Adiós al beneficio que tenían los coches eléctricos en el carril Bus-VAO de la A-6. La DGT se lo carga

Aunque hasta ahora los coches eléctricos podían circular libremente por el carril Bus-VAO, la DGT quiere quitarle toda la inmunidad que tenían e igualarles con los de combustión.
En las vías interurbanas y en acceso a las ciudades hay un carril central llamado VAO o Bus-VAO (Vehículos de Alta Ocupación) que están reservados para la circulación de vehículos que transportan personas.
Esto era así excepto para los coches eléctricos. Sin embargo, ahora la Dirección General de Tráfico (DGT) ha decidido poner fin a este privilegio que tenían estos vehículos.
Estos carriles especiales generan dudas en los conductores, ya que no están muy seguros de quiénes pueden usarlos y cuándo. Por su parte, la DGT subraya que estas vías son una herramienta para reducir la congestión y las emisiones contaminantes.
Con la implantación del carril Bus-VAO se busca incentivar el transporte compartido y desincentivar el uso individual del coche. Por ello, la norma general establece que solo pueden circular vehículos con dos o más ocupantes.
El fin de la inmunidad de los coches eléctricos
Sin embargo, hay unos coches que nunca han tenido que cumplir con estas restricciones: los eléctricos e híbridos. Aunque es cierto que estos privilegios no son en todas las ciudades.
Por el carril Bus-VAO de la A-6, en las proximidades de Madrid, los conductores de los vehículos con etiqueta CERO de la DGT pueden circular por esta vía aunque vayan solos. Esta excepción de la norma buscaba premiar la movilidad sostenible y compensar el coste de estos automóviles.
Hasta ahora. La Jefatura Provincial de Tráfico de Madrid estudia la eliminación de esta ventaja para los coches eléctricos, que en próximas fechas ya no podrán usar este carril, según detalla El País.
Tampoco podrán acceder al que se inaugurará a lo largo del primer trimestre del próximo año en la A-2, entre Alcalá de Henares y Madrid. Con este cambio, lo que buscan las autoridades competentes es realmente fomentar el uso del vehículo compartido para descongestionar el tráfico y no el uso de una determinada tecnología.
Sin embargo, los coches eléctricos no son los únicos que gozan de esta inmunidad. Las motocicletas, los taxis ocupados, los servicios de transporte público y (como excepción a la norma) a los vehículos prioritarios en servicio urgente, como ambulancias o patrullas policiales, también están autorizados a circular por ellos.
"Se trata de premiar a quien utiliza el coche compartido o va en transporte público. Crece la movilidad y estamos en un constante aumento, y todos vemos que la ocupación del vehículo es baja. En el 85% de los vehículos va solo el conductor", explica la subdirectora adjunta de Circulación de la DGT, Ana Blanco.
Los carriles Bus-VAO, bajo la lupa
Aunque muchos conductores no sean plenamente conscientes de lo que significa un carril Bus-VAO, esto no les exime de tener que cumplir las normas.
De esta manera, si circulas indebidamente por uno de ellos, podrás recibir una multa de 200 euros, aunque sin pérdida de puntos. En los últimos años, la vigilancia sobre ellos se ha intensificado con la instalación de sistemas de detención para saber el número de ocupantes por coches.
De hecho, en el nuevo carril de la A-2 se ha instalado un radar de ocupación, que encierra un complejo sistemas de vigilancia. Este ojo digital dotado de inteligencia artificial tiene como único objetivo determinar cuántas personas viajan dentro de un vehículo.
Este dispositivo se convierte en la pieza clave para garantizar el uso correcto del nuevo carril de alta ocupación que busca fomentar el coche compartido y el transporte público en una de las arterias más congestionadas de la capital.
Esta tecnología, que ha requerido una inversión considerable por parte de Tráfico para instalar diversas unidades capaces de controlar múltiples carriles simultáneamente, combina tres elementos esenciales para lograr una precisión casi infalible: cámaras térmicas, sensores infrarrojos y un potente algoritmo de inteligencia artificial.
El objetivo es claro: asegurar que solo los vehículos que cumplen estrictamente con la norma de alta ocupación accedan a un carril reservado que puede revisarse incluso con coches circulando a velocidades de hasta 130 km/h.
Esta capacidad de vigilancia constante y automatizada es la respuesta de la DGT al desafío de gestionar un carril sin barreras físicas.

Lidia Vega
Redactora
Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.