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Los 10 momentos de amor-odio con Honda en la Fórmula 1

Los 10 momentos de amor-odio con Honda en la Fórmula 1

Ahora que los japoneses son los 'culpables oficiales' de los malos resultados de McLaren, repasamos los 10 momentos de amor-odio con Honda en la Fórmula 1 a lo largo de sus casi 50 años en la historia de esta competición.

"La culpa es de Honda". Y, sea esta una expresión matizable o
no, parece que cada vez más voces coinciden en culpar al motorista
japonés de los malos resultados que ha tenido McLaren desde que
ambos nombres legendarios volvieran a unir fuerzas desde 2015. Sin
embargo, ¿es esta la peor época de los nipones en la categoría
reina del automovilismo? Repasamos los 10 momentos de
amor-odio con Honda en la Fórmula 1
.

1.- Honda entra en F1

Hace medio siglo, aproximadamente, Honda irrumpía en la F1, una
competición bastante lejana al 'país del sol naciente', tanto por
tradición como por constructores y pilotos. Mientras que,
históricamente, los constructores habían pintado sus bólidos de
carreras en función de su origen (italianos, en rojo; franceses, en
azul; británicos, en verde; alemanes, en plateado), los nuevos
Honda aparecían en blanco con el círculo rojo de la bandera
nacional bien destacado y todo era japonés en el equipo, excepto
los pilotos, Richie Ginther y Ronnie Bucknum (de EEUU).

Ginther, con su Honda RA272, en el GP de
Bélgica de 1965. Fotos: Sutton Motorsport. 

Y si alguien no se creía en 1963 que los de la hache habían
llegado a la Fórmula 1 para quedarse, en 1965 el mundo vio cómo
conseguían su primera victoria en el Gran Premio de México de 1965
(Ginther) y, la segunda (John Surtees), en el Gran Premio de Italia
de 1967. Sin embargo, la decepción vino tras la retirada como
escudería, aparentemente precoz, si tenemos en cuenta estoS
brillantes y prometedores comienzos.

2.- El regreso: Williams, Tyrrel y Lotus

Honda no volverá con Fuerza a la categoría reina hasta los años
80, en la era turbo y, oficialmente, sólo como motorista, con un
bloque de 1.500 cc. El tándem Williams-Honda debuta en 1983 y
empiezan a llegar los triunfos en EEUU, Europa, Sudáfrica y
Australia. Y poco a poco, muchos pilotos empezarán a hacerse un
nombre en la competición de la mano de Honda, aunque no sea hasta
1986 y 1987 cuando empiecen a llegar los títulos mundiales de
Constructores y Pilotos para Honda...

El Williams Honda de Nelson Piquet, en la temporada 86.

3.- Senna empieza a despuntar 

El propio Ayrton Senna llamó la atención de todos desde su debut
en F1 con Toleman (1984), si bien, justo antes de dar el salto a
McLaren-Honda condujo
aquel Lotus-Honda amarillo 'Camel' con
el que no sólo asombraba al mundo de las carreras, sino que dividía
a todo un país de fanáticos del motor como Brasil, en el que todo
el mundo estaba volcado con el hasta entonces héroe local: nada más
y nada menos que Nelson Piquet. Además de Lotus, Honda motorizó en
esta época, también, a Tyrrel y Williams.

Senna y Nakajima, con su Lotus Honda de 1987.

4.- Primer matrimonio con McLaren: la era dorada

Pero el protagonismo para Honda llegaría realmente a finales de
los 80, con la escuderia McLaren y la decoración rojiblanca de las
cajetillas de tabaco. La temporada 1988 fue la más exitosa de
Honda, con 15 victorias en 16 Grandes Premios. No obstante, en los
80 y hasta 1991, con los cuatro equipos mencionados, Honda logró
seis campeonatos de Constructores, y cinco de Pilotos.

 

Prost y Senna copan la primera fila de la parrilla en el GP de
Brasil de 1988, en el enésimo duelo entre ambos por el Mundial.
  

 

5.- Honda vuelve a retirarse 

En 1992, el McLaren-Honda deja de ser el coche a batir y un
meritorio Senna planta cara como puede en algunos Grandes Premios
al todopoderoso Williams Renault de Mansell -que se llevaría el
campeonato ese año- y Patrese. Renault había tomado ya el relevo de
Honda como motorista más apreciado en la F1, y prueba de ello serán
los títulos de Pilotos y Constructores que cosecharán los Williams
y Benetton dotados con el rombo en los años sucesivos... hasta la
llegada de Mercedes (a finales de la década) y Ferrari (principios
de los 2000).  

En 1993, el McLaren Ford era igual o menos competitivo frente a
los Williams Renault que con motor Honda. Si bien, el tándem daba
para podios y victorias, sobre todo, en las manos de Senna.
 

6.-  Regreso a medio gas 

Hasta su vuelta como equipo oficial, Honda volvería a estar
presente en F1 en el siglo XXI, con Jordan, Ligier, Prost y British
American Racing (BAR), si bien, no cosechó los resultados
esperados.  

Trulli (Jordan) lucha con Jacques Villeneuve (BAR), ambos
motorizados por Honda.  

7.- Vuelta de Honda como escudería: quiero y no puedo

Después de hacerse con el 45% del equipo BAR en 2004 y del 55%
restante en 2005, el objetivo estaba claro: ganar el Mundial
como Honda Racing F1 Team, pero los buenos
resultados no acabaron de cuajar en 2006. El año 2007 fue aún peor,
a pesar de los recursos invertidos y de ser una de las escuderías
de mayor presupuesto de la parrilla. Y en 2008, cuando en todos los
sectores económicos se daba un paso atrás ante la llegada de la
crisis, Honda decidía retirarse de la F1... de nuevo.  

Además de los pobres resultados, llamaba la atención la ausencia
de patrocinadores en el Honda F1 Racing Team. 

8.-Brawn GP: el espíritu del éxito

Contra todo pronóstico, 2009 fue el momento más brillante de
¿Honda? o, mejor dicho, de lo que quedaba de ella en este repaso
de los 10 momentos de amor-odio con Honda en la
Fórmula 1
. Y es que Ross
Brawn
 compró el equipo y, tras dar con la tecla
mágica en el reglamento, contra todo pronóstico dominó el Mundial
de Pilotos y Constructores de principio a fin: bajo el
nombre Brawn GP, el equipo logró ambos
títulos y Jenson Button se impuso a su compañero de
filas, Rubens Barrichello, en la clasificación final.  

Jenson Button y Ross Brawn reciben sus títulos de Pilotos y
Constructores en la gala de la FIA de 2009.  

9.- El enésimo regreso: la gran decepción de Alonso

En 2014, tras no haber podido lograr su ansiado tercer título de
Pilotos en McLaren (2007) ni en Ferrari (2010-2014), Fernando
Alonso firmaba un sonado regreso a la escudería de Woking para
apadrinar el resurgir de los coches grises -perididos en el
desarrollo técnico desde 2012- de la mano de Honda. Sin embargo,
aunque se sabía que el reto iba a ser muy difícil y que los
resultados tardarían en llegar, ni Alonso ni Button imaginaban que
iban a empezar tan retrasados en la era de los híbridos.
El aplastante dominio de Mercedes en
2015
 era una cosa, pero que la fiabilidad fuera tan
pobre que el objetivo número uno se convirtiera en terminar
carreras en vez de luchar por los últimos... resultaba de lo más
descorazonador.

Alonso y Button,
en la foto de familia de la nueva McLaren Honda para 2015, en
Woking.

10.- ¿La última oportunidad?

El año 2017, antes de las grandes reformas en el reglamento que
se avecinan, podría ser la última oportunidad para que Honda
propulse a McLaren hacia las primeras posiciones de la parrilla,
algo que no parece una utopía en vista de la gran evolución
protagonizada por los japoneses en 2016. Sin embargo, para Jenson Button ya será
tarde
 (esta es su última temporada en la escudería) y
quién sabe si Fernando
Alonso estará a tiempo
 de ver los frutos de tanto trabajo
antes de retirarse de la Fórmula
1
... 

Alonso ha ido progresando mucho con su McLaren Honda en 2016,
aunque aún está lejos del podio.

  

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