El Land Rover Freelander resucita, aunque como SUV electrificado y bajo la producción del grupo de Omoda y Jaecoo

El regreso del Land Rover Freelander tendrá lugar el 31 de marzo, aunque volverá convertido en una marca china de vehículos electrificados bajo el grupo Chery.
Para los veteranos y amantes del mundo todoterreno, el Land Rover Freelander era uno de esos modelos que entre 1996 y 2015 había que tener en cuenta. Ahora, más de 10 años después de que Land Rover dejase de usar esta denominación, el grupo automotriz chino propiedad de Omoda y Jaecoo está a punto de resucitarlo, y su puesta de largo tendrá lugar la semana que viene.
El Freelander está de regreso. Puede sonar algo inesperado, pero lo cierto es que hace tiempo que se lleva especulando con que esta denominación propiedad de Land Rover volvería a brillar en el mercado de coches nuevos. Eso sí, su vuelta a la vida no va a ser de la forma que muchos habrían predicho hace tan solo unos años.
El Freelander volverá convertido en una marca de vehículos electrificados
Y es que la joint venture que Jaguar Land Rover y Chery, el grupo detrás del relanzamiento de Ebro, ha confirmado que el nuevo Freelander debutará el 31 de marzo. Tan pronto como el martes de la semana que viene. Y es que probable que no nos dé tiempo a asimilar que el modelo estará de regreso cuando la compañía haga su presentación oficial.
Esta vez, la denominación no está ligada en absoluto a Land Rover, sino que reaparece como una marca electrificada independiente sin vínculos tradicionales con su antigua matriz. Sí, lo has leído bien. El Freelander vuelve al mercado gracias al coche eléctrico, pero no va a ser un Land Rover ni va a estar vinculado a la marca que le dio vida hace ahora 30 años.

El primer teaser oficial que Chery ha compartido nos muestra un faro rectangular bastante borroso, con una firma lumínica de LED y un estilo pixelado. También se puede apreciar un frontal bastante cuadrado y lo que parecen ser unos guardabarros ensanchados junto con revestimientos de plástico en el parachoques delantero.
Las líneas verticales en el frontal parecen hacer un guiño al diseño original del Freelander de primera generación. Land Rover lo puso a la venta por primera vez en 1996, seguido por una segunda generación en 2006 que se mantuvo a la venta hasta 2015, cuando finalmente fue sustituido en favor del Land Rover Discovery Sport, un modelo que llegó para ocupar su lugar en la gama de productos del icónico fabricante inglés de todoterrenos.
En general, el nuevo modelo se inspira mucho en el lenguaje de diseño del Land Rover Defender, al igual que hacen cada vez más SUV procedentes de China. Aun así, con el estudio de diseño de JLR en el Reino Unido liderando el proyecto, este modelo al menos tiene una base legítima para utilizar este lenguaje de diseño.
Las fotos espía anteriormente filtradas ya habían revelado gran parte de las líneas, formas y volúmenes del Freelander, mostrando una silueta cuadrada que se ajusta claramente a la convención de los SUV.
Poca información oficial antes de su debut
Del nuevo modelo, que como decíamos, dará vida a una nueva marca de vehículos electrificados, se espera que cuente con una configuración de tres filas de asientos (7 plazas) y con una longitud total superior a los 5,1 metros, situándolo en el segmento de grandes vehículos familiares.
Bajo la carrocería, se espera que el SUV utilice la arquitectura modular de Chery. La plataforma está diseñada para admitir tanto sistemas totalmente eléctricos como motorizaciones con extensor de autonomía, además de permitir una carga ultrarrápida.
Ya lo hemos visto en modelos que actualmente comercializan marcas como Omoda, Jaecoo y Ebro, además de Lepas, que estará a la venta en España de cara a la segunda mitad de este año con un SUV híbrido enchufable de gran autonomía y un enfoque más premium que el resto de marcas del grupo.
La producción del nuevo modelo se centralizará en la planta que la joint venture tiene en Changshu, en China. Las instalaciones han recibido hace poco una inversión de 3.000 millones de yuanes (375 millones de euros) mientras se aleja de modelos veteranos como el Land Rover Discovery Sport y el Range Rover Evoque, y se prepara en su lugar para la próxima gama de modelos comercializados bajo la nueva marca Freelander.
La joint venture china también ha comenzado a ampliar su plantilla, compartiendo anuncios en redes sociales en los que ha presentado más de 30 puestos vacantes en sus operaciones de Shanghái y Suzhou.
Esta campaña de contratación confirma que Jaguar Land Rover y Chery están construyendo una infraestructura corporativa completamente nueva. Aunque la nueva marca se lanzará inicialmente en China, se prevé una expansión global más amplia en un futuro próximo, y dado el éxito que las marcas asiáticas tiene en Europa, no deberíamos descartar que acabase llegando a España.
