¡Felices 35 al Diablo! El Lambo que marco una época en los 90

Lamborghini Diablo
Lamborghini Diablo

¡Escucha ese rugido! Líneas que cortan con el viento y una velocidad que destrozaban récords. El Lamborghini Diablo, ese superdeportivo que fue el poster en la habitación de toda una generación, cumple 35 años y sigue siendo brutal, no es solo un coche, es una pieza clave en la historia de la marca del toro

La leyenda de esta bestia, bautizado como un toro de Lidia temible del siglo XIX ("El Diablo") empezó a cocinarse en 1985 bajo el nombre de 'proyecto 132'. La misión era lograr lo imposble en ese momento: jubilar al mítico Countach y crear el coche de serie más rapido del planeta.

El diseño inicial fue responsabilidad de Marcello Gandini, el mismo genio detrás del icónico Miura, pero ocurrió un suceso que cambio la historia. Chrysler (el gigante americano) compro Lamborghini en 1987, y eso supuso un retraso y un refinamiento en sus líneas.

Lamborghini Diablo
Lamborghini Diablo

Al final, se presentaron en Mónaco en 1990 con esa silueta musculosa y futurista que conocemos. La espera valió la pena: unas proporciones agresivas, una zaga impresionante y por supuesto, las míticas puertas de tijera, se convirtió en un objeto de deseo instantáneo.

Potencia de infarto y lujo inesperado

El Diablo original llevaba un motor V12 de 5,7 litros que entregaba una potencia de 492 CV, unos datos llamativos para esa época. Gracias a esta cifra, pasaba de 0 a 100 km/h en unos 4,5 segundos, logrando unos impresionantes  337 km/h, rompiendo el récord al superar los 325 km/h que existía en ese momento.

Además, Lamborghini fue uno de los pioneros en usar fibra de carbono en la carrocería en un modelo de serie. Y ojo, la marca decidió que su nuevo superdeportivo estrella no fuera solo rápido, sino que ofreciera un confort sorprendente. Le agregaron asientos ajustables, elevalunas eléctricos y hasta un equipo de sonido Alpine.

Lamborghini Diablo
Lamborghini Diablo

De la tracción integral a los 600 CV: una evolución sin fin

Durante sus 11 años de vida (hasta 2001), el Diablo cambió de mano tres veces (Chrysler, Megatech y al final, Audi), lo que hizo que evolucionara en diferentes versiones: En 1993, nace la tracción total: la Viscous Traction fue la primera vez que un superdeportivo V12 de Lamborghini llevaba tracción a las cuatro ruedas.

Esto y junto a la dirección asistida, lo hizo un poco más dócil y marcó el camino para los V12 que vinieron después.

Para los amantes de la velocidad: Durante la celebración del 30 aniversario de la marca, sacaron el SE30 con 525 CV. Si le metías el kit Jota (retoques de motor muy serios), la potencia se iba cerca de los 600 CV. ¡Uno de los monstruos más potentes en la historia del Diablo!

Adiós a los faros escamoteables: con la llegada del grupo Wolkswagen, el Diablo se puso más moderno. Luc Donckerwolke, uno de los diseñadores más reconocidos de la marca alemana, rediseño la cara del coche: quitó los faros y puso las ópticas fijas. Y también agregaron ABS (el sistema de seguridad que evita que las ruedas se bloqueen al frenar).

El motor se estiró hasta los 6 litros, culminando en el brutal Diablo GT de 575 CV y los últimos VT 6.0.

Un icono que lo cambió todo

Se fabricaron 2.903 unidades en total, lo que fue un récord de ventar para la marca hasta 2001, y sentó las bases para que Lamborghini creciera a nivel mundial. Hoy, gracias al curro de Lamborghini Polo Storico (que los certifica), su valor se dispara, sobre todo en las ediciones especiales.

El Lamborghini Diablo fue un coche que cerró una era y abrió otra en la marca. Redefinió lo que era un superdeportivo y preparó el terreno para los V12 modernos Lamborghini. ¡Treinta y cinco años después sigue siendo un símbolo atemporal de velocidad y tecnología punta!

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