El creador de contenido Rob Parsons está pagando su Toyota Land Cruiser con las pepitas de oro que encuentra

Cuando alguien quiere comprar un coche, la manera normal y tradicional es acudir al concesionario y pagar al contado o financiarlo. Pero a algunos se les ocurren métodos mucho menos ortodoxos, como es el caso de Rob Parsons, un creador de contenido en redes sociales que está buscando oro para pagar un Toyota Land Cruiser.
Parsons es de Tasmania y publica vídeos de contenido aventurero. No quiere lidiar con altas tasas de interés ni negociar un precio por entregar su coche usado, así que ha decidido financiar su próximo vehículo a base de métodos nada habituales, utilizando únicamente técnicas ancestrales de prospección.
Quiere comprarse un todoterreno nuevo y, para ello, quiere extraer el dinero de la tierra. O, mejor dicho, recoge las pepitas de oro que encuentra en el lecho de los ríos.
El explorador, conocido por su destreza en la navegación y sus expediciones en solitario, ha lanzado un desafío de varios días para recolectar suficiente oro de zonas fluviales remotas como para cubrir el coste de su nuevo vehículo. Suena a truco publicitario, pero las cuentas cuadran.
Recoge pepitas de oro para pagar un Toyota Land Cruiser
El objetivo de esta operación en la naturaleza es un Toyota Land Cruiser Prado, una versión del todoterreno japonés que se comercializa en Australia, equipado con un motor turbodiésel de 2.8 litros acompañado de tecnología de 48 voltios, que manda la potencia a las cuatro ruedas.
Por su vídeo, se entiende que Parsons quiere comprar la versión básica GX en color Midnight Alloy, cuyo precio final es de 79.545 dólares australianos (poco más de 48.300 euros) en Hobart, Tasmania.
Parsons documenta el viaje a través de vídeos cortos a modo de serie, publicados en su página de Facebook, aunque es probable que esos vídeos se unan para crear una especie de documental más largo en YouTube, una vez que finalice el reto, felizmente.
Durante los primeros 13 días del experimento, ha recolectado oro por valor de 25.501 dólares australianos (unos 15.500 euros), lo que equivale a un promedio de 1.960 dólares australianos (casi 1.200 euros) al día.
Sin embargo, no todas las inmersiones se desarrollan de la misma manera y el instinto de búsqueda de recursos es más importante que el esfuerzo físico.
Le quedan más de 30.000 euros
Su mejor día hasta el momento fue el día 12, en el que obtuvo la impresionante cantidad de 21,71 gramos de oro, valorados en 4.072,34 dólares australianos (unos 2.470 euros), extraídos de una profunda poza en un cañón con la ayuda de un compresor de buceo portátil.
En el extremo opuesto, el peor momento se produjo el día 8, cuando sólo consiguió 0,80 gramos, valorados en 151,98 dólares australianos (unos 92 euros), antes de que un fallo en su sistema de comunicación por satélite le obligara a abortar la misión prematuramente.
Aunque Parsons todavía necesita 54.000 dólares australianos (32.800 euros) para alcanzar su objetivo de compra, su buen rendimiento inicial demuestra que la perseverancia tradicional puede superar a la financiación moderna si se tienen las habilidades y la experiencia adecuadas.
Pepita a pepita, se llega a un Toyota. Con suerte, pronto podrá comprar el coche de sus sueños y usarlo para explorar nuevos lugares en la naturaleza salvaje de Tasmania. Y también emprender nuevos desafíos.

