Este es el sorprendente híbrido del príncipe de Mónaco con el que pasa desapercibido entre los deportivos más lujosos

El monarca y jefe de Estado del Principado ha sido visto subiéndose a su Toyota Prius Plug-in-Hybrid.
Las calles de Mónaco están repletas de lujo durante todo el año, pero el pasado fin de semana, con el Gran Premio de Fórmula 1, esto se ha multiplicado. Lo vimos en el puerto hace unos días con un yate que tenía en su interior un supercoche como el Koenigsegg Jesko y un monoplaza de F1, concretamente un Audi. Pero parece que el príncipe Alberto no sigue esta corriente de lujo sobre ruedas.
El actual monarca del Principado presenció la carrera de Fórmula 1 y estuvo presente en el triunfo de Antonelli, haciéndole entrega de su trofeo como ganador de la carrera. Pero ha dado que hablar una imagen de Alberto II de Mónaco al volante de un coche realmente sorprendente, pues con su riqueza puedes esperar que use modelos más caros y exclusivos, pero esto no es del todo así.
El lujo que rebosa por las calles de Mónaco
Día tras día, las carreteras de Mónaco se llenan de coches de todo tipo. La mayoría de estos son deportivos, de los más lujosos y potentes del mercado. Gran parte de estos pertenecen a los pilotos de Fórmula 1 que viven en el Principado y una vez al año corren por estas calles subidos en sus monoplazas. Fernando Alonso es uno de los ejemplos más claros de conductores que llenan las carreteras de Mónaco con coches de auténtico lujo, e igual se ha cruzado alguna vez con el híbrido del jefe de estado.
Hay que decir que el lujo no se queda en estos pilotos, pues muchas personas con grandes riquezas pasean con sus deportivos de lujo por estas carreteras. Aunque hay en ocasiones que los corredores sorprenden con coches accesibles, como es el caso reciente de Carlos Sainz y su modelo de Fiat. En su caso, el Príncipe de Mónaco podría ser uno de estos que llevan modelos de los más lujosos del mercado, pero parece que opta por un perfil más bajo para salir a dar una vuelta por Montecarlo.
Esto no quita que sea un apasionado de los coches, pues así se lo transmitió su padre, el Príncipe Rainiero, quien tenía una gran colección de coches clásicos. Esta fue subastada tras la muerte del padre del actual monarca. Albert II tendrá una gran colección también en su poder, pero de momento, hace unos días eligió un modelo muy accesible como es el Toyota Prius Plug-in-Hybrid.
El sorprendente híbrido del príncipe de Mónaco
Días después del GP de Mónaco de F1, se han hecho virales unas imágenes de Alberto II subiéndose en este coche de Toyota. Se trata de un modelo híbrido, que parece la mejor elección del actual monarca para moverse por la ciudad donde rebosan los superdeportivos de lujo.

En el año 2012, Alberto II recibió el préstamo de lo que fue la primera unidad de producción del Toyota Prius Plug-in Hybrid. Parece que le gustó, pues más tarde se compraría uno para su día a día. La autonomía cien por cien eléctrica que aporta la batería de 13,6 kWh de este modelo es de 68 kilómetros, lo que le permite circular diariamente sin problema por Mónaco.
Este coche cuenta con un motor de gasolina de cuatro cilindros de dos litros y un motor eléctrico que proporciona una potencia total de 223 CV. No será ni mucho menos el coche más rápido que se pueda ver un día cualquiera por el Principado, pues este modelo nipón pasa de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos y alcanza una velocidad máxima de 177 km/h.
Obviamente, el hecho de que no escoja uno de los modelos más lujosos del mercado no se debe a falta de dinero, pues se estima que el príncipe Alberto posee un patrimonio de mil millones de dólares. Podría tener cualquier modelo de cualquier catálogo, pero ha elegido este coche japonés, cuyo precio parte en España de los 25.330 euros.
Habrá gente que se habrá cruzado con este automóvil en Mónaco y le habrá llamado la atención por desentonar con el lujo del resto de modelos que van por la ciudad. Aunque lo que no sabían es que dentro iba el príncipe, que si por dinero fuera podría tener los mejores coches del país. Pero él prioriza este híbrido para moverse por la ciudad, antes que otros deportivos que eligen los pilotos de F1.
