Comparativa

Comparativa: BMW M550i vs Audi S6 y Mercedes-AMG E 43

BMW M550i vs Audi S6 y Mercedes-AMG E 43.
Luis Meyer

¿Cuál da la vuelta más rápida al circuito?

Enfrentamos a tres berlinas deportivas. Y las metemos en el circuito de Sachsenring para comprobar cómo se comportan frente al crono. Comparativa: BMW M550i vs Audi S6 y Mercedes-AMG E 43.

Este BMW Serie 5 vitaminado tiene dos variantes: el M550d y el M550i. Nosotros nos ponemos al volante del segundos. El Audi S6, todo un veterano entre las berlinas lujosas y deportivas, nos espera con su interior intachablemente acabado y un arsenal se asistentes a la conducción. 

Su motor V8 biturbo, que sopla a 0,85 bares, rinde 550 Nm de par máximo, y 450 CV, y mueve las 1,94 toneladas de esta berlina con sorprendente soltura. El cambio de doble embrague y siete velocidades juega un papel primordial en el Audi. Inserta las relaciones con increíble fluidez, y sube el motor de vueltas con vehemencia, cuando así lo requieres. El 0 a 200 km/h lo cubre en solo 16,4 segundos. 

El cambio automático de ocho velocidades del BMW tiene un inicio algo más dubitativo, porque entrega su enorme par de 650 Nm ya desde muy abajo, pero una vez lanzado, es impresionante cómo lo mantiene; es el más potente de los tres, y los 462 CV aparecen a las 5.500 vueltas. Su V8 de 4,4 litros tiene un empuje portentoso. Acelera de 0 a 100 km/h exactamente a la vez que el Audi: en solo 4,4 segundos. Pero llega a los 200 mucho antes: en 14,8. 

Dentro, vuelvo a notar el subidón de calidad que han experimentado los cockpits de BMW en los últimos años. Los ajustes son sólidos, los materiales de calidad y el funcionamiento del sistema multimedia iDrive, impecable. 

El Mercedes Clase E me espera con su interior presidido por la enorme pantalla horizontal, que prescinde totalmente de cualquier instrumentación analógica. Es cuestión de gustos, y lo cierto es que la navegación por sus nutridos menús requiere un periodo de adaptación. Por lo demás, su tacto es 100% Mercedes: una calidad de rodadura soberbia y un confort de asientos que solo se encuentra en las mejores berlinas de lujo. 

BMW M550i vs Audi S6 y Mercedes-AMG E 43.

El motor queda por detrás de sus rivales sobre el papel: el tres litros V6 doblemente turboalimentado rinde 401 CV y 520 Nm de par máximo. Su apretado cambio automático tiene relaciones cortas, y en cada inserción uno nota el empuje de la fuerza proyectada a sus cuatro ruedas. Las prestaciones medidas quedan un poco por detrás, pero rayan a buen nivel en un coche de 1,9 toneladas: 4,8 segundos para pasar de 0 a 100 km/h, y menos de 20 para alcanzar los 200. 

¡Al circuito!

Pero una vez en marcha, sorprende la agilidad con la que pasa por las curvas este Mercedes, que saca a relucir su gen AMG: la suspensión neumática controla muy bien los balanceos, las sensaciones al volante son muy definidas y el aplomo, impresionante. La dirección es rápida y precisa, y el eje delantero, muy estable. 

La tracción integral prioriza el eje trasero (69:31) y eso consigue que el subviraje no aparezca nunca. Este AMG gira como si fuera sobre raíles en las curvas cerradas, y en las rápidas nunca pierde la compostura. Su mejor tiempo por vuelta: 1:41,49 minutos.

En el Audi S6, frente al AMG, se nota una menor precisión en curvas. Su chasis es demasiado blando, las ruedas Bridgestone deslizan demasiado y el 'feedback' general es difuso. Con todo, su diferencial deportivo opcional está ahí para controlar desmanes, y permite una conducción veloz apoyado en su poderoso motor. Pero no lo suficiente para batir a sus dos rivales. Su mejor vuelta, de 1:42,24 minutos, ha sido la más lenta de la comparativa. 

El BMW cautiva sobre el papel. Nuestra unidad iba equipada con el nivelador de balanceos opcional y el eje trasero direccional. Pero la respuesta del eje delantero es tosca, y aunque su tracción xDrive prioriza el eje trasero, no evita caer en el subviraje una y otra vez. Que haya logrado aun así una vuelta de 1:41,64 que le sopla la nuca al Mercedes, se lo debe en gran parte sus neumáticos opcionales Michelin, y también a la mayor potencia de su motor, que lo beneficia a la salida de las curvas. 


 

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