El Citroën 2 CV ha vuelto: ya he conocido el esperado coche eléctrico barato que llegará en 2028

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Ya he conocido el Citroën 2 CV Concept, el prototipo que adelanta cómo será el renacimiento del icono francés del siglo XX como un coche eléctrico barato repleto de personalidad e inspiración retro.
La nostalgia vende y se ha convertido en un reclamo importante en el terreno de los coches eléctricos. Puede ser sutil, como los cuadros de instrumentos retro de Volkswagen en el ID. Polo y el ID. Tiguan; o más directa, como el caso de Renault con modelos como el 5, el 4 y el nuevo Twingo. Citroën anunció que seguiría este segundo camino cuando adelantó que iba a recuperar el 2 CV y ahora ha mostrado por fin qué podemos esperar con el modelo final: el Citroën 2 CV está de vuelta.
Lanzado en 1948, en el contexto de la posguerra, el emblemático modelo de Citroën nació con la idea de ser un coche sencillo para la movilidad de las masas, no solo en ciudad, sino también en el campo. Era un coche barato, nada complejo y de lo más versátil, características que quiere recuperar el 2 CV Concept, que adelanta cómo será el modelo de producción, previsto para 2028.
Cuando Renault abrió la veda de los eléctricos retro con el Renault 5, se aplaudió la forma de reinterpretar el diseño original de la década de 1970 a la actualidad, con un aspecto moderno que seguía muy unido al coche al que hacía referencia. En el caso del 2 CV, era algo más complicado de lograr, pero parece que se ha superado la prueba con nota, al menos en el caso del concept.
De entrada, se rompe la tendencia de que los coches nuevos son más grandes que sus antecesores, ya que estamos ante un modelo algo más corto. Mide 3,76 metros, mientras que el coche original se situaba en torno a 3,80 metros. La idea es que el modelo original mantenga unas dimensiones similares a las del prototipo, así como el estilo estético.
En lo referido al diseño del Citroën 2 CV Concept, es claramente reconocible como el coche al que pretende hacer referencia. En el frontal destacan los faros LED semiintegrados en la carrocería con un diseño circular e incluso cuentan con los intermitentes como una línea en la parte superior, la cual hace referencia a la pestaña que servía para abrir el faro y cambiar la bombilla en el coche original.
Junto a esto, el frontal está dominado por el logo de la marca gala y destaca el paragolpes no integrado, al igual que en la trasera, que cuenta con una caída similar a la del modelo clásico y se presenta en color negro, con los pilotos a los laterales en forma de tiras LED muy finas. Asimismo, conviene mencionar el capó delantero, con unas hendiduras que hacen referencia al Citroën TPV (Très Petite Voiture), el prototipo que dio lugar al 2 CV.

En la vista lateral no pasa desapercibida una silueta muy similar a la del clásico francés, con muchas formas redondeadas y un techo alto. No faltan los pasos de rueda abombados, aquí mejor integrados en la carrocería, los cuales envuelven unas ruedas con llantas de 19” inspiradas en los tapacubos del antiguo modelo y unos neumáticos Michelin con un logo clásico.
Desde esta perspectiva también se pueden apreciar detalles interesantes, como los intermitentes laterales colocados en el pilar C. También se ven las siluetas de variantes del 2 CV original en las ventanillas traseras, aunque otros cristales también esconden otros secretos: la luneta posterior muestra el mensaje “Life feels better in a Citroën” (La vida se siente mejor en un Citroën) y el parabrisas tiene tres adhesivos similares a las pegatinas de la ITV francesa. Tiene tres cifras: 48 por el año de lanzamiento del modelo, 90 por su año de cese de producción y 26 por el año de su regreso. Asimismo, justo debajo del parabrisas hay otro elemento curioso: las trampillas de ventilación del habitáculo propias del coche original.
A través de unos tiradores de diseño similar al original se accede al interior del Citroën 2 CV Concept, que es casi tan llamativo como el exterior. Se presenta muy luminoso, con tonos amarillentos y blancos, un techo de lona y una peculiar iluminación ambiental en forma de farolillos. Además, es un habitáculo muy simple que no ha caído en el estilo habitual de todos los coches nuevos.

Hay pantallas, sí. Concretamente, hay dos, con un cuadro de instrumentos similar al del Citroën C3 que incluye un velocímetro que recuerda al del GS de los años 70 y una pantalla central de 8” para el sistema de infoentretenimiento. Ahora bien, lo peculiar es el aspecto de ambos paneles, de tipo cómic y diseñado por un artista belga. Además, la pantalla central incorpora mandos físicos para la climatización, lo que es un punto positivo.
Por otro lado, hay varios detalles que destacan, como un volante con un radio achatado por arriba y abajo y una palanca en el salpicadero como selector de marchas, lo que recuerda fuertemente al pasado. No hay una consola central, pero sí una cesta de picnic extraíble, así como una radio también extraíble que se acopla al salpicadero frente al pasajero delantero.
Otro toque peculiar del habitáculo del 2 CV es la elección de los asientos, con dos banquetas corridas en lugar de asientos separados. Asimismo, hay algunos “Easter Eggs” simpáticos a bordo, como los pedales circulares con el dibujo de una tortuga en el pedal del freno y el de una liebre en el del acelerador y unos huevos en el hueco portaobjetos de la puerta del acompañante. ¿Por qué? Porque el coche original presumía de poder ser conducido por el campo mientras portaba una docena de huevos sin romperlos gracias a su suspensión.

Con esta estética, el nuevo 2 CV quiere homenajear a su antecesor en todos los sentidos e incluso lo hará con los sonidos, con un claxon con el tono original y un sonido de arranque que imita el ruido del motor del clásico. Ahora bien, hablamos de un coche eléctrico, del cual no se conocen aún datos técnicos.
Por el momento, lo que se sabe es que sus capacidades le colocarán entre el Ami y el C3, así como que ofrecerá un peso de en torno a una tonelada. Además, buscará partir de unos 15.000 euros de precio base, ya que su objetivo es ser un coche tan accesible como el modelo original. En dos años lo conoceremos, y aunque todavía no hay nada seguro, desde la marca aseguran que será todo lo parecido posible a este concept, aunque algunos elementos cambiarán, como es de esperar. En cualquier caso, será uno de los eléctricos más esperados de los próximos años.

