De cara a pasar la ITV, no es lo mismo una autocaravana de categoría M que un camper de categoría N. Estas son sus diferencias

Las autocaravanas y furgonetas camper, aunque cumplen una función parecida, en realidad presentan diferencias. Y una de las más importantes tiene que ver con cuándo pasar la ITV.
Las autocaravanas y las furgonetas camper comparten cada vez más protagonismo en las carreteras españolas. En ambos casos, puedes viajar con la casa a cuestas y, a simple vista, pueden parecer vehículos muy similares. Sin embargo, existe una diferencia que muchos propietarios desconocen y que tiene consecuencias directas cuando llega el momento de pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Y es que las autocaravanas y las furgonetas camper no están homologadas bajo la misma categoría y, por lo tanto, no pasan la inspección en los mismos intervalos de tiempo.
La clave no está en si el vehículo es una autocaravana o una camper, sino en la categoría de homologación que figura en su ficha técnica. En España, estos vehículos pueden pertenecer a las categorías M o N, y de esa clasificación dependen aspectos tan importantes como la periodicidad de la ITV, además de otros relacionados con la normativa de circulación.
¿Cuándo pasa la ITV una autocaravana y una furgoneta camper?
La categoría M engloba a los vehículos destinados al transporte de personas y su equipaje. Dentro de ella, la subcategoría M1 corresponde a los vehículos con un máximo de 8 plazas además del conductor, donde se incluyen los turismos y también la mayoría de las autocaravanas. También hay otras dos subcategorías, M2 para vehículos de más de 8 plazas y hasta 5 toneladas, y M3 para aquellos de más de 8 plazas y más de 5 toneladas.
Por su parte, la categoría N está reservada a los vehículos concebidos para el transporte de mercancías. En ella se encuentran las furgonetas y vehículos comerciales, incluidas muchas furgonetas camperizadas, que suelen homologarse como furgón vivienda dentro de la categoría N1 de hasta 3,5 toneladas. La categoría N2 es para aquellos vehículos de entre 3,5 y 12 toneladas, y la N3 para los que superan las 12 toneladas.
Esta diferencia de homologación es la que marca los plazos para pasar la ITV. En el caso de las autocaravanas homologadas como M1, la normativa es la misma que la de un turismo convencional. La primera inspección debe realizarse cuando el vehículo cumple 4 años desde su primera matriculación. Entre los 4 y los 10 años, la ITV pasa a realizarse cada 2 años y, una vez superada la década de antigüedad, la inspección se convierte en anual.
La situación cambia cuando se trata de una furgoneta camper homologada como N1. Al considerarse un vehículo comercial ligero, la normativa establece revisiones más frecuentes al entender que este tipo de vehículos está sometido, por norma general, a un mayor desgaste mecánico.
En este caso, la primera ITV llega a los 2 años desde la matriculación. Posteriormente, las inspecciones se realizan cada 2 años hasta que el vehículo cumple 6 años. Entre los 6 y los 10 años pasan a ser anuales y, una vez superada esa antigüedad, deberán realizarse cada 6 meses.
¿Cómo saber en qué categoría está homologada?
Esto significa que dos vehículos que desempeñan una función muy similar, al considerarse como vehículos de actividad recreativa, y con un uso similar pueden tener calendarios de ITV muy distintos simplemente por la categoría bajo la que fueron homologados.
Si quieres salir de dudas acerca de en qué categoría está homologada tu autocaravana o furgoneta camper, es tan sencillo como consultar la ficha técnica del vehículo. En ella aparece el apartado correspondiente a la categoría de homologación, identificado normalmente como M1 o N1. Ese dato es el que determina qué normativa debe aplicarse y, por tanto, cuándo corresponde acudir a pasar la ITV.
La propia Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda esta diferencia al distinguir entre las autocaravanas, que normalmente pertenecen a la categoría M, y las furgonetas camperizadas, que suelen estar homologadas como vehículos N al tratarse de furgones vivienda. Por ello, antes de dar por hecho que una camper pasa la ITV con la misma frecuencia que una autocaravana, conviene revisar la documentación del vehículo.
Conocer esta diferencia permite evitar despistes que pueden terminar en multas por circular con la ITV caducada. Además, la categoría de homologación influye más allá de los plazos en los que debes pasar la inspección técnica, ya que también afecta a los límites de velocidad máxima a los que se puede circular, los impuestos, el seguro o las condiciones de acceso a algunas Zonas de Bajas Emisiones (ZBE).
Todo esto, además, está contemplado en la última modificación del Reglamento General de Circulación (RGC) aprobado a finales del mes pasado, en el que se especifica qué es considerado estacionamiento y cuándo pasa a ser acampada, además de que los Ayuntamientos españoles tienen capacidad para regular el aparcamiento de este tipo de vehículos en todo el espacio del municipio.
