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Comparativa

Comparativa: Audi TT RS vs BMW M2 y Porsche 718 Cayman GTS

Audi TT RS vs BMW M2 y Porsche 718 Cayman GTS

Coupé contra deportivo, cuatro, cinco o seis cilindros, en raya o enfrentados, motor frontal o bóxer en el medio, propulsión trasera contra tracción integral. ¿Qué es mejor para subirse al podio? Lo respondemos enfrentando a estos tres modelos. Comparativa: Audi TT RS vs BMW M2 y Porsche 718 Cayman GTS.

El Porche 718 GTS está disponible como Boxster y Cayman. El 2,5 turbo con geometría variable, gracias a una presión de 0,2 bares y sistema de aspiración optimizado, logra ahora aumentar en 15 CV y 10 Nm de par. Otros ingredientes de este Porsche: carrocería rebajada en 10 milímetros con amortiguadores adaptativo, diferencial con bloqueo con Torque Vectoring, llantas de 20 pulgadas, volante de 36 centímetros, paquete Sport Chrono con launch control y sistema de escape deportivo.

El Audi TT RS es más barato, unos 20.000 euros, y eso que llevaba llantas de aleación ligera con neumáticos deportivos, chasis helicoidal, y kit de refrigeración especial para los frenos. Lleva tracción integral y el mítico motor turbo de cinco cilindros, con 400 CV y 480 Nm. Con un leve agujero del turbo, gracias a la buena acción conjunta del launch control y la tracción integral, este Audi sale catapultado hacia adelante nada más arrancar y pisar a fondo el acelerador, y en solo 3,5 segundos ya voy a 100 km/h. Le bastan 12,9 ponerse a 200, mientras el Cayman y el BMW se van haciendo más y más pequeños en el espejo retrovisor.

El portentoso cinco cilindros del Audi estira sin resuello hasta las 7.000 vueltas. El Cayman GTS tiene un cuatro cilindros, y eso tiene sus consecuencias: el sonido que llega de detrás ni por asomo tan atractivo como el del Audi. Y el escape deportivo lo único que hace es aumentar el volumen. Por contra, el seis cilindros en línea del BMW M2 es un bálsamo para los oídos: crujiente a bajas frecuencias, aúlla en cuanto lo estiras. No llega a ser demasiado ruidoso, pero las tonalidades deportivas son un auténtico deleite.  

VÍDEO: Las claves del Audi TT RS

Con el launch control, este BMW, calzado con unas Cup 2, cubre el 0 a 100 en 4.4 segundos. Hay que decir que en días menor fríos que este, hemos llegado a medir 4,1 en un M2 con las mismas gomas. Algo parecido sucede con los frenos: 32,9 metros para detenerse en caliente desde los 100 km/h es un dato muy bueno, pero los 30,6 metros que logra con un clima más caluroso son colosales.

El Audi, con neumáticos deportivos y los frenos de acero de serie, se detiene a un nivel similar, mientras que el Porsche Caymab, con frenos cerámicos y neumáticos estándar con especificaciones Porsche frena con la exactitud de un reloj suizo en frío y en caliente: 32 metros. También hay una precisión absoluta en el launch control de Porsche, o más bien armonía: con la que trabajan las revoluciones, el deslizamiento del embrague y la tracción, para lograr que haga el 0 a 100 km/h en unos encomiables 3,9 segundos.

¡Al circuito!

Nos desviamos de Sachsenring a Lausitzring, cuyas curvas elevadas ponen al límite a los chasis. Comenzamos en el Audi. Hasta que las ruedas Pirelli Corsa cogen temperatura, la zaga del TT RS tiende al límite a irse fuertemente hacia afuera, pero enseguida el nivel de grip es enorme desaparece el sobreviraje contumaz.  y se equilibra la balanza. Los potentes frenos, con un ABS que actúa con mucha limpieza, me permiten apurar mucho, y el subviraje brilla por su ausencia.

Audi TT RS vs BMW M2 y Porsche 718 Cayman GTS

Este Audi se concibió con un ojo en el circuito, por eso el tarado de su chasis helicoidal es muy duro y dentro se notan las irregularidades, así como los fuertes cambios de apoyo. Pero eso no significa que sea nervioso, al contrario: tiene un comportamiento muy neutral, y el coche es muy controlable. Su mejor tiempo por vuelta: 1:38,34 minutos. La llega el turno al BMW: a pesar de que los neumáticos deportivos ya van calientes y cremosos, en las tres curvas estrechas del tramo Grand Prix aparece el temido sobreviraje. Esto tiene que ver con que la entrada del turbo no es muy afinada. Con otras palabras: si eres un poco más comedido con el pedal del acelerador en el vértice, podrás aprovechar los deslizamientos de la zaga y controlarlos, no al revés.

El chasis es más blando que el del Audi, y eso se nota en unos balanceos de la carrocería más acusados, pero en las curvas elevadas se equilibra con facilidad y su precisa (que no dura) dirección y sus potentes frenos permiten llevarlo a mucha velocidad, con un gran margen siempre. Mejor tiempo por vuelta: 1:38,28 minutos.

VÍDEO: Todo sobre el BMW M2 Competition

Me subo al Porsche y su postura al volante es la que más me gusta. No es de extrañar: los otros dos coches son coupés pensados para el día a día con ciertas dosis de practicidad, y este 718 es un deportivo puro desde su origen. Por eso uno va sentado más bajo, y la postura está más enfocada al pilotaje.   Aquí debajo todo se siente más intensivo, y es como si los recorridos de las sinapsis se volvieran más cortos en el cerebro del conductor. Los P Zero generan un grip muy elevado cuando cogen temperatura, equiparable a los neumáticos deportivos de sus rivales.

Y en el circuito, sencillamente, todo lo hace más rápido. Su dirección es la más precisa y comunicativa, el subviraje es inexistente y el sobreviraje aparece lo justo para que el conductor coloque el coche en la posición idónea a la salida de cada curva. Pero además, cuenta a su favor con que el turbo es el que más rápido responde, por eso sale catapultado de los vértices de las curvas con mayor prontitud que sus oponentes.

Y es que, a pesar de que el tacto del freno sea algo más difuso de lo que nos gustaría, su eficacia en giros es tal que logra la mayo velocidad de paso por curva, con lo que no solo compensa la mejor aceleración del Audi en recta, sino que logra el mejor tiempo por vuelta: 1:37,64 minutos.

Y ya que has llegado hasta aquí... ¿Quieres saber cuál es tu coche ideal?

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