Volkswagen Tiguan PHEV o Toyota RAV4 PHEV: estos SUV pasan de 100 kilómetros y tienen Etiqueta CERO. Pero ¿cuál es mejor?

¿Qué SUV híbrido enchufable comprar? Aquí enfrentamos al Volkswagen Tiguan con el Toyota RAV4, dos modelos que superan los 100 kilómetros de autonomía en modo eléctrico.
Los coches híbridos enchufables ofrecen cada vez más autonomía en modo eléctrico y estos dos que te mostramos aquí pasan de los 100 kilómetros. Esto casi equivale a comprar dos coches en uno: de gasolina y eléctrico. Analizamos los SUV Volkswagen Tiguan PHEV y el Toyota RAV4 PHEV.
El Volkswagen Tiguan es uno de los referentes dentro del segmento SUV y uno de los modelos más vendidos, aparte de ser el segundo producto más exitoso de la marca alemana en cuanto a ventas. En lo que va de 2026, acumula 2.250 entregas.
El Toyota RAV4 se presentó a mediados del año pasado y las primeras unidades están a punto de aterrizar en los concesionarios. El todocamino japonés se ha renovado por completo en esta nueva generación, incluyendo una versión híbrida enchufable de gran autonomía.
A continuación, vamos a analizar las características principales de cada modelo, como tamaño, motorizaciones, equipamiento, precios… para ayudarte a elegir la mejor opción, si estás dudando entre el Volkswagen Tiguan PHEV y el Toyota RAV4 PHEV.
Volkswagen Tiguan PHEV

Comenzando por el alemán, el Tiguan mide 4,54 metros de largo, 1,84 metros de ancho y 1,66 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,67 metros. El precio de la variante híbrida enchufable empieza en 48.760 euros.
Estamos ante un vehículo con una buena relación entre espacio exterior e interior. Por dentro es bastante amplio y, además, tiene la ventaja de que la banqueta trasera se puede deslizar, lo que permite aumentar el espacio para las piernas o el maletero. Esto no ocurre en el RAV4.
La capacidad de carga oscila entre los 530 y los 652 litros, aunque la versión híbrida enchufable del Tiguan se tiene que conformar con 490 litros. En cualquier caso, es un poco más que en su rival japonés, como veremos.
El interior del SUV alemán luce un diseño muy más moderno y tecnológico, pero sin perder la sobriedad que caracteriza a la marca alemana. El centro del salpicadero está presidido por una gran pantalla de 12,9 pulgadas de serie, pero puede ser de hasta 15 pulgadas en las versiones más equipadas.
También es de serie el cuadro de instrumentos digital. El volante recupera los botones físicos que había perdido en la anterior generación, lo cual es un acierto.
Hasta 125 kilómetros de autonomía eléctrica

El Volkswagen Tiguan tiene una oferta de motores muy completa, en la que incluye opciones de gasolina microhíbridas, diésel e híbridas enchufables. En este caso, nos vamos a quedar con esta última.
En concreto, el Tiguan se puede configurar con dos motorizaciones PHEV y etiqueta CERO, una con 204 CV y otra con 272. Ambas se basan en un motor 1.5 TSI eHybrid, con 150 CV en el primero y 177 CV en el segundo, más un motor eléctrico de 116 CV.
El sistema de propulsión se completa con una batería de 25,7 kWh de capacidad bruta (19,7 kWh netos), que le permite recorrer una distancia de hasta 125 kilómetros en modo eléctrico con una recarga (115 kilómetros en la versión más potente). Admite una potencia de carga máxima de 11 kW.
En todos los casos, el cambio es automático DSG de doble embrague con seis velocidades que manda la potencia del motor a las ruedas delanteras.
El equipamiento del Volkswagen Tiguan PHEV se estructura en dos niveles: “Más” y R-Line. De serie cuenta con faros LED plus con luz de mal tiempo, llantas de 19 pulgadas, Travel Assist con conducción semiautónoma y Emergency Assist, sensores de aparcamiento, cámara de 360 grados, cuadro de instrumentos digital, asistente para cruces, radio digital, retrovisores eléctricos, sensor de lluvia y luces, sistema multimedia con pantalla táctil de 12,9 pulgadas, reconocimiento de señales de tráfico, cristal de seguridad laminado en parabrisas, ventanillas y luneta.
El R-Line añade faros IQ.LIGHT con tecnología HD Matrix LED, que incluye luz de curva dinámica e intermitentes dinámicos, llantas de aleación ligera Coventry de 19 pulgadas en negro, superficie de torneado brillante, Volkswagen R, asistente dinámico de luz de carretera, asientos delanteros con regulación térmica y Head-up Display.
Toyota RAV4 PHEV

El nuevo Toyota RAV4 mide 4,60 metros de longitud y 1,86 metros de ancho y 1,70 metros de alto, con la distancia entre ejes de 2.69 metros. Cuesta a partir de 46.500 euros en la versión PHEV, que es la que comparamos en esta ocasión.
A simple vista, llama la atención su nuevo diseño, incorporando el lenguaje de estilo que hemos visto en los últimos lanzamientos de Toyota. Esto se aprecia, especialmente, en el frontal, mucho más moderno, con faros en forma de C y un llamativo parachoques donde se integra la parrilla. Resulta más impactante que el Volkswagen Tiguan,
El interior del RAV4 también cambia completamente, con respecto a la anterior generación. Vemos un salpicadero que transmite mucha robustez, coronado por una pantalla táctil de tipo flotante de 12,9 pulgadas para el sistema multimedia. Tras el volante de tres radios, tenemos un cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas, también de diseño flotante.
Una cosa muy positiva del SUV japonés es que no prescinde de botones físicos para utilizar superficies táctiles. Sin embargo, los ajustes de la climatización se hacen desde la pantalla, aunque hay una hilera de comandos para algunas funciones elementales, como regular la temperatura.
El espacio a bordo no ha variado mucho con respecto a la anterior generación. Sigue siendo bueno, aunque no tanto como en el Tiguan, y la banqueta trasera no se puede deslizar. Lo mismo ocurre con el maletero: en esta versión Plug-in Hybrid tenemos 446 litros.
Más de 100 kilómetros de autonomía

El Toyota RAV4 2026 se ofrece con cuatro opciones mecánicas en total: dos híbridas y otras dos híbridas enchufables, denominadas Plug-in Hybrid 300, pero con dos niveles de potencia, según sea tracción delantera o total.
La variante 4x2 tiene 268 CV y la de tracción total alcanza los 304 CV, gracias a un segundo motor eléctrico que mueve las ruedas del eje trasero. En todos los casos, el cambio es automático de tipo CVT.
Ambas versiones llevan una batería de 23 kWh que proporciona una autonomía eléctrica de unos 100 kilómetros WLTP y se puede cargar con corriente alterna a 11 kW y con continua a 50 kW (tarda 30 minutos en pasar de 10 a 80%).
El Toyota RAV4 se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Advance, Spirit, GR Sport y Limited. De serie, cuenta con llantas de 18 pulgadas, asientos delanteros calefactados, cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas y cargador de corriente alterna y 11 kW en el caso de las versiones PHEV.
El Spirit añade las llantas de 20 pulgadas, la tapicería de cuero sintético, los asientos delanteros con reglajes eléctricos, el volante calefactado y el techo en contraste negro opcional, así como un paquete Pack Plus opcional, con techo panorámico de vidrio, un Head-Up Display, sistema de visión 360 grados y un cargador de 50 kW.
El GR Sport y el Limited tienen un enfoque más deportivo. El GR Sport cuenta con unas vías 20 mm más anchas, amortiguadores más firmes, llantas de 20 pulgadas más ligeras y un poco más de carga aerodinámica en el eje trasero.
Asimismo, el nuevo RAV4 estrena la plataforma informática Arene de Toyota, un software desarrollado por Woven (su filial tecnología de movilidad) que permite centralizar todos los sistemas informáticos del vehículo para optimizar la gestión de los recursos y mejorar los tiempos de respuesta.
Conclusión: ¿Volkswagen Tiguan PHEV o Toyota RAV4 PHEV?

¿Cuál es mejor, el Volkswagen Tiguan híbrido enchufable o el Toyota RAV4 híbrido enchufable? Vemos que hay una diferencia de más de 2.000 euros a favor del japonés.
Además, el RAV4 es más potente y viene con un equipamiento más completo de serie que el alemán y se puede configurar con tracción total, cosa que no permite el Tiguan. Quien necesite un plus de tracción fuera del asfalto o en superficies con poca adherencia, lo agradecerá.
Si lo que buscas es un SUV con etiqueta CERO y no te importa nada más, el RAV4 es tu coche. Sin embargo, el Tiguan, aunque es un poco más caro, es más amplio por dentro, se nota que tiene un enfoque más familiar, al tener más maletero y la posibilidad de desplazar los asientos traseros.
A nivel de conducción, el Tiguan tiene también la ventaja de que utiliza un cambio DSG, cuyo funcionamiento es mucho más satisfactorio que el CVT de Toyota.
Pero donde destaca el Tiguan por encima del RAV4 es en autonomía eléctrica. El japonés supera los 100 kilómetros, según la marca, aunque no especifica una cifra exacta. En cambio, el SUV alemán homologa 125 kilómetros de alcance, lo que permite usarse prácticamente como un eléctrico en el día a día.
