La Guardia Civil de Navarra le para por exceso de velocidad y se encuentran que a eso hay que añadirle otra jugosa multa

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La Guardia Civil interceptó a un conductor de Pamplona durante un control rutinario en la N-121 por superar el límite de velocidad y descubrió que llevaba un detector de radar.
A veces, los agentes se llevan sorpresas cuando detienen a un conductor que ha cometido una infracción. Un ejemplo fue este coche por no pasar la ITV y la multa es mucho mayor al registrar su interior. Ahora conocemos otro caso en Navarra: la Guardia Civil detuvo a un conductor por exceso de velocidad y tuvo que añadir otra multa.
Agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil interceptaron a un conductor de Pamplona en la carretera nacional N-121 en el término municipal de Muruarte de Reta en Navarra por superar la velocidad legal durante uno de sus controles.
Cuando los agentes comprobaron el vehículo, se dieron cuenta de que llevaba un inhibidor de radar incorporado, algo completamente ilegal en España y que está duramente castigado por la legislación de tráfico.
En consecuencia, el conductor del vehículo recibió una doble multa; una por exceso de velocidad y otra por equipar un detector de radar.
La Guardia Civil intercepta un vehículo por exceso de velocidad y descubre que lleva un inhibidor de radar
Como establece el artículo 18.3 del Reglamento General de Circulación sobre el uso de detectores de radar: "Se prohíbe que en los vehículos se instalen mecanismos o sistemas, se lleven instrumentos o se acondicionen de forma encaminada a eludir la vigilancia de los agentes de tráfico, o que se emitan o hagan señales con dicha finalidad, así como la utilización de mecanismos de detección de radar".
En su apartado cuarto, esta norma dispone que "las infracciones a este precepto tendrán la consideración de graves conforme se prevé en el artículo 76.g) del texto articulado de la Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial".
Por lo tanto, según lo recogido en ese artículo, la multa establecida por circular con un detector de radar es de 500 euros, a lo que hay que añadir la retirada de tres puntos del carné de conducir.
Por otro lado, la Guardia Civil no ha especificado la velocidad a la que circulaba el infractor, por lo que se desconoce en cuántos km/h superaba la velocidad legal en la vía. Recordemos que la cuantía de la multa varía en función de cuánto se supera el límite de velocidad.
Diferencia entre avisador e inhibidor de radar
Hay que distinguir entre un avisador de radar y un detector o inhibidor de radar. El primero es legal, mientras que el segundo no. Desde 2009, la DGT persigue el uso de aparatos que interfieran directamente en el funcionamiento de los radares, con el peligro que ello conlleva para la seguridad vial.
Los avisadores alertan de la presencia de radares en la carretera y son legales porque informan de la ubicación de cinemómetros con información que es pública, es decir, toman la información de la base de datos de la DGT. Ejemplos son Google Maps y Waze.
En cambio, los detectores avisan al conductor de la presencia de cualquier tipo de radar (fijo, móvil o de tramo), gracias a una tecnología de espectro de radio que capta las señales de radiofrecuencia emitidas por los cinemómetros.
Sin embargo, el inhibidor de radar interfiere mediante señales que emite con unas antenas en el correcto funcionamiento del cinemómetro, anulando su capacidad de leer, medir y reconocer tanto la velocidad a la que se circula como el vehículo que infringe los límites establecidos.
La sanción por llevar un detector de radares en el coche es de 200 euros y tres puntos del carné. Pero llevar un inhibidor de radar en el coche, independientemente de si se usa o no, se castiga con una multa de 6.000 euros y la pérdida de seis puntos del permiso de conducir. Además, el taller responsable de la instalación del dispositivo también se enfrentará a una multa de 30.000 euros.
Tráfico persigue a los instaladores de estos dispositivos de inhibición en los vehículos. La DGT considera esta práctica una falta muy grave que está sancionada con una multa de entre 3.000 y 20.000 euros.
Igualmente, la ley incluye castiga el uso de los detectores de radares, unos aparatos que avisan de cualquier radar que haya colocado la DGT, ya sea fijo o móvil. En este caso, la multa es de 500 euros y de tres puntos menos en el carné.

