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Comparativa del Volvo S60 B4 y el BMW 320i: las berlinas así aún tienen mucho futuro

El nuevo Volvo S60 B4 y el BMW 320i son excelentes ejemplos de berlinas sumamente atractivas sin necesidad de llevar un potente diésel bajo el capó o lucir una carrocería familiar. Los enfrentamos

Ambos coches de prueba vienen con un equipamiento exterior que realza sus figuras. El BMW 320i lleva el paquete M-Sport con neumáticos mixtos de 19 pulgadas y una suspensión deportiva variable.

El Volvo S60 B4 va envuelto en el paquete R-Line junto con la absorción de impactos adaptativa y neumáticos de 19 pulgadas. 

¿Y los motores? 

Casi iguales sobre el papel: motor de gasolina de dos litros, turbocompresor en el BMW (190 CV, 300 Nm) y, en el Volvo (197 CV, 300 Nm), también hay un sistema eléctrico de 48 voltios que apoya ligeramente al motor al acelerar.

Volvo

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Ambos coches envían su potencia a dos ruedas motrices a través de una transmisión automática de ocho velocidades. En BMW, el par del bloque instalado longitudinalmente se filtra como siempre hacia la parte trasera, mientras que Volvo arroja su fuerza a las ruedas delanteras de su conjunto motor-transmisión montado transversalmente. Sin embargo, esto no resulta en diferencias dramáticas en la conducción diaria.

BMW 320i

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¡En marcha!

Son detalles los que le dan un plus de refinamiento al BMW, y lo hacen ponerse delante en el apartado de comportamiento.  El automóvil no solo se siente más liviano al acelerar y girar, sino que también lo es en nuestras mediciones. Ejemplos: el 320i alcanza los 100 km/h desde parado en 7,5 segundos, y el Volvo necesita más de ocho.

Barrido Serie 3

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El Serie 3, con los discos calientes, también frena de forma más eficaz. En cuanto a la punta… debemos recordar que Volvo limita ahora todos sus modelos a 180 km/h, algo que solo tiene importancia en las Autobahn de Alemania sin límite de velocidad. 

Además, el BMW es casi 200 kilogramos más ligero. Al final, esto también le da un consumo medio más bajo (7,2 l / 100 km; Volvo: 7,6 l / 100 km), sin necesidad de llevar ningún motor eléctrico de apoyo ni un paquete de baterías de litio debajo de la chapa.

Morro Volvo

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Al mismo tiempo, el BMW de cuatro cilindros funciona de manera más refinada y silenciosa, la transmisión reacciona de manera más relajada a un acelerador más espontáneo y el Serie 3 se puede conducir con mayor fluidez por carreteras en mal estado. Una lástima que los ruidos de rodadura, más fuertes que en el sueco, mermen un poco tanto placer al volante. 

Por dentro

El concepto de manejo de los elementos de control del Volvo, con casi todas las funciones a través de la gran pantalla táctil requiere mucho aprendizaje. E incluso entonces, todavía te distrae demasiado de la carretera. 

Cockpit BMW

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BMW da en el blanco con la combinación de la pantalla principal, la pequeña fila de botones para el control del clima y el botón multifunción iDrive. Además, el control de voz (muy ) inteligente se puede activar a través de un comando vocal, en el sistema Volvo, ocasionalmente rebelde, esto se hace presionando un botón.

Cockpit Volvo

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Los asientos delanteros de la Serie 3 son muy firmes, tal vez demasiado; los del Volvo son más mullidos, y en general más confortables. Y además, agarran bien el cuerpo y permite una buena postura al volante. 

Asientos Volvo

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En la fila dos, el S60 va más justo de espacio, en el Serie 3 uno va bastante más desahogado. Y el BMW también suma puntos en el maletero: cubica 480 litros, mientras en el de su competidor sueco caben 436.

Conclusión

Zagas BMW y Volvo

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Vayamos a los precios. En la configuración de prueba, el BMW 320i es casi 7.000 euros más caro que el S60 B4. Pero la mayor depreciación, las peores garantías y los costes de mantenimiento más altos se comen la supuesta gran ventaja de precio.

2do lugar Volvo S60 B4. Como debe ser en Volvo, muy seguro, y más cómodo que BMW. Pero un coche pesado, menos espacioso, más glotón y con peores virtudes dinámicas. 

1er puesto: BMW 320i. Motor refinado y económico, divertido de conducir, sistema multimedia a la última: un claro ganador.

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Etiquetas: Berlinas