Ya es oficial: Citroën rescata la mítica 2CV furgoneta fabricada en España y lo hace en modo Concept

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
La marca de los chevrones presenta el 2CV Fourgonnette Concept, un prototipo que reinterpreta el clásico vehículo comercial francés, adaptado a las necesidades contemporáneas.
El Salón del Automóvil de París 2026 ha arrancado fuerte y Citroën es uno de los protagonistas destacados, con la presentación del prototipo que adelanta el nuevo Citroën 2CV. Pero el fabricante de automóviles francés no se ha quedado ahí y también ha exhibido el 2CV Fourgonnette, un renovado concepto de su icónica furgoneta de trabajo.
Desde su lanzamiento en 1951, la versión furgoneta del Citroën 2CV ha acompañado a generaciones de artesanos, pequeños comerciantes y repartidores. Un verdadero coche de trabajo.
No obstante, como ha señalado el CEO de Citroën, Xavier Chardon, “el 2CV Fourgonnette no era solo una herramienta de trabajo. Formaba parte de la vida. Sencilla, ingeniosa, accesible, tenía sobre todo algo que pocos vehículos utilitarios tienen: un alma. Esa es la idea que revivimos hoy”.
A través de este nuevo concepto, los diseñadores de Citroën han querido revivir ese espíritu con una visión decididamente contemporánea: un vehículo eléctrico, accesible, práctico e ingenioso, con un estilo inmediatamente reconocible y entrañable.
Vuelve el Citroën 2CV Fourgonnette
El Citroën 2CV Fourgonnette Concept es la variante comercial del recién presentado 2CV Concept. La furgoneta del doble chevrón retoma los fundamentos que hicieron famoso al original: un enfoque centrado en lo esencial, un diseño ingenioso y una atención especial a la facilidad de uso.
De este modo, la marca de coches francesa traslada al ámbito profesional lo que constituye el alma del nuevo 2CV: ofrecer una movilidad eléctrica sencilla, alegre y más humana.
Con esta premisa, Citroën reitera además su cercanía con los profesionales, algo que forma parte de su ADN desde hace más de un siglo: ofrecer un vehículo diseñado para facilitar las cosas a quienes trabajan, emprenden y se desplazan cada día.
El 2CV Fourgonnette es un estudio de diseño de Citroën, un proyecto que nace de un deseo espontáneo, el de revivir un modelo que marcó su época y que sigue despertando una emoción especial.
Sin embargo, a diferencia del 2CV Concept, cuyo lanzamiento al mercado está previsto para 2028, Citroën no ha confirmado un modelo de producción a corto plazo. Aun así, la presentación de este prototipo en París pone de manifiesto que el espíritu de la 2CV Fourgonnette sigue siendo actual y continúa levantando pasiones.
75 años de la furgoneta francesa
El Citroën 2CV Furgoneta se lanzó en 1951, dos años después del 2CV. Rápidamente, el público vio las cualidades del utilitario para satisfacer necesidades muy distintas: se desenvolvía muy bien en ciudad, circulaba con soltura por caminos sin asfaltar, era espacioso para su tamaño y resultaba mucho más económico de utilizar y mantener que otros modelos en el mismo nivel de precios.
Así que la compañía de los chevrones tampoco tardó en darse cuenta de que tenía una base ideal para desarrollar una versión pensada para el transporte de herramientas y mercancías: el 2 CV AU, la primera versión del 2 CV Furgoneta.
Con esta nueva versión, el 2CV ganaba en capacidad de carga hasta alcanzar la media tonelada sin perder ninguna de las grandes ventajas de la versión turismo. Al igual que el utilitario, montaba el motor bicilíndrico refrigerado por aire, diseñado por Walter Becchia, y su innovadora suspensión con muelles helicoidales y amortiguadores de fricción, que la convirtieron en un vehículo ideal para afrontar los baches y socavones de las carreteras de la posguerra.
El primer vehículo fabricado en Vigo fue la versión comercial del Citroën 2CV
El Citroën 2CV Furgoneta tuvo un papel fundamental en el desarrollo de la industria de automoción en España. En 1958, abrió sus puertas, en la Zona Franca de Vigo, la fábrica de Citroën Hispania.
De esta forma, la marca francesa, presente con vehículos importados desde 1924, apostaba por producir en nuestra patria por la situación geográfica de la ciudad gallega y la posibilidad de conquistar un mercado emergente sin tener que pagar aranceles.
El primer modelo que salió de las líneas de montaje fue, precisamente, la variante furgoneta del 2CV. Poco después, le siguió el turismo.
Las características de este modelo lo hicieron muy habitual en las carreteras de España. Durante décadas, pintado en gris, fue el vehículo más habitual de organismos tan esenciales como Correos y Telégrafos o la Compañía Telefónica Nacional de España, además de ser una herramienta de confianza para profesionales y empresas de todo tipo.


