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Comparativa

Comparativa: Porsche GT2 RS vs Porsche Mission E

Porsche GT2 RS vs Porsche Mission E

El presente contra el... Pasado mañana


Comparten padres, pero estos "críos" no podían ser más diferentes. El Porsche GT2 RS es uno de los bólidos con motor de combustión más brutales del planeta; el Porsche Mission E, la revolución futura, y eléctrica, de los deportivos. Los hemos colocado juntos, por primera vez, sobre el asfalto. Comparativa: Porsche GT2 RS vs Porsche Mission E.

Me subo primero a la bestia roja. Alejo los dedos del mando PSM (ESP y control antideslizante). Tengo un máximo de 10 vueltas frente a mí a este circuito. Los chicos de Porsche me avisan de que solo tienen una unidad. Mientras el punta-tacón va calentando las gomas traseras, hago las primeras rondas, impresionado del guidado del eje delantero, la capacidad que tengo que frenar más tarde antes las curvas y acelerar mucho antes de lo habitual para salir de ellas es abrumadora.

VÍDEO: El Porsche GT2 RS... ¡A fondo!

En este coche te sientes como transportado a un universo paralelo. La zaga se insinúa en cuando me pongo mínimamente alegre con el acelerador, pero ese 911 me permite embridarla una y otra vez con leves correcciones de volante y pedal. Una gozada estratosférica.
Este 911 te pide guerra todo el rato: entrega toda su fuerza a 6.000 vueltas, y estira hasta las 7.200. Su 3,8 litros bóxer de seis cilindros lleva doble sobrealimentación, y alcanza los 700 CV, con un par de 750 Nm. Cuando entrega todo su poderío, los anchos P Zero de 325 milímetros chirrían que da gusto. Por algo más de 30.000 euros, se puede pedir con el paquete "bajo en calorías", esto es, una cura de adelgazamiento con la que reduce su peso en 30 kilos. 

Enfilo la única recta larga que me permite pisar a fondo durante algunos segundos. Llevo la aguja del velocímetro hasta los 270 km/h. La estabilidad en recta es espectacular. La dirección permanece en su sitio, nada vibra, ninguna rueda amenaza con irse por su cuenta. El aplomo es total, y la sensación de seguridad, elevadísima.

Otra galaxia

En el microcosmos del Mission E rigen otras reglas, como demostramos en nuestra reciente prueba. Es un coche capaz de rodar rapidísimo, pero con cero estrés. Avanza en silencio, discreto, sin llamar la atención, más que por su bellísima carrocería. Mientras el 911 es capaz de llegar a los 340 km/h bramando por sus escapes traseros, al Mission E lo han vetado a 250 km/h. ¿Por qué? Porque en otro caso, llegaría a una temperatura poco recomendable, y la autonomía se reduciría dramáticamente. 

Al volante del Mission E
Al volante del Mission E

Pero a diferencia del Tesla Model S, las prestaciones del Porsche no van mermándose según se descarga la batería. Mantiene todo su poderío hasta el final. Y eso incluye a su extraordinaria aceleración: de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos, apoyado en sus 680 CV y su sofisticada y afinada tracción integral. Tiene mérito: el GT2 RS pesa 760 kilos menos y es solo seis décimas más rápido. ¿Cómo cambian los tiempos...)


 

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