Confirmado en el coche eléctrico, estos son los cristales más seguros en caso de incendio

Una empresa alemana ha desarrollado un sistema con granulado de vidrio reciclado que permite sofocar las llamas en los vehículos eléctricos.
Uno de los temas que más controversia ha generado alrededor del coche eléctrico son los incendios. De hecho, China se pone seria al respecto y ha aplicado nuevas regulaciones para las baterías. El problema es que el fuego tiene un comportamiento diferente por los componentes que tienen las baterías, pero una empresa alemana ha encontrado la solución.
Dennert Poraver, una compañía fundada en 1980, líder mundial en la fabricación y comercialización de gránulos de vidrio expandido elaborados a partir de vidrio reciclado, ha desarrollado el Extover, una especie de extintor con granulado fabricado con vidrio reciclado.
Este sistema absorbe el calor y desplaza el oxígeno, dos características que lo hacen útil incluso en incendios de baterías de litio en coches eléctricos. Su componente básico es el vidrio reciclado y también se puede utilizar para combatir los incendios más difíciles.
Ya ha demostrado su eficacia, especialmente contra incendios de baterías de litio, que la movilidad híbrida y eléctrica ha extendido prácticamente por todas partes.
Extover, el granulado de vidrio reciclado que combate los incendios de las baterías

En caso de accidente, el desbordamiento térmico (la reacción que provoca un aumento incontrolado de la temperatura de la batería) y las posibles reigniciones complican considerablemente el trabajo de los bomberos.
Extover es un extintor compuesto de vidrio reciclado expandido con una estructura de celda cerrada. Es totalmente mineral, tiene un punto de fusión de alrededor de 700 grados, es inerte, no higroscópico y, si no está contaminado, puede recuperarse y reciclarse.
Los incendios pueden tener diferentes características, pero todos se originan por la presencia de tres elementos: un desencadenante, es decir, el calor; un combustible, es decir, un material inflamable; y tercero, un oxidante, esto es, el oxígeno.
La cantidad y la función de cada uno de estos tres elementos pueden variar de un incendio a otro, pero el principio sigue siendo el mismo.
Cómo funciona
Todos los métodos que se utilizan para sofocar las llamas deben privar a la reacción de, al menos, uno de los tres factores que la hacen posible. El Extover actúa simultáneamente sobre dos de ellos.
Al arrojarse sobre el material en llamas, el granulado de vidrio absorbe la energía térmica, lo que ayuda a reducir la temperatura del fuego y, al mismo tiempo, forma una capa aislante sobre el objeto en combustión.
A diferencia del simple enfriamiento con agua, el granulado también crea una barrera física que limita el suministro de oxígeno y reduce el riesgo de reignición. Una vez controladas las llamas, el Extover se puede aspirar fácilmente y desechar adecuadamente.
Sus propiedades y eficacia se han probado en tres institutos de investigación alemanes independientes: MPA Dresden, BAM (Instituto Federal de Investigación y Ensayo de Materiales) y KIT (Instituto Tecnológico de Karlsruhe).
Aplicaciones
El sistema que ha desarrollado la empresa alemana se puede utilizar en unidades móviles, extintores e incluso dentro de extintores tradicionales.
Ya se ha empleado en incidentes relacionados con baterías de litio, tanto en vehículos eléctricos como en bicicletas eléctricas o sistemas de almacenamiento de energía.
Entre los casos documentados se encuentra un incendio en una autopista, donde un camión que transportaba paneles eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía salió ardiendo.
Tras las operaciones iniciales de extinción y un enfriamiento intensivo, los bomberos aplicaron Extover para contener cualquier foco de incendio residual y reducir el riesgo de reignición.
El fuego en los automóviles eléctricos
Las estadísticas demuestran que los incendios en coches eléctricos no son más frecuentes que en los automóviles con motor de combustión. Sin embargo, cuando se producen, presentan características específicas que conviene entender.
Según un estudio australiano, los coches térmicos tienen 80 veces más probabilidades de incendiarse que los eléctricos, cuyo riesgo se sitúa en el 0,0012%, menos que en los coches de gasolina, cuyo riesgo está en 0,1%.
El principal motivo por el que un vehículo eléctrico puede salir ardiendo está relacionado con su batería de iones de litio, debido a que almacena una gran cantidad de energía en un espacio reducido y funciona mediante reacciones químicas internas.
Si la batería sufre un daño físico, un defecto de fabricación, una sobrecarga, un fallo del sistema de gestión electrónica o una exposición a temperaturas extremas, puede producirse un fenómeno conocido como ‘fuga térmica’.
Si se produce, la temperatura de una o varias celdas aumenta rápidamente, provocando una reacción en cadena que genera calor, gases inflamables y, en algunos casos, llamas.


