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Los 4 impuestos que pagan los conductores, del más caro al más barato

Impuesto de circulación 2018
Estas imposiciones administrativas suponen un desembolso único o anual para todos los propietarios.

Impuesto de Circulación 2018: todo lo que debes saber

Ser propietario de un coche supone hacer frente a una serie de gastos que van más allá de los que conlleva el propio mantenimiento (combustible, reparaciones y seguro). En este caso hablamos de imposiciones administrativas. A continuación encontrarás los 4 impuestos que pagan los conductores ordenados del más caro al más barato.

Estos impuestos se abonan ya sea al realizar la compra de un coche o al conducirlo. De las diferentes tasas que afectan al vehículo, los más importantes son el Impuesto de Matriculación y el Circulación o Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica. 

Los impuestos que pagan los conductores

IVA

El impuesto cuyo valor es el más elevado y que debe hacer frente cada conductor al comprar un coche nuevo es el IVA. De forma general se aplica el 21%, aunque existen vehículos exentos como los del cuerpo diplomático o de las Fuerzas Armadas. En el caso de que el comprador presente un grado de minusvalía igual o superior al 33%, se aplicará el IVA reducido del 4%.

Impuesto de Matriculación

Para sacar un coche del concesionario es imprescindible matricularlo, por lo que algunos vehículos, dependiendo de los niveles de emisiones de CO2 homologados, deberán abonar el Impuesto de Matriculación (único pago). Esta tasa la gestionan las Comunidades Autónomas, pero es la misma para todo el país. La cuantía dependerá del valor del coche antes de impuestos (el precio franco fábrica) y queda dividido en diferentes tramos desde el año 2008:

  • Vehículos con emisiones inferiores o iguales a 120 gr/km de CO2: exentos del pago
  • Vehículos con emisiones mayores a 120 gr/km y menores a 160 gr/km: 4,5% del precio franco fábrica
  • Vehículos con emisiones mayores a 160 gr/km y menores a 200 gr/km: 9,75%
  • Vehículos con emisiones mayores o iguales a 200 gr/km: 14,75%

Impuesto sobre el Patrimonio

Aunque es un impuesto anual un tanto más raro, también existe la posibilidad de que los conductores tengan que abonarlo. En España el Impuesto sobre el Patrimonio solo se aplica a contribuyentes que presenten un patrimonio de 700.000 euros, excluida la vivienda habitual hasta los 300.000 euros. Si eres de los que deben pagar este tipo de impuesto, los coches deben incluirse.

Impuesto de Transmisiones Patrimoniales

Al igual que el conductor paga el Impuesto de Matriculación al comprar el coche nuevo, quien lo adquiere de segunda mano no debe hacer frente a este impuesto ni al IVA. Sin embargo, tampoco está exento de pagar, ya que tendrá que abonar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales o ITP, el cual se calcula sobre unas tablas oficiales que determinan el valor del vehículo. En el caso de que seas el vendedor, deberás declarar la ganancia patrimonial por la venta del vehículo dentro de las rentas del ahorro.

Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica

El Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, también conocido como Impuesto de Circulación, es un gravamen de carácter municipal cuya cuantía varía dependiendo del ayuntamiento. Su pago se realiza de forma anual y la cantidad a abonar dependerá directamente de la potencia del coche y, una vez más, de los niveles de emisiones homologados. Cada ayuntamiento es libre de subir el impuesto.

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