Confirmado: las carreteras europeas reciben los primeros radares que detectan adelantamientos ilegales

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Técnicamente, estos cinemómetros se denominan SV3 y están integrados en el asfalto. Ya funcionan en algunos tramos de carreteras en Italia donde está prohibido adelantar. En España ya se estudian estos nuevos dispositivos de control.
Desde el 1 de octubre, hay una nueva norma para realizar los adelantamientos en España, concretamente para superar a ciclistas en vías interurbanas. Pero en Europa ya se empiezan a utilizar sistemas de vigilancia como radares que identifican coches adelantando a otro en tramos donde no está permitido.
Hay un país donde ya se ha puesto en marcha este nuevo método de control del tráfico y no es Alemania ni ningún país del norte de Europa, sino Italia.
El país transalpino ha incorporado un nuevo cinemómetro, conocido técnicamente como SV3, que detecta a los conductores mientras realizan adelantamientos en zonas donde la señalización vial lo prohíbe.
Rápidamente, otros estados europeos ya han comenzado a estudiar la posibilidad de introducir también los radares que detectan adelantamientos ilegales. Así que no sería una sorpresa que la Dirección General de Tráfico la adoptara dentro de poco en las carreteras españolas.
Así funcionan los nuevos cinemómetros que detectan adelantamientos ilegales
Los radares SV3 que detectan adelantamientos en lugares prohibidos han comenzado a operar de manera pionera en la región de Calabria, al sur de Italia, donde se les ha bautizado popularmente como sorpassometri (de sorpasso, adelantamiento).
Los nuevos sistemas de control se han instalado en segmentos de carreteras peligrosos, como tramos de montaña con escasa visibilidad, curvas ciegas o rectas propensas a adelantamientos prohibidos.
La tecnología que utilizan estos radares de adelantamientos ilegales se compone de tres elementos principales: unos sensores integrados en el propio asfalto, unas cámaras de alta resolución y un software con inteligencia artificial.
El sistema se activa de forma automática cuando los sensores del pavimento detectan que las ruedas de un vehículo invaden el carril contrario cruzando la línea continua.
En ese momento, el dispositivo graba una secuencia de vídeo de unos 15 segundos que documenta el desarrollo completo de la maniobra antes, durante y después de cometerse la infracción.
A través de la inteligencia artificial, el radar identifica automáticamente el tipo de vehículo, su matrícula y los carriles utilizados, así como la posición exacta del tramo. Dicha información se remite a los agentes para que validen la información e interpongan la sanción administrativa.
En la Comunidad de Madrid hay radares parecidos
En España, tanto la DGT como sus equivalentes autonómicos en Cataluña y País Vasco (Servei Català de Trànsit y Trafikoa, respectivamente), cuentan con un amplio despliegue de radares de todo tipo, hasta sumar más de 3.620 aparatos entre fijos, móviles, de tramo, veloláser y un largo etcétera, según los datos del V Observatorio de Radares que ha elaborado Coyote.
Por ahora, no hay en España un radar similar a los SV3 que se utilizan en Italia, pero en la Comunidad de Madrid existe algo parecido: son los cuatro cinemómetros de línea continua, ubicados en accesos de las autovías A-1, A-2, A-6 y A-42 y que registran la misma acción ilegal.
La diferencia con los sistemas de vigilancia italianos es que éstos se instalan en carreteras secundarias de doble sentido, mientras que los dispositivos madrileños se ubican en los accesos de las autovías para controlar las incorporaciones a las vías de alta capacidad.
Si un vehículo se incorpora cruzando la línea continua antes de llegar al tramo discontinuo, el sistema captura la secuencia y la remite al Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas (CTDA) de la DGT para tramitar la sanción.


