La Guardia Civil y el Seprona rescatan a un buitre que ha estado posado durante tres días en un cartel de una carretera española

El ave pasó más de 72 horas inmóvil hasta que los agentes de seguridad y profesionales ambientales pudieron acercarse a él.
En una insólita y compleja operación, agentes de la Guardia Civil y del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza) han logrado el rescate de un buitre leonado que llevaba nada menos que tres días inmóvil, posado sobre un cartel indicador de una carretera en la provincia de Murcia, España.
El animal, una majestuosa ave rapaz cuya presencia en la zona resultó anómala, se convirtió en un inusual centro de atención para los conductores.
La intervención de las autoridades y de un veterinario especializado fue crucial para capturar al ejemplar, que mostraba signos evidentes de debilidad y desorientación, poniendo fin a su prolongada y misteriosa permanencia en la estructura metálica.
El llamativo incidente tuvo lugar en una autovía murciana, concretamente a la altura de las localidades de Bullas y Cehegín.
Los primeros avisos a las autoridades se recibieron por parte de varios conductores que, sorprendidos por la presencia de un animal de gran envergadura completamente quieto en una ubicación tan poco natural, alertaron sobre su posible estado de vulnerabilidad.
Lo que al principio pudo parecer un descanso momentáneo de la rapaz, se convirtió en una preocupación cuando el buitre leonado se mantuvo en el mismo lugar, ajeno al tráfico y al paso de los días, durante aproximadamente 72 horas.

El buitre leonado (Gyps fulvus) es una especie protegida en España y su avistamiento en zonas de alta densidad de tráfico o lejos de sus hábitats naturales de carroñeo en zonas montañosas suele ser un indicativo de problemas.
Su permanencia prolongada en el cartel, a varios metros de altura y con las alas plegadas, sugería que el ave estaba sufriendo algún tipo de impedimento físico, ya sea agotamiento extremo, enfermedad o desorientación grave.
De hecho, los expertos señalan que estas aves solo permanecen en un lugar sin moverse durante tanto tiempo cuando su salud está comprometida y les impide alzar el vuelo para buscar alimento.
Ante la evidencia de que el animal se encontraba en peligro y de que su presencia en una infraestructura vial podía generar un riesgo para el tráfico, la Guardia Civil movilizó al Seprona.
Los agentes del servicio de protección de la naturaleza, con la ayuda de efectivos de seguridad ciudadana, coordinaron un dispositivo complejo debido a la altura del cartel y a la necesidad de manipular al buitre con la máxima precaución para evitarle lesiones o estrés innecesario.
La operación de rescate requirió la colaboración de un veterinario de fauna salvaje, cuya experiencia fue imprescindible para determinar la mejor manera de aproximarse al animal.

El veterinario confirmó la sospecha de los agentes: el buitre estaba muy débil y probablemente deshidratado, lo que explicaba su incapacidad para volar.
Finalmente, utilizando material especializado para rescate de aves a gran altura, los agentes consiguieron acceder a la plataforma del cartel y, con sumo cuidado, inmovilizar al buitre.
Dada la envergadura y la fuerza de estas rapaces, la maniobra exigió destreza y precisión para asegurar el bienestar tanto del animal como de los rescatistas.
Una vez a salvo en tierra, el buitre leonado fue examinado preliminarmente y trasladado de inmediato al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre más cercano.
En estas instalaciones especializadas, el ave recibirá atención veterinaria completa, que incluirá análisis para descartar envenenamiento o enfermedades, rehidratación y un programa de alimentación asistida.
La meta de los especialistas es devolver al buitre a su estado óptimo de salud para que, una vez recuperado, pueda ser liberado de nuevo en su hábitat natural, donde pueda retomar su papel ecológico como carroñero.
Este tipo de incidentes, aunque poco frecuentes, pone de manifiesto el valioso trabajo que realiza el Seprona y la Guardia Civil en la protección de la fauna silvestre y la vigilancia de los espacios naturales.
El éxito del rescate no solo evitó un posible accidente de tráfico causado por la distracción de los conductores o la caída del animal, sino que también salvó la vida de un ejemplar de una especie vital para el equilibrio de los ecosistemas españoles.
La rápida respuesta y la coordinación entre las distintas unidades han sido claves para asegurar un final feliz para el buitre, que ahora inicia su proceso de recuperación con el objetivo de volver a surcar los cielos de la península.



