El coche eléctrico sigue sin convencer a los españoles. Solo el 12,2% piensa cambiar su coche con motor de combustión por uno de este tipo, según el CIS

Recargar un coche eléctrico en el mismo tiempo que se reposta gasolina.

El último barómetro del CIS revela que el coche eléctrico no termina de convencer a los españoles. Solo el 12,2% está dispuestos a cambiar a esta tecnología.

El coche eléctrico se abre paso en España a un ritmo que, en comparación con otras regiones de Europa, es muy inferior a lo esperado. Si bien 2025 fue un buen año para esta tecnología en el mercado español, lo cierto es que no acaba de convencer a los compradores, tal y como demuestra el último barómetro publicado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

El año pasado se matricularon en España un total de 115.062 vehículos eléctricos nuevos. Esta cifra representó un 8,39% de cuota de mercado sobre un total de 1.372.128 unidades incluyendo turismos y vehículos comerciales. Es el acumulado más grande registrado en nuestro mercado y una prueba más de que es una tecnología que no para de captar nuevos interesados cada año.

Sin embargo, ese 8,39% sigue contrastando con el 18,72% de conductores que compraron un coche diésel en España en 2025, o el 23,66% que se decantó por una unidad con motor de gasolina. Y no hablar ya de los que prefirieron un híbrido no enchufable (HEV), que acaparó el 35,3% de las nuevas matriculaciones. Incluso se vendieron más coches híbridos enchufables (9,52%).

¿Están los españoles dispuestos a cambiar a un coche eléctrico?

Ante este escenario que nos presentó 2025, junto a otros factores como el conflicto en Oriente Medio que ha disparado el precio de los combustibles en las últimas semanas, el CIS ha decidido salir a la calle y preguntar directamente a los españoles si piensan en cambiar su actual coche con motor de combustión por un 100% eléctrico.

Entre los encuestados, el 71,2% afirmó tener un coche diésel o de gasolina, frente a un 9,9% que conduce un híbrido y solo un 2% que es propietario de un eléctrico. A los conductores de coches con motores térmicos, se les preguntó sobre la posibilidad de cambiarlo por uno eléctricos en los próximos años, y la respuesta fue cuanto menos sorprendente.

Y es que solo el 12,2% de los encuestados afirmó estar dispuesto a hacerlo, frente al 85% que respondió con un rotundo no. De ese 12,2% que quieren cambiar su coche de combustión por uno eléctrico, el 51% reveló estar dispuesto a hacerlo por razones medioambientales, mientras que el 21,8% lo haría por ahorro en combustible y el 8,5% por beneficios de movilidad como el acceso a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE).

El CIS también quiso evaluar cuál es el nivel general de satisfacción entre los propietarios tanto de coches de combustión tradicionales como quienes conducen un híbrido o un eléctrico. El barómetro revela que el 92,7% de los españoles que tienen un coche diésel o de gasolina afirman estar muy satisfechos o bastante satisfechos, frente a un 4,8% que asegura estar poco o nada satisfecho.

Mientras tanto, entre los que tienen un eléctrico o un híbrido, las cifras son similares. El barómetro revela que el 92,1% de los propietarios de vehículos electrificados está muy satisfecho o bastante satisfecho con su compra, mientras que el 6,3% lo está poco o no lo está en absoluto.

Transición complicada

Los datos que revelan las encuestas recientes del CIS son un reflejo de cuál es el panorama actual de la movilidad en España. Los conductores siguen confiando mayoritariamente en los coches de combustión tradicionales, a pesar de que amenazas como restricciones de acceso al centro de las ciudades, mayores cargas impositivas o el aumento de precio de los combustibles sean ya una realidad.

El miedo a una tecnología que todavía es desconocida en el colectivo y la desinformación acerca del vehículo eléctrico son factores de peso que condicionan la decisión de compra de los españoles. A esto se suma una situación económica poco favorable para la compra de un vehículo nuevo, coches que hoy cuestan mucho más de lo que costaban hace cinco años.

No obstante, el barómetro también revela un índice de satisfacción muy elevado entre los conductores que dieron el paso en firme de cambiar su coche de combustión tradicional por uno híbrido o eléctrico. Nos hubiera gustado conocer, por separado, cuál es el porcentaje de satisfacción de los que conducen un híbrido y entre los que conducen un eléctrico para sacar mayores conclusiones.

El acceso a la movilidad eléctrica es ahora mayor de lo que lo ha sido nunca. La oferta es muy amplia, los precios se han democratizado e iniciativas como el nuevo Plan Auto+ contribuyen a que dar el paso de cambiar un coche de combustión por uno eléctrico sea más fácil de lo que lo era, por ejemplo, a principios de esta misma década. Lo lógico sería que las cifras de ventas en 2026 fueran mayores que las de 2025.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España