Ya he probado el Mercedes CLA 250+ Shooting Brake, y puedo decirlo: “es sin duda uno de los mejores coches eléctricos para viajes largos”

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El familiar compacto eléctrico combina estilo, practicidad para el día a día y una eficiencia sorprendente. ¿Es suficiente para justificar su elevado precio? En esta prueba de AUTO BILD te damos la respuesta.
El CLA 250+ Shooting Brake se basa en la plataforma Mercedes Modular Architecture (MMA). Mide 4,72 metros de longitud, lo que supone 35 milímetros más que su predecesor; con 1,86 metros, también es 25 milímetros más ancho y, con 1,47 metros de altura, 27 milímetros más alto. Gracias a una batalla que ha crecido 61 milímetros, hasta los 2,79 metros, en principio debería ofrecer más espacio, pero por desgracia no es así en todos los apartados. Sobre todo para los pasajeros de las plazas traseras, el espacio a la altura de los hombros se ha reducido en 13 milímetros. A esto se suma el pronunciado ángulo de las rodillas debido a la batería situada bajo el piso. A las personas de más de 1,85 metros les resulta difícil sentirse cómodas aquí. Pero a su favor juega su magnífica autonomía, que le permite recorrer largas distancias.
El volumen del maletero de este Mercedes también ha disminuido respecto al modelo anterior. En lugar de los 485 litros disponibles antes, ahora son solo 455 litros; con los respaldos traseros abatidos, los 1.290 litros suponen 60 menos. La pérdida se compensa mediante un frunk, es decir, un compartimento de almacenamiento bajo el capó delantero, que aporta otros 100 litros. A esto se suma la posibilidad de remolcar hasta 1,5 toneladas, una cifra considerable para un coche eléctrico de esta categoría. En conjunto, por tanto, las limitaciones respecto al modelo anterior se mantienen dentro de unos márgenes razonables.
Interior con hasta tres pantallas
Muy cómodos son los asientos opcionales Comfort con extensión de la banqueta y tapizado de símil cuero. Con las inserciones claras y la tapicería en el mismo tono, el puesto de conducción del CLA adquiere un aspecto especialmente elegante, aunque también es mucho más susceptible a la suciedad.
Según los gustos del comprador, se puede disponer de un universo digital que se extiende por todo el ancho del salpicadero y está compuesto por tres pantallas integradas. La del conductor mide 10,25 pulgadas y la central, 14. Los gráficos son excelentes, el control por voz entiende muy bien las órdenes y la inteligencia artificial funciona correctamente: el sistema MBUX también merece las máximas calificaciones en el CLA.
De forma opcional, también se ofrece una pantalla para el acompañante de idéntico tamaño. Que el pasajero necesite su propia pantalla es algo que cada uno deberá decidir por sí mismo. Curioso: el conductor puede seguir viendo en todo momento los contenidos que aparecen en la pantalla situada delante del acompañante.
El volante multifunción de cuero vuelve a incorporar ahora, a petición del cliente, los clásicos mandos para el control de crucero, el control de distancia y el volumen. Es algo que también celebramos después de haber criticado durante mucho tiempo la solución mediante deslizadores táctiles.
Motor potente y autonomía de más 500 kilómetros
El CLA 250+ está propulsado por un motor eléctrico síncrono de imanes permanentes que desarrolla una potencia máxima de 272 CV y un par de 335 Nm. Así, este Shooting Brake de casi dos toneladas acelera de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos, 0,3 menos que la cifra anunciada por el fabricante. La velocidad máxima es de 210 km/h.
El consumo medio de 16,4 kWh es un dato muy satisfactorio. De este modo, la batería de iones de litio de 85 kWh permite recorrer 551 kilómetros en el ciclo combinado. Incluso circulando a buen ritmo —y hablamos aquí de una velocidad media de 124 km/h en autopista—, es posible recorrer más de 400 kilómetros sin detenerse.
Gracias a su arquitectura de 800 voltios, el CLA puede cargar a una potencia de hasta 320 kW en una estación adecuada. De media, se necesitan 22 minutos para que la batería pase del 10 al 80 por ciento de carga. Sin embargo, como el proceso de carga comienza de forma muy agresiva con hasta 350 kW cuando el nivel de batería es bajo, en solo diez minutos se puede recuperar energía suficiente para recorrer unos 300 kilómetros.
Comportamiento ágil y confortable
También resulta satisfactorio que, a pesar de su considerable peso en vacío, este eléctrico se deje conducir con agilidad por las curvas. De hecho, el Shooting Brake 250+ se apoya con mucha solidez sobre la carretera, convence incluso sobre firmes en mal estado y ofrece un elevado confort de marcha a pesar de no disponer de amortiguadores regulables.
Además, incluso al afrontar curvas a gran velocidad, la tendencia al subviraje es reducida. Y cuando aparece, el ESP interviene con precisión y prácticamente sin que se note. En este sentido, el programa Sport no es un mero recurso lúdico: el eléctrico responde con mayor inmediatez a las órdenes del acelerador y la dirección se siente ligeramente más directa.
Conclusión
Gran autonomía, bajo consumo y verdadera capacidad para viajar: el CLA 250+ Shooting Brake ofrece exactamente lo que muchos conductores esperan de un coche eléctrico. Si el precio fuera más razonable (roza los 60.000 euros), Mercedes habría creado aquí un familiar eléctrico prácticamente perfecto.
Valoración
Nota 9
Lo mejor
Autonomía, velocidad de carga, comportamiento ágil y confortable, multimedia, acabados.
Lo peor
Plazas traseras algo justas, maletero solo correcto, precio de serie y extras demasiado elevado.


