He probado el DS Nº8: "Presenta una forma de viajar para quien quiere salir de lo convencional"

Prueba del DS Nº8
Prueba del DS Nº8DS/Sergio Ríos
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He probado un coche eléctrico poco convencional. Se llama DS Nº8 y no es una berlina ni un todocamino. No busca ser convencional y eso es lo mejor que tiene.

Las marcas están en constante evolución y en el caso de DS es un fenómeno que viene representado en forma de un nuevo buque insignia. Se trata de un coche eléctrico, pero eso no quiere decir que sea convencional. Si algo ha caracterizado a las marcas francesas desde hace décadas es su forma peculiar de hacer las cosas y el DS Nº8 de esta prueba no es una excepción.

La firma gala podría haber pensado en un SUV de baterías como punta de lanza de su gama, pero eso habría sido lo fácil. En su lugar, DS ha buscado crear algo diferente que se sitúa a medio camino entre lo que es una berlina y un todocamino, con 4,82 metros de largo, un nombre que evoca el mundo de la perfumería y una apariencia que atrae miradas allá por donde pasa.

Si bien sigue las claves de otros coches de la marca, el diseño del DS Nº8 tiene personalidad propia. Desde su imponente frontal con la parrilla falsa iluminada, a la peculiar zaga con una caída pronunciada, este es un coche inconfundible por donde lo mires. Lo mismo sucede en el interior, donde los elementos convencionales se han reducido a la mínima expresión. Sí, está el habitual selector de marchas de Stellantis y la pantalla central de 16” cuenta con el típico sistema multimedia de la compañía. Ahora bien, lo demás es diferente.

Elementos como el volante con radios en forma de X, el peculiar diseño de los agarres de las puertas delanteras o el espejo tradicional y digital dejan entrever que el DS Nº8 no quiere ser un coche más. También lo hacen los materiales con buen tacto de zonas como la tapicería y los propios asientos, muy cómodos. Todo se enfoca en crear una sensación premium.

Esto es algo que también se pretende lograr a bordo, independientemente de la versión escogida de las que componen la gama. En este caso me acompaña la variante de 245 CV con la batería de 97,2 kWh, que permite contar con 750 km de autonomía. Con el frío invernal, los consumos se colocan por encima de los 20 kWh y la autonomía se resiente, pero sigue siendo suficiente.

Con la potencia de esta versión, el coche se mueve con soltura, con una respuesta progresiva y una buena calidad de rodadura. En marcha, es silencioso y estable. Además, cuenta con toques útiles, como unas levas para los tres niveles de retención y un botón para el modo onepedal. Eso sí, no podrás quitar la retención.

En general, es un coche suave, la suspensión filtra muy bien los baches, la dirección es ligera y también lo son los pedales. Te invita a hacer viajes largos y, si bien no llega a tener un carácter tan diferenciado, presenta una forma de viajar para quien busca salir de lo convencional.

Valoración

Nota 7,5

El DS Nº8 es uno de esos coches que no deja a nadie indiferente. Se arriesga en la estética y en su filosofía para ofrecer una fórmula diferente de lo que puede ser un BEV premium. No es el más lujoso, pero tiene una personalidad propia que le hace destacar.

Lo mejor

La personalidad de su diseño, la autonomía y el confort a bordo.

Lo peor

Los elementos del interior compartidos con otros modelos no premium de Stellantis.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor

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