Baliza V-16 homologada: a un mes de ser obligatorias, la DGT aclara dudas. "El multón del que todo el mundo habla es falso"

Baliza V-16
Baliza V-16

La Dirección General de Tráfico quiere despejar dudas sobre las V-16: estos son todos los bulos falsos que ha desmentido.

Pocos elementos han generado tanta polémica como la luz V16 homologada y queda mucho todavía por recorrer. El grueso de la población está en contra del sistema, pero la Dirección General de Tráfico (DGT) defiende su posición. Ahora ha querido atajar directamente los bulos, que son muchos, que hay en la red al respecto.

Uno de los que más ruido han generado es el que indica que no llevarlas pueden suponer una multa de hasta 30.000 euros. Señala que es falso: “La infracción por no llevar la baliza V-16 es leve y su sanción es de 80 euros, misma cantidad que la establecida para el que no llevara los triángulos de preseñalización”.

Pero hay muchos más. Ha recogido todos los que son falsos y estas son las respuestas que ha dado la DGT al respecto.

Respecto a que las V-16 no van a ser obligatorias, su respuesta es: “La obligatoriedad está fijada en el Reglamento General de Vehículos y entra en vigor el 1 de enero de 2026. Desde esa fecha, la V16 conectada será el único elemento válido para señalizar vehículos inmovilizados, por motivos de seguridad vial”.

También ha habido mucha polémica sobre si las V-16 sirven para geolocalizar a los conductores, lo que supondría una vulneración de la privacidad. A este respecto aclara: “la baliza V-16 solo transmite la ubicación del vehículo al activarse y únicamente con fines de seguridad. No registra la velocidad, ni hace seguimiento alguno, a la vez que no transmite datos personales ni puede identificar la matrícula. Los datos que recibe la DGT son anonimizados”.

De hecho, puntualiza que la Agencia de Protección de Datos realizó un comunicado sobre el tema señalando que “la baliza no está asociada a una persona o matrícula, sin que exista un registro que vincule el dispositivo con la identidad de quien lo utiliza”. Es un hecho, porque la baliza no está asociada ni a una persona ni a un coche concreto.

También ha querido aclarar ciertas funciones relacionadas con su funcionamiento que la gente parece no tener claro del todo.

Sobre que automáticamente llama al 112 o a la grúa, se explica: “La V-16 no llama a emergencias ni determina la naturaleza del incidente. Su función es únicamente señalizar y enviar la posición del vehículo. La llamada tanto al servicio de emergencias en caso de que se necesite o al servicio de asistencia de la compañía aseguradora debe realizarla el usuario”.

Respecto a que se necesita una app para funcionar, dice: “La baliza V-16 ya incluye en su interior todos los elementos necesarios para su correcto funcionamiento, como son un chip GPS y una tarjeta SIM no extraíble y sobre redes de telecomunicaciones de amplia cobertura. No requiere aplicaciones adicionales, teléfonos ni emparejamientos. Basta con encenderla y colocarla en el exterior del vehículo”.

Y respecto a que haya que pagar la conectividad, aclara: “La conectividad está incluida en el precio. Las operadoras no cobran al usuario, y la normativa exige una disponibilidad mínima de 12 años sin coste adicional”.

También aclara que no es probable que se queden sin cobertura: “La baliza emplea redes IoT especializadas capaces de operar en condiciones difíciles. En los casos donde ni siquiera estas redes estén disponibles, la baliza seguirá funcionando como señal”.

Otro aspecto con el que los conductores están confusos es respecto a si las balizas son legales fuera de España, sobre si al salir del país son válidas o no.

La DGT clarifica: “La V-16 es válida para vehículos españoles que circulen por los países firmantes de la Convención de Viena, entre los que se incluyen Portugal, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido…”.

Esto se debe a que “la Convención sobre la Circulación de Viena establece que los países podrán exigir, para permitir la circulación internacional por su territorio, que el automóvil lleve a bordo un dispositivo de señalización que consistirá, bien en “una placa en forma de triángulo equilátero”, bien “en cualquier otro dispositivo de igual eficacia prescrito por la legislación del país en el que esté matriculado el vehículo”.

Por último, también quiere acabar con el pensamiento de que los triángulos sean más seguros que las balizas: “Los triángulos obligan a abandonar el vehículo y caminar como mínimo 100 metros por la calzada para colocarlos, lo que aumenta el riesgo de atropello”.

Hasta ahí es cierto, pero también lo es el hecho de que son mucho más visibles que las V-16, que en condiciones de oscuridad ya se ven de aquella manera y a plena luz del día son básicamente imperceptibles.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España