El CEO de Volvo, Håkan Samuelsson, es portador de buenas noticias y abre la puerta a los familiares: "No creo que dentro de 10 años solo tengamos SUV de Volvo"

Volvo V60
Volvo V60

El máximo responsable de Volvo empieza a vislumbrar un futuro en el que los SUV perderán terreno y apuestan por los coches familiares como los grandes beneficiados.

En los últimos años, el segmento de los SUV ha devorado por completo a muchos otros mercados, con el de sedanes y berlinas familiares como el principal damnificado de la creciente popularización de los todocaminos. No obstante, desde algunas marcas ya empiezan a percibir cierta saturación dentro del segmento, por lo que empiezan a considerar otras posibilidades. En el caso de Volvo, la opción de los familiares gana peso entre los altos cargos de la compañía.

Håkan Samuelsson, CEO de Volvo, admitió en declaraciones recogidas por Motor1.com, “que el mercado se ha centrado demasiado en un único SUV”, algo que ha afectado negativamente a otros tipos de vehículo. No obstante, el máximo responsable de la marca divisa un futuro diferente: “No creo que dentro de 10 años solo tengamos SUV de Volvo”.

“Creo que, por varias razones, necesitamos coches más bajos. La resistencia del aire es una de ellas, porque ya hablamos de la autonomía y, por supuesto, si tienes una parte delantera más baja, es más fácil. Todo es más fácil”, añadió Samuelsson.

Para el CEO de Volvo, el mercado del automóvil está a punto de experimentar lo que define como un cambio generacional, una situación que apunta a un nuevo escenario en el que los clientes empiecen a huir de los típicos SUV para abrazar otros conceptos de vehículo, con los familiares como la gran alternativa: “Creo que no es revelar demasiado decir que pienso que dentro de 5 años no solo tendremos SUV”.

Volvo tiene una plataforma eléctrica nueva

Esta no es la primera vez que responsables de la compañía nórdica hablan acerca de las cada vez mayores opciones de que Volvo vuelva a contar con coches familiares dentro de su gama de productos. Hace apenas un par de meses, Anders Bell, director de tecnología de la marca, explicó durante una entrevista con Autocar que la plataforma SPA3 permite que los futuros coches eléctricos se acerquen en anchura y altura a sus homólogos de combustión.

Puede que una plataforma para coches eléctricos no esté relacionada directamente con los vehículos con carrocería familiar, pero la nueva arquitectura que ha estrenado el Volvo EX60 ofrece la flexibilidad necesaria para vehículos con carrocería más baja que la de los SUV. Y es que, al no tener que ampliar las dimensiones para alojar grandes paquetes de baterías se consiguen medidas más compactas, además de que la plataforma evita comprometer el espacio interior.

“Podemos hacerlos altos. Podemos hacerlos bajos”, dijo Bell durante la entrevista. “Todo está en la escalabilidad, y esto se desbloquea al eliminar el motor de combustión, el escape, los depósitos de combustible y todo lo demás de la ecuación, encontrando nuevas formas de construir la estructura básica y la escalabilidad de la plataforma”.

Mientras que las plataformas de combustión adaptadas obligan a los paquetes de baterías a ubicarse completamente entre los ejes, el SPA3 ofrece a los diseñadores más espacio para trabajar. Las celdas ahora pueden colocarse delante del salpicadero, aprovechando así más espacio de la plataforma.

Esto significa que “en un coche más bajo, se pueden eliminar celdas en el espacio trasero para los pies, porque esto es en realidad lo que determina la altura mínima de un coche: el pasajero del asiento trasero”, señaló el responsable de diseño de Volvo. Aunque sea eléctrico, es positivo  que la marca considere volver a los familiares en detrimento de los SUV, ya que estos aportan beneficios como una menor resistencia aerodinámica, mejor consumo y los mismos niveles de practicidad.

Otros fabricantes ya piensan en coches sedanes y sus derivados familiares

Volvo no es la única compañía automotriz que se ha dado cuenta de que el mercado empieza a contemplar otras posibilidades fuera del exitoso segmento SUV. Empresas como Ford, Nissan y Stellantis aseguran que, ante el encarecimiento de los todocaminos, los compradores empiezan a considerar las berlinas como una alternativa.

“Son descarados e inesperados”, señaló hace unas semanas Tiago Castro, jefe de marketing y ventas de Nissan en Estados Unidos. “Es una oportunidad para reconectar con las raíces de la marca

Por su parte, Ralph Gilles, jefe de diseño de Stellantis, reconoció ante Car Design News, que “muchas personas están pidiendo sedanes” y que “Los diseñadores jóvenes quieren hatchbacks como el GTI de los años ‘80. Quieren un coche personal que sea divertido de conducir y fácil de aparcar. Esto nos está haciendo replantear diferentes formatos”.

A este mismo discurso se suma el CEO de Ford, Jim Farley, quien, durante el Salón del Automóvil de Detroit, celebrado en enero de este año, dijo que “el mercado de los sedanes es muy dinámico” y que “no es que no haya mercado, es que no encontrábamos la forma de competir y ser rentables”, en relación al motivo por el que la marca del óvalo había dejado de ofrecer berlinas.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España