Palo al coche eléctrico: tumbada la mejor ayuda a la compra que iba a tener en 2026

La última votación del Congreso de los Diputados a tumbado la desgravación del 15% en el IRPF por la compra de un coche eléctrico o híbrido enchufable.
El coche eléctrico en España ha recibido un golpe inesperado justo cuando muchos empezaban a pensar que 2026 sería un año clave para su expansión. El Congreso de los Diputados ha decidido eliminar una de las medidas fiscales más ambiciosas que se planteaban para apoyar la compra de este tipo de vehículos, la desgravación del 15% en el IRPF por la compra de un coche eléctrico o híbrido enchufable.
Esta deducción, que estaba prevista en un real decreto que también incluía la prórroga de otras ayudas, ha acabado siendo rechazada tras una votación que tumbó el decreto en su conjunto, dejando sin ese beneficio fiscal a quienes pensaban en dar el salto a un vehículo con etiqueta ambiental Cero Emisiones de la DGT.
El Congreso frena la mejor ayuda a la compra de coches eléctrica que iba a tener 2026
La decisión del Congreso supone un freno inesperado para un sector que confiaba en que los incentivos fiscales serían un complemento a las ayudas directas que el Gobierno había anunciado para 2026.
La deducción del 15% hubiera permitido a muchos compradores restar en su declaración de la Renta hasta 3.000 euros, siempre que adquirieran un coche eléctrico o híbrido enchufable. Era un incentivo que se sumaba a los programas de ayudas directas, y que para algunos consumidores representaba un argumento relevante al plantearse la compra de un coche electrificado.
Este revés se produce en un momento en el que el Gobierno había avanzado ya una nueva estrategia de apoyo al vehículo eléctrico, conocida como Plan Auto+, que debía sustituir al actual Plan MOVES III a partir del 1 de enero de 2026.
El plan fue presentado a finales del año pasado como una de las medidas más importantes dentro del más amplio Plan España Auto 2030, la hoja de ruta del Ejecutivo para acelerar la transición del parque móvil hacia coches más limpios y a reducir la edad media del parque automovilístico nacional.
El Plan Auto+ se ha concebido con la ambición de corregir algunos de los principales problemas que habían lastrado a los planes anteriores. Uno de ellos, el tiempo de espera para recibir las ayudas, a menudo se había prolongado más de un año (incluso 2 años) desde la compra hasta el reembolso del dinero.
Con este nuevo plan, se plante gestionar las ayudas directamente desde el Gobierno central y aplicarlas en el momento de la compra en el concesionario, evitando así que los compradores tuvieran que adelantar dinero y esperar meses o incluso años por la subvención.
El nuevo Plan Auto+ no termina de llegar
Además, el Plan Auto+ lleva asociada una dotación de 400 millones de euros en ayudas directas a la adquisición de coches eléctricos e híbridos enchufables en 2026. Eso sí, se cree que las ayudas no llegarán en el momento de la compra, pero tampoco tardarán años. Se habla de un plazo que abarcará unas pocas semanas desde que se haga efectiva la compra hasta que se reciba el importe de la ayuda.
Estos fondos están destinados a estimular la demanda del vehículo electrificado en un contexto de precios altos, escasez de puntos de recarga en varias zonas del país y una oferta de modelos que, aunque creciente, aún no ha alcanzado la masa crítica que muchos analistas consideran necesaria para disparar las ventas.
La apuesta por un sistema de ayudas centralizado también pretende superar diferencias territoriales que se habían observado en el Plan MOVES III, donde algunas comunidades agotaron sus fondos mucho antes que otras, dejando a miles de compradores sin acceso a las subvenciones.
Con el Plan Auto+, gestionado desde el Estado, la idea es unificar criterios y ampliar la cobertura de las ayudas para que más familias puedan beneficiarse de ellas sin depender de la velocidad de tramitación de su comunidad autónoma.
Este nuevo plan, aunque todavía no se conocen los importes definitivos, apunta a unas ayudas de hasta 4.500 euros para vehículos eléctricos, una cuantía que debería reducirse a la mitad para los híbridos enchufables.
La eliminación de la deducción fiscal en el IRPF deja a los compradores con menos incentivos en el bolsillo precisamente cuando el plan de ayudas directas a la compra aún no ha entrado en vigor oficialmente.
Y es que, según asociaciones del sector y patronales como Faconauto, la falta de claridad sobre cómo se implementará el Plan Auto+ y la ausencia de un marco fiscal sólido están generando incertidumbre entre los consumidores y los concesionarios, con un posible efecto negativo sobre las ventas de coches enchufable en lo que va de 2026.
Un mercado al alza que pierde fuerza por la falta de ayudas
El rechazo de la deducción del 15% en el IRPF también se produce en un contexto en el que el mercado electrificado ha mostrado un crecimiento importante pero todavía insuficiente para los objetivos marcados.
En 2025, las matriculaciones de vehículos electrificados crecieron, pero no de forma uniforme en todo el país, y muchas decisiones de compra quedaron en suspenso ante las dudas sobre los incentivos que estarán disponibles a partir de enero de 2026.
No obstante, el año pasado se vendieron más de 115.000 coches eléctricos en España, lo que demuestra que, incluso con ayudas a la compra que no eran eficientes ni suficientes, el mercado español empieza a apoyar esta tecnología como una alternativa real al coche de combustión tradicional.
