarrollo de recambios y de piezas de alto rendimiento para mejorar las prestaciones del motor 2JZ-GTE de Toyota. La aparición en películas y series también ha contribuido a aumentar su fama y reconocimiento internacional.

En Estados Unidos es un tipo de mecánica altamente demandada, de ahí que exista toda una comunidad alrededor de este motor que aporta tanto su conocimiento técnico como su experiencia para seguir mejorando sus prestaciones y manteniendo viva su leyenda por muchos más años.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España