Ford Motor se une a la carrera para construir el vehículo táctico del Ejército de Estados Unidos

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Ford entra en la industria militar de EEUU y aspira a conseguir su mayor contrato desde la Guerra Fría con una nueva camioneta táctica para el Ejército.
Ford ha sido la última en sumarse a la moda de introducirse en los vehículos del defensa. Uno de los primeros ha sido Renault, que ha ideado un coche perfecto para el Ejército del Aire; basándose en la tecnología de Thales, ha desarrollado un prototipo denominado 4 TROOP, un vehículo táctico 4x4. Ahora es la compañía americana la que se ha unido a esta carrera y aspira a hacer historia.
Ford Motor F aspira a conseguir su mayor contrato militar desde la Guerra Fría. Sin embargo, esta decisión no ha sido completamente libre.
La administración Trump ha estado presionando con fuerza para que los tres grandes fabricantes de automóviles se sumen a la maquinaria bélica.
General Motors ya aceptó esta tarea, pero el presidente de EEUU no quería quedarse ahí. Ford también acaba de dar luz verde a esta idea y acaba de anunciar que está trabajando en la creación de una nueva camioneta táctica del Ejército de los Estados Unidos.
En concreto, se trataría de una camioneta que, en el campo de batalla, serviría también como una fuente de energía móvil y sigilosa. Teniendo en cuenta esto, este vehículo competiría directamente con el proyecto de General Motors.
El Ejército tiene previsto fabricar unas 600 de estas camionetas y, a principios de esta semana, confirmó que había adjudicado los contratos a GM, Ford y a un fabricante de vehículos todoterreno con sede en Utah llamado BC Customs. Se les ha encomendado la tarea de entregar los prototipos en algún momento de 2027.
Sobre plano, General Motors tiene cierta ventaja sobre sus otros dos rivales; Ford se va a tener que poner las pilas para llegar a tiempo. Sin embargo, parece que ambas se han metido en esta carrera para ganarse el favor de Trump.
Ford debe ponerse a la altura de General Motors
GM lleva años desarrollando su propia versión del vehículo para pelotones de infantería, denominado ISV-Heavy. Las autoridades militares han adquirido recientemente algunos de los prototipos de GM, fabricados a partir de la versión de alta resistencia de la camioneta Silverado del fabricante, para someterlos a pruebas de campo.
Por su parte, el contrato de Ford con el Departamento de Defensa prevé que el fabricante desarrolle tres prototipos para el proyecto de camionetas basados en sus camionetas de alta resistencia de la Serie F.
En un comunicado, Ford afirmó que estaba entusiasmada por trabajar en el proyecto y que esperaba "entregar varios prototipos de vehículos increíblemente capaces que demuestren el valor que Ford puede aportar al Ejército y a los soldados".
Además, Jim Farley, CEO de Ford, ya anunció en primavera que estaban en conversaciones con el Pentágono sobre múltiples proyectos relacionados con la defensa. Afirmó que esperaba que Ford desempeñara un papel en la relocalización de la producción de minerales y componentes críticos, como los semiconductores.
El Ejército ha señalado que necesita un camión que pueda funcionar como unidad móvil de recarga para equipos como drones y sistemas de mando y control, además de permitir el desplazamiento rápido de tropas por terrenos potencialmente accidentados.
Las autoridades no han revelado cuánto costarán los camiones, pero se calcula que los camiones tácticos de General Motors tendrán un coste de 330.000 dólares cada uno.
Esta presión por parte de Trump se debe a que los mandos militares también están presionando a los fabricantes para que se sumen a ayudar a ampliar la producción de defensa y aprovechen la capacidad de fabricación del sector con el fin de subsanar la grave escasez de material militar provocada por las guerras en Oriente Medio y la invasión rusa de Ucrania.


