Europa cada vez está más cerca de recular y permitir la venta de coches de combustión interna más allá del 2035

Puede que los coches de combustión aún tengan vida en Europa.
Puede que los coches de combustión aún tengan vida en Europa.Imagen creada por IA
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Europa abre la puerta a vender vehículos de combustión después de 2035 con un acuerdo que flexibiliza los objetivos de emisiones y da más margen a los fabricantes.

La vida de los coches de combustión puede ser aún muy larga. Un nuevo acuerdo entre los legisladores otorgaría a los fabricantes de automóviles una mayor flexibilidad para seguir vendiendo vehículos con motor de combustión interna (ICE) después de 2035, lo que supone otro paso atrás respecto al objetivo original de cero emisiones del bloque, considerado por muchos poco realista.

En 2025, los países miembros acordaron que las emisiones medias de los coches europeos debían reducirse un 90% de cara a 2035. Ahora, la situación parece que está cambiando, tal y como estaba previsto, ya que se acordó que la nueva votación se realizase a finales de 2026.

Ahora, representantes del Partido Popular Europeo (PPE), la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D) y Renew Europe han alcanzado un compromiso que exigirá a los fabricantes reducir las emisiones medias de CO₂ de los coches nuevos en un 87,5% respecto a los niveles de 2021 para 2035.

El nuevo acuerdo permitiría a los fabricantes utilizar créditos relacionados con el acero de bajas emisiones producido en la UE para compensar parte de sus obligaciones en materia de emisiones.

Los coches híbridos tendrán un papel fundamental

En la práctica, esto abriría la puerta a que vehículos con motor de combustión e híbridos siguieran comercializándose más allá de 2035. No obstante, la normativa definitiva determinará exactamente cuántos vehículos y de qué tipos podrán permanecer a la venta.

Para matizar los datos, la bajada al 87,5% de las emisiones para los turismos permite que los créditos por acero de bajas emisiones producido en la UE representen hasta 7,5 puntos porcentuales. 

En otras palabras, el acuerdo otorgaría a los fabricantes más margen para cumplir la normativa, al tiempo que apoyaría a la industria siderúrgica europea.

La diferencia es importante porque el anuncio de diciembre de 2025 era únicamente una propuesta de la Comisión Europea y no una modificación definitiva de la legislación vigente. 

El acuerdo alcanzado en octubre de 2026 constituye un nuevo paso dentro del proceso legislativo, en el que los legisladores buscan flexibilizar aún más los requisitos propuestos.

Sin embargo, hay que matizar que esta nueva modificación hace que la eliminación de los motores de combustión sea progresiva, no una autorización ilimitada para seguir vendiendo coches de gasolina y diésel indefinidamente.

Lo que sí puede suponer es la prologación de la vida comercial de los híbridos enchufables, los eléctricos de autonomía extendida y otros vehículos con motor de combustión en Europa. 

Sin embargo, el alcance real de esa posibilidad dependerá de la normativa definitiva, de los créditos disponibles y de las emisiones medias de cada fabricante. Los vehículos eléctricos seguirán siendo fundamentales para cumplir los objetivos establecidos.

Este cambio tiene que convertirse en ley

El acuerdo también propone una reducción del 55% de las emisiones medias de los turismos para 2030, mientras que el objetivo para las furgonetas se situaría en el 35%.

Este acuerdo es un paso más de un proceso legislativo que se pronostica largo. Los grupos parlamentarios implicados deben formalizar su posición y, posteriormente, el Parlamento Europeo y los Estados miembros tendrán que negociar el texto definitivo.

Sin que pase por todos estos puntos, el único objetivo real de emisiones para 2035 es el todavía vigente y acordado en 2025.

De esta manera, los fabricantes pueden prepararse para un marco más flexible, pero todavía no pueden dar por hecho que todos los tipos de vehículos con motor de combustión podrán seguir vendiéndose después de la fecha límite.

Para la industria automovilística europea, la dirección parece cada vez más clara. La UE se está alejando de una exigencia estricta de cero emisiones para avanzar hacia un marco que permita seguir comercializando algunos vehículos con motor de combustión, al tiempo que mantiene la presión para reducir las emisiones medias de las flotas.

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Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.